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Cuál es la probabilidad de que Milei sea reelecto según el precio de los bonos: los números de una financiera local

Un informe privado estimó, a través del valor de los títulos argentinos, qué expectativas tiene el mercado sobre el resultado de las elecciones presidenciales de 2027

Elecciones 2025 - Búnker La libertad Avanza - Javier Milei
Para el escenario de continuidad, GMA tomó como referencia un riesgo país de 250 puntos básicos, comparable al de Turquía. (AFP)
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A poco más de un año de las elecciones presidenciales, todavía no hay candidatos definidos ni encuestas confiables sobre la intención de voto. Sin embargo, hay un actor que ya empezó a votar: el mercado. Todos los días, los operadores compran y venden activos argentinos incorporando una lectura que combina la macroeconomía, el humor social y el cálculo político de lo que puede pasar el 24 de octubre de 2027.

En ese contexto, un informe de la consultora GMA Capital buscó ir más allá de la simple constatación de que el riesgo país subió, para explicar qué probabilidad de triunfo le está asignando el mercado a Javier Milei en las elecciones presidenciales de 2027 si se toma como insumo exclusivo el precio de los bonos.

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El punto de partida es un dato concreto: desde el 7 de julio, el riesgo país argentino pasó de 403 a 505 puntos básicos. Según GMA, esto “no se debió a un solo factor: fue una sucesión” de eventos. La consultora identificó tres frentes: un contexto financiero internacional adverso, con la suba de tasas largas en Estados Unidos; un agotamiento del efecto sorpresa de los superávits gemelos, fiscal y comercial; y un deterioro de la economía cotidiana de los hogares que empezó a trasladarse al humor político.

El “trade electoral”

Con ese diagnóstico como base, GMA descartó que la reciente caída de los bonos responda a una simple toma de ganancias. “Entre los operadores hay consenso: se trata de un movimiento idiosincrático”, señaló el informe, que agregó que “el mercado está a un paso de empezar a moverse al ritmo del trade electoral, incluso con 14 meses todavía por delante”.

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Manos sobre un teclado negro en un escritorio con ratón, papeles y dos pantallas que muestran gráficos financieros y barras de riesgo país.
El spread implícito en la tasa forward entre los bonos 2027 y 2028 se ubica en 1.064 puntos básicos, más del doble del riesgo país de contado. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Para medir esa anticipación, la consultora propuso una métrica específica: la “tasa forward” entre dos bonos en dólares que vencen en 2027 y en 2028 (el AO27 y el AO28). Esa tasa se puede explicar como el rendimiento que el mercado exige, de manera implícita, por sostener el riesgo argentino durante ese año puntual que separa ambos vencimientos, el que coincide con la elección presidencial. Qué costo exige el inversor, hoy, por apostar un año más al esquema de Milei.

El ejercicio compara la opción de invertir directamente en el bono más largo o de invertir en el más corto y reinvertir después: “esa tasa de indiferencia entre ambos saltos, la forward, hoy se ubica en 15,9% anual”, precisó GMA. Descontado su comparable en bonos del Tesoro de Estados Unidos, ese nivel equivale a una sobretasa de 1.064 puntos básicos, es decir, más del doble del riesgo país actual, concentrada exclusivamente en el tramo que atraviesa la definición electoral.

Dos escenarios opuestos

A partir de ese spreads, GMA construyó un cuadro con dos escenarios extremos de riesgo país: 250 puntos básicos en caso de continuidad de Milei, comparable al de Turquía, y 2.000 puntos en caso de una oposición extrema surgida de las urnas en 2027.

Combinando esos valores, el riesgo país de contado de 500 puntos se explica por la fe en que el experimento de Milei va a llegar a buen puerto al menos hasta diciembre de 2027, algo a lo que le asigna una probabilidad del 85,4 por ciento.

Pero si se toma como referencia el spread implícito en la tasa forward que separa al bono que vence en 2027 y al que vence en 2028, después de las elecciones, y su spread soberano equivalente a unos 1.064 puntos, la probabilidad asignada a que Milei seguirá siendo el ocupante de la Residencia de Olivos cae al 53,5%, contra un 46,5% de chances para una hasta el momento impredecible oposición.

“Guiándonos solo por la forward, la contienda luce más pareja de lo que suele asumirse”, planteó GMA. En otras palabras, los precios de los bonos sugieren que los inversores están pagando precios consecuentes con una elección que se parece cada vez más a una moneda al aire. “Como los dos escenarios implican spreads diametralmente opuestos, el mercado penaliza con dureza cada punto que el oficialismo pudiera perder”, explica la consultora conducida por el economista Nery Persichini. Esto explica por qué alcanza un deterioro moderado en la confianza para mover con fuerza el precio de la deuda.

Según el cálculo de GMA, el mercado le asigna a la reelección de Milei una probabilidad del 53,5%, contra 46,5% para una oposición extrema. (AP)
Según el cálculo de GMA, el mercado le asigna a la reelección de Milei una probabilidad del 53,5%, contra 46,5% para una oposición extrema. (AP)

Para que ese spread baje, GMA identificó tres condiciones: que la macro no derrape, que la micro repunte y que se modere el color político de la oposición, algo que la consultora considera poco probable en un escenario global de polarización.

No todos en el mercado creen que las chances de reelección de Milei sean tan bajas. Más aún, no todos creen que si no reelige eso es necesariamente catastrófico para los activos argentinos. Por ejemplo la gigante de la calificación de riesgo Moody’s sostuvo recientemente que “es probable que las políticas actuales continúen independientemente del resultado de las elecciones de 2027”, ya sea con un segundo mandato de Milei o con un gobierno sucesor, aunque advirtió que ante un triunfo opositor podría haber cierta desaceleración del ajuste.

El ejercicio de GMA no reemplaza a las encuestas, pero ofrece una lectura alternativa: mientras no haya sondeos confiables, el mercado ya empezó a incorporar en el precio de los bonos una definición electoral bastante más ajustada de lo que suele suponerse.

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