Sophie Turner, conocida mundialmente por interpretar a Sansa Stark en Game of Thrones, vuelve a la pantalla como protagonista de “Steal”, una miniserie de seis episodios que se estrenó el 21 de enero de 2026 en Prime Video.
Tras una etapa personal compleja, la actriz británica compartió con Los Angeles Times en Londres su perspectiva sobre los personajes femeninos y el significado de este nuevo desafío profesional.
“Las mujeres fáciles son aburridas”, afirmó la actriz de 29 años desde la oficina de su representante. La intérprete explicó que prefiere dar vida a personajes con matices, capaces de evolucionar a lo largo de la trama.
“Quiero personajes con muchos matices y cambios. Quiero ver una progresión. Ser ese personaje que está estancado o que no sabe quién es resulta muy interesante de interpretar”, comentó.
Para Turner, mostrar autenticidad y vulnerabilidad en pantalla es fundamental: “Me gusta ver a las mujeres en su faceta más cruda y vulnerable. Es muy liberador encarnarlo”.
El reto de interpretar a Zara en “Steal”
Encarnar a Zara, una empleada del sector financiero involucrada en un asalto y engaños, resultó una experiencia catártica para la actriz. “Muchas veces no se nos permite descarrilarnos”, confesó a Los Angeles Times.
Turner destacó que la presión de crecer bajo el ojo público limita el margen de error: “Cuando has estado bajo el ojo público desde los 13 años, no se te permite meter la pata. Y esos errores nunca deberían ser públicos. Deberías poder tener ese espacio para cometerlos”.
Durante el rodaje, enfrentó escenas desafiantes, como aquellas donde su personaje consume drogas. “Pensé: ‘¿Puedo hacer esto? Bueno, vamos a mostrar ese lado crudo’. Resultó una experiencia liberadora”, aseguró.
Para Turner, el aprendizaje a partir de los errores es clave en el crecimiento personal: “Cuando eres adolescente, necesitas cometer errores para poder crecer. Es algo que me habría gustado poder hacer más veces lejos de las cámaras”.
Temas sociales y dimensión humana en la serie
La trama de “Steal” aborda cuestiones sociales actuales, desde la crisis del costo de la vida hasta la brecha salarial y el impacto del abuso. “Básicamente, se trata de: ¿Qué lleva a la gente buena a hacer cosas malas? El programa analiza la crisis del costo de la vida, la brecha salarial y cómo crecer con alcohol y abuso de fondo“, profundizó la actriz.
Archie Madekwe, coprotagonista subrayó que Steal pone el foco en personas que, al sentirse sin alternativas, toman decisiones impulsivas aun con buenas intenciones.
Por su parte, Turner explicó que la serie combina acción y drama sin un tono excesivamente político, priorizando el entretenimiento y una historia verosímil, con un componente escapista pero anclado en situaciones que podrían ocurrir en la vida real.
El proceso creativo y la evolución de Turner
El método de trabajo de la actriz incluye una exploración psicológica de cada personaje. “Es bueno tener pequeños secretos sobre el personaje que el público y el director desconocen. Me resulta útil entender qué los motiva, cuáles son sus miedos o fobias”, relató a Los Angeles Times.
Turner lleva diarios para construir a sus personajes: “Escribo cuadernos desde su perspectiva: uno de cuando tenía 12 años y otro de cuando tenía 25. Así lo tengo todo”.
Su paso por “Game of Thrones” fue determinante desde la adolescencia. “Creo que mi madre me llevó a clases cuando tenía tres años. Le dije que quería entrar en la industria siendo niña porque sería más fácil quedarme”, rememoró.
La presión mediática influyó en su bienestar: “Filmaba escenas muy intensas siendo casi una niña. He lidiado con ansiedad y depresión y no tengo reparos en hablar de terapia”, reveló.
Tras rechazar papeles similares al de Sansa Stark, explicó: “Recibí muchas ofertas, pero no quiero más papeles de época después de Game of Thrones. Siempre hace frío, llevas vestidos endebles y el barro está por todas partes. Eso no es nada glamuroso”.
Exploró otros personajes complejos en “X-Men”, “Joan” y “Trust”. De cara a su próxima interpretación como Lara Croft en “Tomb Raider”, destacó: “Se trata de ella, de lo que la motiva, no de lo atractiva que es. Quiero mostrar lo increíblemente capaz que es. No es una mujer que oculte sus fortalezas”.
En ese sentido, Turner señaló que el intenso entrenamiento físico para el papel también tuvo un impacto personal: le aportó una nueva sensación de seguridad y confianza, al punto de sentir que hoy reaccionaría con firmeza ante una situación de peligro, priorizando la acción por sobre la huida.
Desde “Game of Thrones”, eligió sus proyectos con cautela. “No le digo que sí a nada. Después de tener a mis hijos sentí que debía retomar mi carrera, y luego pasé por un divorcio muy caro. Ahora siento que vuelvo a estar donde quiero: puedo elegir lo que realmente deseo hacer”, reconoció a Los Angeles Times.