Paris Jackson creció bajo la mirada pública desde su infancia, especialmente tras la muerte de Michael Jackson en 2009, cuando su abuela Katherine Jackson asumió la tutela de los hermanos.
La constante exposición mediática se sumó a las dificultades personales y al acoso escolar que enfrentó durante la adolescencia, un periodo que incluyó problemas de salud mental, un intento de suicidio y tratamiento especializado en Utah.
La propia artista relató el impacto del abuso de alcohol y heroína, un episodio difícil del que salió después de un proceso largo.
En sus redes sociales, compartió videos que mostraron su evolución: desde imágenes de su vida antes de la abstinencia hasta escenas actuales en las que se observó bailando, componiendo música y disfrutando con sus animales.
“Dejar de beber no siempre significa que la vida sea perfecta. Durante unos años, todo se volvió muy, muy difícil. Me pareció una eternidad. Y no tenía las mismas habilidades de supervivencia que solía tener para afrontar la situación. Tuve que aprender a vivir la vida según sus propios términos”, escribió en una reciente publicación en su perfil de Instagram.
A los 27 años, Paris relató que su camino incluyó largos periodos marcados por problemas de salud mental: “El trastorno depresivo mayor resistente al tratamiento es una pesadilla. Lo mismo el CPSTD y el TOC. Si tienes algo así, no estás solo. Aguanta, y si nadie te ha dicho que te quiere hoy, yo te quiero”.
Durante el evento “Friendly House Awards Luncheon” en octubre de 2025, la hija mayor del “Rey del Pop” ya había celebrado cinco años de sobriedad.
“No solo recuperé mi vida. Conseguí una mejor”, afirmó al referirse a su largo tiempo de abstinencia durante un encuentro de la organización dedicada a la rehabilitación de mujeres.
Paris Jackson comparó la decisión de dejar las drogas y el alcohol con un accidente automovilístico: “Siento que estar sobria fue como si tuviera un choque de auto, porque todo lo que había guardado en el asiento trasero salió disparado hacia adelante con el impacto, y hoy tengo que aprender a manejar la vida como viene”.
A mediados del año pasado, expresó la gratitud que siente por los pequeños momentos: “Es porque estoy sobria que hoy puedo sonreír, hacer música, sentir el sol en mi piel. Descubrí que la vida sigue ocurriendo, esté sobria o no, pero ahora puedo estar presente para vivirla”.
La consecuencia en su tabique nasal
En una pasada publicación en TikTok, Paris Jackson habló de las secuelas físicas del consumo de drogas. Mostró a sus seguidores un orificio en su tabique nasal, conocido médicamente como perforación del tabique, que atribuyó al consumo de sustancias.
“No lo recomiendo porque arruinó mi vida”, sentenció. Además, explicó que esa perforación nasal le provocó un silbido al respirar y que, aunque existen tratamientos quirúrgicos para corregirlo, no planea someterse a una operación.
“No quiero cirugía plástica para arreglarlo porque llevo casi seis años sobria. Para una operación así hay que tomar pastillas, y no quiero arriesgar mi recuperación”, sostuvo.
La cantante indicó que convive con este problema desde los 20 años. Aunque la dificultad resultó molesta, especialmente en el estudio de grabación, optó por la aceptación. “Llevo conviviendo con esto desde hace tiempo y es una molestia cuando estoy en el estudio”, confesó.
En el ámbito profesional, Paris Jackson inició su carrera como modelo al firmar con IMG Models en 2017. Luego debutó como actriz en la serie Star de FOX y participó en películas como Gringo (2018) y Habit (2021). En 2020, lanzó su primer álbum, Wilted, y desde entonces desarrolló una trayectoria musical propia.
Su presencia en la industria del entretenimiento se complementó con una intensa actividad como activista en redes sociales, donde defendió causas vinculadas a la salud mental y la lucha contra el estigma de las adicciones.