En 2025, el mercado salvadoreño de vino importado vivió uno de sus años más dinámicos, con compras que alcanzaron los $8.898 miles, según datos del Banco Central de Reserva. Esta cifra refleja una recuperación del sector tras la leve caída de 2024 y confirma una tendencia de crecimiento sostenido que se ha visto en los últimos cinco años. Desde 2020, cuando las importaciones alcanzaron $5.232,9 miles, El Salvador ha incrementado sus compras externas de vino casi todos los años: en 2021 fueron $7.593,4 miles, en 2022 se llegó a un máximo de $9.576,4 miles y en 2023 el monto fue de $9.007,5 miles. Aunque en 2024 hubo un descenso a $7.647 miles, el año siguiente marcó un nuevo impulso, mostrando que el consumo local de vino sigue firme.
Dentro de este escenario, Chile se consolidó como el principal proveedor de vino para El Salvador en 2025, con ventas por $3.340,7 miles. Los vinos chilenos, en especial los embotellados en presentaciones de hasta dos litros y los espumosos, continúan siendo los preferidos por los consumidores salvadoreños. La calidad y variedad de la oferta chilena han mantenido su atractivo a lo largo de los años. Junto a Chile, países como Francia, España e Italia también ocupan lugares destacados entre los principales exportadores, aportando tradición y diversidad al mercado local. La preferencia por orígenes europeos se mantiene constante, dando a los salvadoreños acceso a una amplia gama de estilos y sabores.
Un hecho especialmente llamativo en 2025 fue el crecimiento de Hungría como socio comercial. Este país europeo pasó a ocupar la novena posición entre los diez principales abastecedores de vino. Las importaciones de vino húngaro, que habían sido modestas en años anteriores —con $5,3 miles en 2022, $0,9 miles en 2023 y $1,1 miles en 2024—, dieron un salto notable en 2025, alcanzando $38,6 miles. Esta variación representa un aumento del 3.512,6% respecto al año anterior, el incremento más pronunciado registrado entre los principales proveedores. Al igual que ocurre con otros orígenes, la mayor parte de las compras a Hungría correspondió a vino en botellas de hasta dos litros y a vinos espumosos.
Por su parte, México se ubicó en la décima posición del ranking, con importaciones por $32,1 miles en 2025. Aunque hubo años en que el comercio con México mostró tasas de crecimiento llamativas, el volumen total sigue siendo bajo en comparación con los grandes proveedores sudamericanos y europeos. El vino mexicano, pese a su cercanía geográfica, aún no logra consolidar una presencia relevante en el mercado salvadoreño.
Otros países como Estados Unidos, Argentina, Guatemala y Alemania completaron la lista de los principales abastecedores, cada uno con cifras estables y contribuciones moderadas al total importado.
El destino de las exportaciones salvadoreñas
En contraste con el fuerte dinamismo de las importaciones, las exportaciones de vino salvadoreño siguen siendo modestas. En 2025, El Salvador exportó solo $0,3 miles en vino, y todo ese volumen tuvo como destino exclusivo a Honduras. En 2023, las ventas a Honduras habían alcanzado $2,4 miles, pero en los dos años siguientes el monto se redujo de forma considerable. La totalidad de las exportaciones estuvo concentrada en botellas de hasta dos litros, sin presencia significativa en otros formatos ni en otros mercados de la región.
La relación comercial con Honduras se mantiene estable, aunque en una escala pequeña. Mientras tanto, la variedad y cantidad de vino importado en El Salvador continúa creciendo, con Chile, Francia, España, Italia, Hungría y México ocupando los primeros puestos entre los socios comerciales. El panorama muestra un mercado nacional cada vez más abierto a nuevos orígenes y estilos, y también oportunidades para que el vino salvadoreño busque nuevos destinos fuera de sus fronteras en el futuro.