A pesar de existir una ley que los protege, los árboles siguen desapareciendo
A pesar de existir una ley que los protege, los árboles siguen desapareciendo

El apoyo a la ley de bosques fue rotundo. Antes de su debate y posterior aprobación en noviembre de 2007, se juntaron un millón y medio de firmas. Entre otras cosas, la norma dispuso la creación de un fondo "para el enriquecimiento y la conservación de los bosques nativos". Sin embargo, sólo recibió el 8,5% del dinero que le deberían haber asignado.

Según un reciente informe del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, el fondo para la conservación de bosques recibió 1.239 millones de pesos entre 2010 y 2015, cuando se le deberían haber asignado 14.750 millones de pesos. Por ley, la partida no puede ser menor al 0,3% del presupuesto nacional y debe incluir el 2% de las retenciones a la agricultura, la ganadería y el sector forestal.

Frente a ello y de cara al Día del Medio Ambiente que se celebra hoy, las ONG Vida Silvestre, FARN y Greenpeace presentaron un documento en el que le pidieron al gobierno nacional que en el proyecto de presupuesto para el año que viene incluya una partida que cumpla con lo estipulado en la ley.

Las topadoras arrasan con los bosques nativos.
Las topadoras arrasan con los bosques nativos.

Lo curioso es que lejos del desfinanciamiento del fondo de conservación de bosques impulsado durante el kirchnerismo, en el último lustro se quintuplicaron las presentaciones de planes de manejo sustentable y de conservación formulados por dueños de bosques nativos que buscan el apoyo del Estado. Saltaron de 257 en 2010 a 1.288 en 2015. Esos planes se sostienen con el 70% del fondo. El 30% restante es destinado a las acciones de monitoreo, entre otras cosas.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura calculan que desde 1990 se perdieron 7,6 millones de hectáreas de bosques nativos en el país, lo que equivale a la superficie a Formosa.

Las tres ONG subrayaron que aunque entre 2006 y 2014 cayeron las tasas anuales de deforestación en las regiones de Parque Chaqueño, Yungas, Selva Paranaense y Espinal, también se registraron desmontes ilegales en las zonas categorizadas como I y II, que son las que tienen mayor protección.

Desde 1990 se perdieron 7,5 millones de hectáreas de bosques nativos.
Desde 1990 se perdieron 7,5 millones de hectáreas de bosques nativos.

A su vez, advirtieron que "las recientes reducciones y quitas de retenciones al sector agrícola promoverán una mayor demanda de tierras para los cultivos orientados a la exportación con la consecuente presión sobre los bosques".

Por eso, llamaron al Gobierno a cumplir con la ley de bosques y dar "una clara señal a la sociedad argentina de la importancia que debe tener como política de Estado la conservación y uso sustentable de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos para el bienestar de las generaciones presentes y futuras".