El debate sobre si Argentina resulta costosa o accesible en dólares regresó al foco de la agenda económica, en un contexto marcado por la apertura comercial promovida por el Gobierno y la reconfiguración de la economía. Algunos indicadores señalan que el costo de vida sigue siendo inferior al de otros países de la región.
Según el Índice mensual de precios relativos de Fundar, cuyo objetivo es medir la competitividad-precio de la economía argentina en perspectiva internacional, en base al dólar oficial; Argentina está 8% más barata que el promedio de América Latina y 9,6% desde que asumió Javier Milei. Sin embargo, en relación a 2021, se registró un encarecimiento del 54 por ciento.
El informe del think thank destacó que el costo de vida es más bajo que el de Uruguay, México, Chile y Brasil (y de la mayor parte de los países desarrollados) y más alto que el de Colombia, Ecuador y Paraguay.
Argentina figura entre los países latinoamericanos con los precios más altos en 5 de 11 categorías de consumo, incluyendo restaurantes, indumentaria, comunicaciones, recreación y equipamiento del hogar. El análisis destaca al país como el más costoso de la región en indumentaria.
En tanto, muestra precios más bajos que el promedio regional en transporte, alimentos, educación, vivienda y servicios, alcohol y tabaco, y salud. Esta dualidad evidencia un panorama de contraste en el acceso a bienes y servicios, donde la competitividad de precios varía ampliamente dependiendo del sector.
Desde la asunción de Milei, Fundar observó un proceso de reordenamiento en los precios relativos y detallan que en los rubros donde Argentina era más cara, como restaurantes, indumentaria, recreación y equipamiento del hogar, los valores comenzaron a alinearse a la baja respecto al promedio regional. Sin embargo, advirtió que “todavía falta” para alcanzar la convergencia plena con América Latina.
El reporte también señala que el país se volvió más caro en comunicaciones y en vivienda y servicios, influido por la reducción de subsidios a las tarifas de servicios públicos.
Durante el último mes, el promedio general de precios en Argentina se mantuvo, aunque algunos rubros se encarecieron. “Alimentos, comunicaciones, restaurantes y viviendas y servicios registraron incrementos, mientras que el resto de los rubros se abarató”, precisa el documento. El informe atribuye estas variaciones a la recomposición de precios relativos y a la dinámica inflacionaria.
En perspectiva anual, el país se volvió un 19% más barata en dólares. El rubro indumentaria experimentó la mayor baja, mientras que educación fue el que menos redujo su valor relativo.
A partir de noviembre de 2023, los sectores de comunicaciones, vivienda y servicios y educación incrementaron su costo respecto al promedio latinoamericano, mientras que el resto de los rubros mostró una reducción relativa.
En cuanto a la comparativa salarial, Guido Zack, economista de Fundar, señaló que hoy el salario en dólares se ubica por encima del promedio de América Latina. En términos de poder adquisitivo, esto implica que el ingreso argentino es alto, o al menos superior al de la mayoría de los países de la región.
Asimismo, dijo que esta situación se explica, en gran medida, porque, pese al deterioro acumulado a lo largo del tiempo, el país aún conserva cierta ventaja relativa frente a sus vecinos. “En otras palabras, la Argentina está peor que en su propio pasado, pero sigue mostrando una posición relativamente favorable cuando se la compara con el resto de América Latina”, afirmó Zack.
Sin embargo, esa brecha se redujo de manera significativa. “Hace cincuenta años, el salario real argentino duplicaba al promedio regional; hoy, esa diferencia se ha achicado sustancialmente. De hecho, la Argentina —que históricamente lideró en niveles salariales en la región— actualmente presenta un salario real promedio inferior al de Chile y Uruguay", sostuvo el economista.