Funcionarios de servicios veterinarios oficiales de ocho países latinoamericanos realizaron una gira técnica por los Centros de Atención Integral al Tránsito Fronterizo (CAITF) en el sur de México, donde constataron in situ los esfuerzos aplicados para el control del Gusano Barrenador del Ganado.
Estos centros resultan cruciales para el monitoreo del tránsito de ganado, permitiendo a los representantes regionales conocer a detalle los procesos operativos y tecnológicos implementados por el SENASICA para proteger el patrimonio agropecuario, detallaron los técnicos encargados de la inspección y tratamiento durante la visita, cuyo itinerario se centró en los puntos de Catazajá y Calera II.
Durante las inspecciones, el equipo internacional, integrado por delegados de México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana, observó directamente la metodología de los controles fitosanitarios. Uno de los propósitos destacados fue que estas visitas de campo resultan esenciales para armonizar los criterios de inspección en toda la región, permitiendo que los países miembros del OIRSA adopten mejores prácticas y fortalezcan sus sistemas de control de movilización, explicaron funcionarios presentes en el recorrido.
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La agenda de la gira también contempló una escala en la oficina regional GBG del OIRSA en Palenque, Chiapas, como parte del fortalecimiento conjunto de los programas regionales, según informaron las autoridades durante la actividad.
En 2025, la coordinadora regional del OIRSA del GBG, Marcela Marchelli, afirmó que el proceso para eliminar el gusano barrenador podría extenderse por aproximadamente 10 años en la región. La funcionaria explicó en la entrevista Frente a Frente que solo se trata de una estimación basada en criterios técnicos y que cada país debe cumplir diferentes etapas técnicas antes de alcanzar la erradicación total.
En el caso concreto de Costa Rica, la reaparición del gusano barrenador del ganado tras más de seis décadas de erradicación en Centroamérica activó una respuesta sanitaria regional marcada por la cooperación internacional y el avance tecnológico. El 7 de febrero de 2024, el país declaró una emergencia sanitaria, medida destinada a frenar la propagación de la Cochliomyia hominivorax, larva de mosca parasitaria que representa una amenaza para la producción pecuaria y la seguridad alimentaria regional, según informó el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
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Desde el resurgimiento del brote, la estrategia regional de contención involucra a 14 países de América Latina, con apoyo técnico y logístico del Centro Conjunto FAO/OIEA de Técnicas Nucleares en la Alimentación y la Agricultura, que implementa la técnica del insecto estéril (TIE). Este método, que se utiliza desde hace más de 60 años, consiste en esterilizar millones de insectos macho con radiaciones ionizantes antes de liberarlos en el entorno. Al impedir la reproducción de la especie, la técnica reduce la población silvestre de la plaga y minimiza la aplicación de plaguicidas, una solución calificada como respetuosa con el medio ambiente por el OIEA.
La larva de la Cochliomyia hominivorax se alimenta de tejidos vivos de animales de sangre caliente, generando lesiones que pueden ocasionar la muerte del ganado y pérdidas económicas significativas. El resurgimiento de la miasis en Costa Rica marca un retroceso sanitario para Centroamérica, después de décadas de mantener a la región libre de la enfermedad.