Efectos de la sequía: la producción de carne creció más de un 5% en 2022 y el consumo tuvo un leve repunte

Según un informe privado se produjeron 3,13 millones de toneladas de carne vacuna. Mientras tanto, en el último mes del 2022 el consumo se ubicó en torno a los 47 kilos por habitante por año. Por otro lado, la faena siguió en ascenso como consecuencia de la sequía

El año pasado cerró con un aumento de la producción de carne vacuna
El año pasado cerró con un aumento de la producción de carne vacuna

Según un informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), la producción de carne vacuna aumentó en 2022 un 5,1% al alcanzar las 3,13 millones de toneladas, y la faena de ganado vacuno creció 3,9% interanual hasta las 13,5 millones de cabezas. A todo esto, durante diciembre el consumo interno alcanzó los 47,2 kilos por habitante por año, registrando un aumento interanual del 1,1%.

Ante estas estadísticas, la entidad remarcó que la mejora en los índices de cabezas faenadas y producción de carne no son consecuencia de una mejora en la demanda, sino por la falta de lluvias que fuerza una liquidación del rodeo y a un magro contexto internacional en los que respecta a los precios.

“La intensificación de la seca que afecta a las regiones productoras de la Argentina viene forzando el envío de hacienda a faena. A ello se debe agregar la significativa pérdida de valor que tuvieron los cortes vacunos a nivel internacional desde abril de 2022 en adelante, lo que venía impactando negativamente sobre el valor de la hacienda en pie y, por lo tanto, sobre la rentabilidad de la producción, reflejándose, levemente por el momento, en una mayor participación de las hembras en la faena total”, explicó CICCRA en su informe.

En diciembre pasado el consumo interno de carne vacuna registró un leve repunte
En diciembre pasado el consumo interno de carne vacuna registró un leve repunte

El mayor envío de hacienda significó el sacrificio de 511.500 cabezas más que en 2021, lo que permitió ubicarse como el decimotercer año más importante de la historia en cuanto a nivel de faena y un 4,2% superior al promedio histórico de las últimas dos décadas. Además, el trabajo realizado por la entidad empresaria detalló que en el caso de los machos, el total faenado fue de 7,41 millones de cabezas y resultó 3,1% mayor al de 2021, al sumar 220.900 cabezas, mientras que por el lado de las hembras se sacrificaron 6,09 millones de cabezas y fue 5% superior a la del año previo.

Respecto a la producción de carne, el incremento fue del 5,1% respecto al año pasado, lo que significó unas 151.400 toneladas res con hueso (tn r/c/h) para alcanzar las 3,13 millones, “el quinto volumen más alto de los últimos treinta y tres años”, destacó el trabajo realizado por CICCRA, que subrayó que “el incremento interanual se explicó tanto por una mayor faena de animales como por un mayor peso promedio”, el cual se posicionó en 232 kilos promedio en gancho, peso 1,1% superior al del año pasado.

Consumo y precios

Por otro lado, desde CICCRA estimaron que del total producido durante el 2022, unas 900.000 tn r/c/h tuvieron como destino la exportación, lo cual “representaría un incremento de 12,1% anual”, por lo que la cantidad de carne vacuna enviada al mercado interno habría totalizado 2.233.000 tn r/c/h, lo que implicó un incremento del 2,5%, que en términos absolutos sería equivalente a 54.300 tn r/c/h.

Así, el año finalizó con un consumo aparente per cápita de 47,2 kg/año, al considerar el promedio móvil de los últimos doce meses, superando en 1,1% al de diciembre de 2021, marcando una leve recuperación. No obstante, la entidad aclaró que este cálculo “surge de restarle a la producción las exportaciones certificadas. Es decir, no tiene en cuenta si la mercadería se encuentra almacenada en algún eslabón de la cadena de valor o si ya fue entregada al consumidor final”.

“El 2022 finalizó con un consumo aparente per cápita de 47,2 kg/año” (Ciccra)

En cuanto a los precios, definitivamente el sector no tuvo un buen año. Entre diciembre de 2021 y diciembre de 2022 los valores de los principales cortes vacunos relevados por el INDEC tuvieron alzas entre 37,7% y 45,2%, lo que arrojó un incremento promedio de 42,2%. En relación al nivel general del IPC-GBA, que subió 95,2% en doce meses, el valor promedio de los principales cortes de carne vacuna exhibió un descenso de 27,1% en el último año.

En el desagregado se puede observar que el precio del asado subió 40,4% en los últimos doce meses; el de la paleta, 45,2%; el del cuadril, 44,1%; y el de la nalga, 43,7%. Por su parte, el precio del pollo entero registró un incremento similar al del nivel general de la inflación, alcanzado el 95,5%, por lo que “en promedio los cortes de carne vacuna se abarataron frente al pollo entero alrededor de 27,5% entre diciembre de 2021 y diciembre de 2022″, destacó el trabajo.

Seguir leyendo: