Con un monto de operaciones que se moderó a USD 539 millones en el segmento de contado -unos USD 300 millones menos que el martes-, el dólar mayorista rebotó siete pesos o 0,5%, a $1.513,50, para interrumpir una racha de cuatro bajas seguidas.
La cotización mayorista anota una suba marginal de cinco pesos o 0,3% en septiembre, a la vez que en lo que transcurrió de 2026 la ganancia sumó 58,5 pesos o 4 por ciento.
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El BCRA elevó el techo de su régimen de bandas cambiarias a los 1.900,87 pesos. Así, el tipo de cambio oficial quedó a 387,37 pesos o 25,6% de ese límite de flotación administrada.
“En los tres primeros días de esta semana el tipo de cambio mayorista subió 5 pesos, muy cerca del aumento de 5,50 pesos registrado en idéntico lapso de la semana anterior”, dijo Gustavo Quintana, operador de PR Corredores de Cambio.
El dólar al público ganó cinco pesos o 0,3%, a $1.535 para la venta, según la referencia del Banco Nación. El BCRA informó que en las entidades financieras el dólar minorista promedió $1.531,56 para la venta y $1.480,07 para la compra.
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El dólar blue continuó sin variantes, a 1.560 pesos.
En la plaza de dólar futuro todos los contratos estuvieron negociados con alzas en un rango de 0,1% a 0,4%, en un marco de negocios que totalizaron el equivalente en pesos a USD 1.697,7 millones, según consignó A3 Mercados. Las posiciones más negociadas, para fin de septiembre, subieron 3,50 pesos (+0,2%), a 1.523 pesos.
El economista Gustavo Ber explicó que “el dólar mayorista continúa transitando una etapa caracterizada por la muy baja volatilidad, y así es que sigue encapsulado entre los $1.500 y $1.510 desde que finalmente superó dicha ‘barrera psicológica’. Así es que continúa absolutamente ajeno a la volatilidad externa, con un BCRA que colabora a través de una marcada reducción de la participación de las compras sobre el volumen, aún en aquellas jornadas cuando se evidencia una mayor oferta que expande la operatoria”.
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El equipo de Research de Puente observó una tendencia “marcada por nuevas señales de debilidad de la actividad económica y por la continuidad del ancla cambiaria. Los datos de julio mostraron nuevas caídas en la industria y la construcción, en un contexto en el que la política económica continúa priorizando la estabilidad cambiaria y la desinflación. El dato de agosto, con una inflación mensual de 1,7%, sugiere que esta estrategia está dando resultados”.
“En paralelo, el BCRA volvió a intervenir para contener al tipo de cambio cerca de los 1.515 pesos por dólar, con un ritmo de compra de reservas menor al de meses anteriores. En el mercado de pesos, la mejora de la liquidez permitió una normalización de las tasas de corto plazo. La menor oferta estacional de divisas está haciendo más visible la tensión entre acumular reservas y sostener el tipo de cambio, mientras una liquidez más holgada permitió reducir la volatilidad de las tasas sin alterar, por ahora, el sesgo prudente de la política monetaria”, agregaron los analistas de Puente.
Un informe de Portfolio Personal Inversiones destacó las compras netas efectuadas en 2026 por el BCRA en el mercado de cambios, por encima de los USD 14.000 millones y subrayó que se ubican “casi un 50% por encima de la meta autoimpuesta de USD 10.000 millones anuales. Más aún, el acumulado es el segundo mejor para un año desde 2003, solo por detrás de 2024, cuando a esta altura las compras alcanzaban USD 14.645 millones”.
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“Sin embargo, la comparación no es justa. Como hemos remarcado, las compras actuales son considerablemente más virtuosas: en 2024 regían controles cambiarios más estrictos para el segmento minorista, seguía vigente el esquema de dólar blend y aún operaban los pagos diferidos de importaciones”, indicaron desde Portfolio Personal.
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