Pensar el diálogo entre el mundo de la educación y el trabajo se volvió de suma importancia. Ese es el planteo disparador del “Informe nacional sobre demanda laboral, formación y capacitación para la transformación productiva” que la solución educativa integral Ticmas realizó para la CAF.
En el marco de las conversaciones propuestas, el ingeniero civil Sebastián Mato ofreció su mirada a partir de los 15 años de experiencia en el mundo de la construcción y la importancia de generar y retener saberes del sector.
Una economía que se mueve
“En la zona sur, lo que es la Patagonia, con todo el tema del petróleo y la energía, está con mucho movimiento. Y después tengo un poco más de contacto con gente de San Juan, donde dicen que la minería está moviéndose muy fuerte. Esos son los dos grandes movimientos de la economía que hoy estamos viendo en la Argentina”, enfatizó Mato.
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En el crecimiento de las industrias minera, de petróleo y de gas, Mato planteó que es la construcción la que debe dar abastecimiento a ese desarrollo. “Hay un movimiento grande de la construcción para abastecer ya sea viviendas, todo lo que es la zona de Vaca Muerta. Se ha hecho mucho movimiento de personal para aquellos lados. Empresas que nunca habían ido para la Patagonia están yendo a construir”, destacó.
Y aclaró:”en la parte del norte del país también, pero más lento. Es otra dinámica. Como una economía subsidiaria. Ahora se incrementó, pero no a la velocidad que lo hace el petróleo en toda la zona del sur donde la necesidad que tiene es mucho más fuerte.”
La fuerza de la construcción
“Cuando una industria como la petrolera empieza a requerir de la construcción, requiere infraestructura para poder llegar; desde un camino, para poder ir a un pozo petrolero en el medio de la nada. La minería también tiene ese tema. Las inversiones son muy distintas y más complejas también”, señaló.
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Y detalló: “Las de la minería son más complejas, porque van a mucha altura. Lugares muy complejos para trabajar. Y después lo que es la mano de obra intensiva que tiene. Necesitan ir a dormir a alguna parte, necesitan hotelería, lugares para poder reunirse. Y todo eso hace que la construcción vaya siguiendo esa necesidad de la industria.”
Aunque aclaró: “cuando la industria petrolera, gasífera y minera está en estabilidad, ya no requiere tanto de la construcción. Empieza a menguar ese dinamismo que puede traccionar al principio.”
La importancia de actualizarse a la nuevas demandas
“La construcción tiene un problema, se quedó
en el tiempo. Si vos haces una obra, sacamos una foto y nos remontamos al 1900, yo creo que no hay cambio. En Argentina por lo menos. Hoy está siendo muy complicado”, alertó Mato.
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Y aseguró: “si Argentina logra hacer este cambio con todo este impulso de la nueva forma de ver la economía, la necesidad va a ser imperiosa porque el personal que hoy tenemos trabajando en la construcción como está capacitado en este momento no puede adaptarse al nuevo concepto de trabajo, a la productividad. Nosotros hoy seguimos trabajando con ladrillos y ya hay tecnologías completamente distintas para poder construir un edificio en muy poco tiempo, con mucha menos mano de obra, más rápido, más eficiente.”
“Pero hoy no hay capacidad de personal y de técnicos como para poder hacer ese cambio. Hoy tal vez no trae tantos problemas, pero dentro de un par de años, en esta línea en la que vamos, va a ser muy complejo”, insistió.
Falta de motivación y visión
A la hora de analizar el por qué del estado actual de la construcción y la falta de trabajadores actualizados, Sebastián Mato adelantó: “tengo una visión particular. La verdad es que pasamos veintipico de años sin cambios. Entonces trabajar o no trabajar era lo mismo, si soy bueno me pagan de una manera y si soy malo me pagan de la misma manera.”
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Y explicó: “Si yo levanto 10 ladrillos o levanto 5 ladrillos es lo mismo. Te pagan por hora. Te pagan por hora y además viene un gremio que no permite premiar. Uno de los temas fundamentales es que a nadie le incentivaba mejorar su forma de trabajo.”
“Los empresarios también tenemos nuestra culpa porque no querer invertir en capacitar porque si capacitas después se va a trabajar con otra empresa. Entonces es medio raro, es una cosa rara, pero pasa. Así que yo creo que hay una mezcla grande de todo lo que pasó y al mismo tiempo la falta de necesidad.”, reflexionó.
La demanda activa y la educación
“Hoy la empresa constructora necesita mucha mano de obra todavía. Entonces lo que hoy va a necesitar son oficiales, ayudantes, oficiales especializados”, planteó Mato y señaló que la clave está en la actualización de los trabajadores ante las nuevas formas de construir y los nuevos materiales que van surgiendo.
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Sobre las prácticas para pasantías en las escuelas técnicas, Mato planteó que si bien estuvieron en diálogo con diversas instituciones: “son pocas horas. Está bien, la pasantía está bien. Pero no hay una relación. Cuando terminan el secundario no hay vinculación para buscar dónde pueden trabajar los chicos que salieron de una escuela técnica. Maestros mayores de obra y eso.”
“Hoy todo el mundo está hablando de que la construcción está muy cara. Para bajar esos números tenés que bajar personal y tenés que hacerlo más rápido y eficiente. Eso va a hacer que tengamos que readaptarnos a una nueva forma de construcción y va a haber que capacitar gente para poder hacerlo”, planteó Mato.
En términos de cómo pensar el diálogo entre educación y trabajo, Sebastián Mato señaló: “al Estado no sé si le pondría la parte de capacitación. Yo soy ingeniero civil y lo que estudié en la facultad no tiene nada que ver con lo que estoy haciendo. Le faltó la vida real, por decirlo de alguna manera.”
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“El oficio me parece que es de las empresas. Es de las cámaras, armar lugares y pensar en que una persona luego de que la capacitas, lo más seguro es que después quiera ir a trabajar en otra empresa. Pero después no nos podemos quejar de que no hay gente para poder trabajar.”, indicó.