Centroamérica presenta marcadas diferencias en la recaudación tributaria, tanto en el peso de los principales impuestos como en la efectividad de los sistemas fiscales para captar ingresos, según el informe Panorama Fiscal 2026 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
En cuanto al IVA, Costa Rica experimentó una caída en la recaudación durante 2025, atribuida a la baja en los precios internacionales del petróleo y combustibles líquidos, lo que redujo la base imponible de este impuesto. El caso de El Salvador contrasta con una mejora en la recaudación del IVA, favorecida por el dinamismo de las importaciones y la extensión de la obligatoriedad de la facturación electrónica.
Honduras también mostró un incremento en la recaudación del IVA en 2025, mientras que en Nicaragua y República Dominicana se observó una disminución por el mismo motivo que en Costa Rica: la caída de los precios energéticos internacionales.
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Diferencias por impuesto y país
El impacto de los gastos tributarios orientados a objetivos sociales resulta notorio en la estructura de recaudación de estos países. En Nicaragua, las exenciones y tasas reducidas de IVA para bienes y servicios básicos representaron el 2.56 % del PIB en 2023, mientras que en Costa Rica alcanzaron el 1.93 % y en República Dominicana el 2 % del PIB en 2024. Honduras destinó el 0.98 % del PIB a este tipo de beneficios, principalmente a través de bienes y servicios.
El documento de la Cepal revela que la región continúa enfrentando desafíos para ampliar la base tributaria y reducir la evasión, especialmente en el impuesto sobre la renta de las personas físicas (IRPF).
En todos los países centroamericanos, el IRPF representó menos del 0.5 % del producto interno bruto (PIB) en 2023, lo que evidencia una débil capacidad para captar ingresos de este tributo. El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá reportaron cifras similares, reflejando la limitada progresividad de los sistemas fiscales.
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El Salvador destaca por una tasa de evasión del IRPF estimada en 36.1 %, mientras que en República Dominicana —aunque no forma parte estricta de Centroamérica— este indicador alcanza el 57.1 %, según datos de años recientes.
Desafíos y reformas pendientes
La CEPAL resalta que, pese a los avances en digitalización y mejoras administrativas, la región mantiene una fuerte dependencia de impuestos indirectos, como el IVA, y una baja recaudación de impuestos directos, lo que limita la capacidad de los Estados para financiar políticas sociales y de inversión pública.
Estos sistemas fiscales, con baja progresividad y altos niveles de evasión, refuerzan la necesidad de reformas orientadas a ampliar la base contributiva, mejorar la fiscalización y racionalizar los gastos tributarios.
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Según el informe “Más recursos para más derechos” presentado por la organización Oxfam, Centroamérica pierde más de USD 17,465 millones cada año debido a la evasión y abuso fiscal, un fenómeno cuyas dimensiones no solo drenan los recursos públicos, sino que también perpetúan la desigualdad económica en la región.
La organización indicó que si estos fondos se recaudaran de manera eficiente, sería posible eliminar la pobreza extrema en un periodo de cinco años.
La recaudación tributaria promedio en Centroamérica se ubica en el 20.6 % del Producto Interno Bruto (PIB), por debajo del promedio latinoamericano (21.7 %) y distante del 32.4 % registrado en los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Oxfam calcula que, si los países centroamericanos alcanzaran el nivel de recaudación de la OCDE, sus ingresos fiscales podrían aumentar en USD 30,400 millones anuales.
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