El aumento de costos y el atraso en el pago de subsidios podría derivar en un freno en el servicio de colectivos este miércoles y afectar a miles de pasajeros, según comunicó Marcelo Pasciuto, director de la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (CETUBA).
Pasciuto indicó que, debido al incremento del precio del combustible, en el marco del conflicto en Medio oriente, y a la falta de transferencia del “monto del 60% de subsidio que se giran los primeros días”, la situación resulta insostenible.
Añadió que el retraso en los pagos provoca que numerosas empresas no dispongan del dinero suficiente para abonar los salarios al cuarto día hábil.
En diálogo con Futurock, afirmó: “Que mañana funcione el transporte depende de que entreguen gasoil, que los bancos otorguen descubierto y que el sindicato acompañe; si no, no sé qué empresa va a trabajar”.
Comentó también a TN que habían notificado a las autoridades de transporte sobre la problemática hace 15 días, utilizando una carta documento y una nota formal. Según explicó, no obtuvieron respuesta ni señales de interés para concretar una reunión o iniciar un espacio de diálogo.
En una entrevista con Infobae en Vivo, Luciano Fusaro, presidente de la Asociación Argentina de Empresarios del Transporte Automotor (AAETA), describió una situación que consideró “muy delicada” y afirmó que no cuentan con los recursos necesarios para poner en circulación todas las unidades.
Coincidió en que el aumento abrupto del precio del gasoil, junto con el atraso en la actualización de tarifas y subsidios estatales, compromete la frecuencia del servicio y la continuidad de las empresas.
“Durante el mes de marzo se disparó fuertemente el precio del gasoil”, afirmó Fusaro. Explicó que el combustible constituye el 20% de los costos de una empresa de colectivos y que el incremento superó todas las previsiones: “Cuando el Estado hizo la cuenta, el gasoil estaba a $1.700 y está a $2.100”.
Fusaro explicó que los ingresos de las empresas dependen de la regulación estatal y de los subsidios. Señaló que el cálculo oficial de tarifas y subsidios quedó desactualizado frente al aumento de los costos y advirtió que, sin una actualización, las empresas no cuentan con recursos para afrontar la situación.
Ya la semana pasada varias empresas de transporte urbano del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) anunciaron que a partir del miércoles 1 de abril reducirían la frecuencia de los colectivos en jurisdicción nacional y provincial.
Así lo comunicaron la Cámara del Transporte de la Provincia de Buenos Aires (C.T.P.B.A.), la Cámara Empresarios Unidos del Transporte Urbano de la Provincia de Buenos Aires (C.E.U.T.U.P.B.A), la Cámara Empresaria de Autotransporte de Pasajeros (C.E.A.P.) y la Cámara Empresaria del Transporte Urbano de Buenos Aires (C.E.T.U.B.A.).
Las cámaras empresarias advirtieron que el aumento reciente del precio del gasoil dificulta la continuidad del servicio en sus condiciones habituales.
En el comunicado conjunto, señalaron que la medida surge ante “la imposibilidad de sostener los niveles habituales de prestación en el actual contexto, con los ingresos actuales”. También advirtieron que la operación del sistema “se encuentra en serio riesgo”.
Las entidades pidieron disculpas a los usuarios por los inconvenientes, solicitaron “comprensión” y reiteraron el reclamo a las autoridades para que adopten medidas que permitan recuperar la normalidad.
La reducción de frecuencias no alcanza a las empresas Dota ni Metropol. Las cámaras firmantes agrupan a una proporción significativa de las unidades que circulan por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Gran Buenos Aires y el Gran La Plata. El ajuste en las frecuencias afectará especialmente los horarios pico.
Fuentes del Gobierno consultadas por Infobae calificaron el anuncio como “sorpresivo” y señalaron que fue comunicado mediante una carta documento “informal”. Explicaron que el diálogo con las cámaras empresarias “siempre está abierto”, pero consideraron que la decisión de reducir los servicios resultó repentina y sin previo aviso. Apuntaron también que el sector recibió una autorización para aumentar las tarifas hace apenas dos meses.
“No avisaron qué líneas frenan, parece una jugada estratégica para negociar, pero no se puede actualizar los precios del combustible de esta forma. Si no prestan servicio se los va a sancionar”, advirtieron tras el comunicado.