Los autos modernos son más voluminosos que los de 40 y 50 años atrás, y la explicación está en su seguridad y confort. Los vehículos que nacieron en las décadas del 60 y 70 no tenían el concepto actual que prioriza una estructura fuerte capaz de amortiguar impactos para proteger a los ocupantes, sino más bien todo lo contrario.
Pero esos autos, que eran livianos, poco potentes y de diseños vistos, y hasta simpáticos, eran sobre todo muy accesibles para el bolsillo de una clase social trabajadora, que con pocos recursos económicos podían tener un vehículo al alcance de sus posibilidades. Los famosos autos de los abuelos, los argentinos y los del mundo.
Acaso por esa razón esos modelos económicos fueron tan importantes para tantas personas y por eso muchos fabricantes, sobre todo europeos, decidieron reciclarlos y devolverles la vida en versiones modernas, que mantienen la esencia del diseño, pero que tienen esos estándares de seguridad y tecnología que aquellos vehículos no tenían.
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La excusa fue la llegada de la propulsión eléctrica, porque sin tener que hacer un desarrollo mecánico nuevo, permite adaptar una plataforma simple a una carrocería nueva que replique aquellas formas tan recordadas.
Los modelos son esencialmente tres franceses, dos italianos y un alemán, pero probablemente sigan apareciendo otros nuevos, que copiando la genial idea, saquen del “baúl de los recuerdos” o del “garage del abuelo”, modelos que marcaron una época para que vuelvan a hacer historia.
El primero fue el Renault 5, del que hubo pocas unidades en Argentina cuando se abrió la importación en los años 80, pero que, sin embargo, fue uno de los autos más vendidos en Europa, alcanzando la cifra de 5,5 millones de unidades. Nació en 1972, durante la crisis del petróleo que duró desde 1967 a 1975 y que elevó el precio de los combustibles durante 8 años hasta la reapertura del Canal de Suez. Se dejó de fabricar en 1984.
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En 2021, luego de asumir la dirección ejecutiva del Renault Group, Luca de Meo decidió impulsar la "Renaulution" con el resurgimiento del Renault 5 en versión eléctrica, cuando esta tecnología parecía ser el Santo grial de la industria automotriz. El desarrollo del vehículo duró tres años y en 2024 por fin se presentó oficialmente, en el Salón de Paris. Se vende desde el año pasado y es uno de los autos eléctricos más vendidos de Europa.
Como la receta funcionó, simultáneamente con el lanzamiento del R5 se mostró por primera vez el nuevo Renault 4, que también adoptó una carrocería muy identificable con la de su predecesor, aunque con motorización eléctrica y mayores dimensiones, algo que replicó del Renault 5.
Sin embargo, la espera fue muy breve, porque seis meses más tarde ya estaba en las calles, manteniendo la esencia auto informal y aventurero, “el jean sobre ruedas” era su slogan en Argentina, donde se lo conocía como “Renoleta”, pero también versátil y con una capacidad de carga poco común para los años 70. Algo así como lo que conceptualmente es hoy un SUV, porque podía plegar los asientos traseros y obtener una gran capacidad de carga.
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Fiat vivió un proceso similar con el 600, el que en Argentina se hizo famoso como el “Fitito”, aunque la versión renovada fue mucho más voluminosa e incluso impulsada por un motor híbrido también, no solo eléctrico puro. Pero al ver uno de los nuevos Fiat 600, que se vende en el mercado argentino desde el año pasado, no hace falta ver la insignia para decir que se trata de una “bolita moderna”.
Ahora Fiat pretende hacer lo mismo con el Fiat Panda, un auto que tuvo mucho éxito en los años 90, y que vuelve a las calles con un modelo 100% eléctrico también. Ya se lanzó el Grande Panda, que no se parece tanto al auto original, más allá de una idea de formas cuadradas exacerbadas que responden al patrón de diseño del auto original. Pero prometen que el Panda nuevo sí tendrá esa identidad.
Por último, en Alemania no se quisieron quedar atrás, y entendiendo que la identidad de las marcas occidentales tiene que defenderse de la nueva ola de autos eléctricos chinos poniendo su historia en la mesa, Volkswagen decidió cambiar su estrategia de comunicación, y a los modelos que había denominado como ID.2, ID.3, ID.4, les reemplazó sus nombres por algo conocido.
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Así fue como en el último Salón de Munich presentaron el ID.Polo, que recrea un modelo de gran volumen de los años 90 en un nuevo auto eléctrico asequible. Y la lista parece que seguirá con el ID.Golf como próximo lanzamiento, entre otros que entrarán al mercado después de 2028.
La última noticia se conoció hace pocos días. Stellantis estaría complementando el Fiat Panda eléctrico con otro modelo que también recree un vehículo icónico e histórico, pero de la marca Citroën.
Será nada menos que el Citroën 2CV, el objeto de inspiración de un modelo que se presentará en el Salón de Paris de este año, en el mes de octubre, y que también llegará a las calles en 2028, con la misión de devolverle a los usuarios y modelo económico con un carácter 100% personal.
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En Argentina existió ese modelo entre 1960 y 1969, cuando llegó el 3CV. que con algo más de potencia extendió la vida del vehículo hasta 1983. Ambos se hicieron famosos con “La Rana”, por su asociación casi inevitable gracias a los faros fuera de la carrocería que parecían dos ojos del animal anfibio.
Aunque son modelos pensados para el mercado europeo, el reciente acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea permitiría que cualquiera de estos “autos retro” llegue a Argentina si las terminales lo deciden. De hecho, el Fiat 600 ya está desde 2025 gracias al Cupo de autos híbridos y eléctricos de 50.000 unidades exentas de arancel de importación.
En el caso del cupo con beneficios arancelarios de Europa, que serán 12.500 unidades desde el año próximo y hasta 2032, se podrían importar pagando el 25%.
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