La ministra de Economía de El Salvador, María Luisa Hayem, expuso ante el Atlantic Council los avances y desafíos de la política económica salvadoreña, centrando su intervención en el crecimiento del 3,9% del PIB alcanzado el último año y el impulso a la innovación tecnológica y la inversión extranjera. Según la funcionaria, el país busca consolidar un desarrollo sostenido, inclusivo y con impacto en toda la población.
Durante su intervención, Hayem identificó tres obstáculos históricos que condicionaron el desarrollo: la inseguridad, la burocracia y la desconfianza entre sector público y privado. “La falta de seguridad impedía a los emprendedores operar libremente y aumentaba los costos empresariales”, explicó la ministra.
Al asumir el cargo en 2019, la administración priorizó la mejora de la seguridad, la simplificación de trámites y la apertura al diálogo con el empresariado.
De acuerdo con lo presentado ante el Atlantic Council, la estrategia de infraestructura se apoya en la modernización de puertos y aeropuertos, así como en la integración fronteriza con Guatemala y Honduras.
El gobierno ejecuta una inversión de 1,600 millones de dólares para transformar los puertos en puntos clave del comercio internacional. El sector de la construcción mostró un crecimiento anual del 26%, mientras que el turismo registró un incremento del 92% en visitantes entre 2019 y 2025.
La ministra subrayó que el turismo y la industria digital constituyen pilares para la generación de empleos y la atracción de inversiones. “El año pasado, El Salvador recibió más de 4 millones de turistas, principalmente de Estados Unidos, Honduras y Guatemala”, afirmó Hayem, quien también destacó la demanda de nuevas habitaciones hoteleras. El impulso a la marca país busca ahora diversificar la llegada de visitantes desde Sudamérica y Europa.
En cuanto a innovación, El Salvador promueve la digitalización de servicios públicos y el desarrollo de ecosistemas de emprendimiento. Proyectos como Doctor.sv, en colaboración con Google, permiten el uso de inteligencia artificial en la atención sanitaria. “La tecnología es esencial para mejorar la eficiencia empresarial y ampliar la cobertura de servicios”, sostuvo la ministra.
Otra línea de acción es la capacitación de jóvenes para responder a la demanda laboral. En alianza con el Banco Mundial, el gobierno desarrolla programas de formación híbrida y uso de inteligencia artificial para llegar a distintas regiones del país. “La clave es alinear la capacitación con las necesidades reales del sector privado”, puntualizó Hayem durante el foro organizado por el Atlantic Council.
En materia de comercio exterior, la funcionaria resaltó la reciente firma del Acuerdo Marco de Comercio e Inversión (TIFA) con Estados Unidos. “El Salvador es el primer país latinoamericano en suscribir este acuerdo. Esto aumenta la confianza y el interés de empresas extranjeras para invertir en el país”, aseguró Hayem.
Respecto a las remesas, la ministra señaló que la diáspora salvadoreña mantiene un flujo creciente de envíos, pero además muestra interés creciente en invertir en sectores productivos como turismo y aviación. “Observamos a salvadoreños en el exterior que regresan y abren negocios en el país, fortaleciendo la economía local”, indicó.
El enfoque de la política económica es que el crecimiento se traduzca en mejoras concretas para la población en todo el territorio. Sectores de mayor valor agregado, como aeronáutica y farmacéutica, forman parte de la agenda gubernamental para diversificar la matriz productiva y mejorar las condiciones salariales. “El componente humano está en el centro de todas las acciones”, concluyó la ministra durante su participación.