Jane Seymour y el costo oculto de su papel en 007: “Ser una chica Bond arruinó mi carrera en Gran Bretaña”

En diálogo con The Telegraph, la actriz repasó cómo el éxito temprano derivó en encasillamientos, puertas que se cerraron en la industria británica y un contraste marcado con su experiencia en Estados Unidos

Jane Seymour enfatiza que mantener un propósito y vivir el presente es clave para envejecer con energía (REUTERS)

Jane Seymour mantiene una energía y entusiasmo notables al acercarse a los 75 años. “Nunca pienso en mi edad”, afirmó sonriente durante una conversación con The Telegraph. “No he dejado de crecer ni de experimentar el mundo, de ser parte de él”.

El contacto diario con sus hijos y nietos impulsa el espíritu dinámico de Seymour. “Mis cuatro hijos, mis nietos… sigo olvidando que son más jóvenes, porque no he renunciado a la vida”, comentó. La actriz, famosa por su papel en Dra. Quinn, considera que tener un propósito y vivir el momento presente es clave para no envejecer mentalmente.

La presencia de su pareja, John Zambetti, médico y músico, añade nuevos estímulos a ese entorno. Seymour recordó que lo conoció durante un concierto de rap gracias a su familia. Este círculo multigeneracional, según la actriz, alimenta su visión positiva y la impulsa a asumir nuevos retos.

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Un nuevo faro en la pantalla: Harry Wild

Actualmente, Seymour se prepara para el estreno de la tercera temporada de la serie Harry Wild, donde interpreta a una profesora jubilada que resuelve misterios junto a un adolescente en Dublín.

En la serie Harry Wild, Seymour interpreta a una profesora jubilada que resuelve misterios en Dublín, inspirando a mujeres mayores de 70 años (Captura de video: YouTube)

“Creo que el personaje de Harry puede ser un pequeño faro de luz para mis compañeras”, declaró a The Telegraph. “La gente de mi edad se da por vencida. Harry es el tipo de personaje con el que creo que muchas mujeres fantasean a principios de sus 70. Está usando su magia para salir adelante. Está resolviendo crímenes. Está encontrando el amor”, añadió.

Orígenes, vocación y resiliencia

La infancia de Seymour estuvo marcada por la influencia del entorno hospitalario y la vocación médica de su padre, un ginecólogo reconocido. “Crecí en hospitales, esa era mi zona de confort”, recordó. Junto a sus hermanas, trabajó desde pequeña como enfermera auxiliar en el hospital de Hillingdon.

Desde joven identificó habilidades que le permitieron alcanzar sus metas. Ante la falta de recursos para comprar zapatillas de ballet con el Kirov, aprovechó su destreza para tejer y bordar, vendió sus productos en el mercado de Kensington y logró cumplir su sueño de bailar.

Carrera internacional, desafíos y legado

El salto internacional de Seymour se produjo en 1973, cuando interpretó a Solitaire en la película de James Bond Vive y deja morir. El impacto en su carrera fue inmediato, sobre todo en Gran Bretaña. “Ser una chica Bond arruinó mi carrera en Gran Bretaña”, afirmó a The Telegraph. Además, comentó que “los ingleses no podían superar el hecho de que había sido una chica Bond”.

Seymour relata cómo la etiqueta de 'chica Bond' impactó negativamente su carrera en Gran Bretaña tras su papel en 'Vive y deja morir' (Captura de video: YouTube)

“Llegaba a las audiciones hasta el último momento… y entonces alguien me preguntaba: ‘¿Sabías que era una chica Bond?’. Y eso era todo. Nunca más volvía a saber de ellos”, relató, en referencia a cómo esa etiqueta cerraba de inmediato cualquier posibilidad de ser considerada para otros papeles. En Estados Unidos, en cambio, la reacción fue distinta: allí también se ponderaron otros trabajos de su trayectoria.

Respecto al legado de la franquicia James Bond y el debate sobre una agente 007 femenina, Seymour mantiene una actitud abierta: “Bueno, creo que las posibilidades de que me lo ofrezcan son nulas. ¡Pero estoy dispuesta!”.

A lo largo de su trayectoria, enfrentó situaciones que reflejan el machismo y las presiones de la industria cinematográfica. Describió un episodio de acoso sexual protagonizado por un ejecutivo: “Me puso la mano en la pierna en el lugar equivocado. Me dijo: ‘Si alguien sabe que alguna vez viniste aquí, si alguna vez se lo cuentas a alguien, te garantizo que nunca volverás a trabajar en ningún lugar del planeta’. Y él tenía ese poder”.

Tras alejarse, Seymour estuvo más de un año sin trabajo. Reflexionó que el instinto orienta sobre lo correcto o incorrecto y agradece haber tenido una oportunidad para seguir adelante.

El despido de Seymour en Broadway por quedar embarazada la llevó a reinventarse profesionalmente y afianzar su resiliencia en cine y televisión (REUTERS)

Los desafíos se extendieron también al teatro. Durante su participación en Broadway con Amadeus, fue despedida al quedar embarazada. “Me dijeron que el seguro era tan estricto que tenía que irme antes de que ganáramos los Premios Tony. Estaba realmente destrozada”, destacó. Pese a ese revés, encontró nuevos caminos en televisión y cine, consolidando una resiliencia duradera.

Con el paso de los años, Seymour forjó una perspectiva optimista tanto en la vida como en la actuación. “Llegar al final del día sabiendo que logré algo… por eso sigo trabajando. Me divierte”, destacó al medio británico.

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