Esta semana será corta en Estados Unidos y la Argentina por el feriado de Semana Santa, pero eso no impide que los inversores sigan tensos. El conflicto con Irán está más cerca de prolongarse que de terminar. El 6 de abril es una fecha clave porque Donald Trump amenazó con iniciar acciones que incluyen desembarcos de tropas y bombardeos a centrales de energía.
Además, está el riesgo de que se cierre el estrecho de Bab el‑Mandeb, en el Mar Rojo. Junto al estrecho de Ormuz son clave para el precio de la energía. Este paso une el Mar Rojo con el Golfo de Adén y el Océano Índico y es la única manera de llegar al Canal de Suez, que conecta con el Mediterráneo.
Los Hutíes en Yemen amenazan atacar a los barcos que pasen por este lugar estratégico. Lanzaron un misil contra Israel que es la advertencia de que se unieron al conflicto apoyando a Irán.
En este escenario, las tasas de los bonos del Tesoro de EEUU pueden seguir aumentando, complicando a los mercados emergentes en particular a la Argentina. El viernes la tasa de retorno de estos títulos subió a 4,44%. No fue casual que los bonos en dólares licitados el viernes por el Tesoro argentino se colocaran al 8,5% anual.
Este escenario influyó en los informes de las consultoras.
Para FMyA, que dirige Fernando Marull, “el conflicto tiene un resultado mixto en la Argentina porque el mercado leyó que tiene más dólares, pero también que tendrá más inflación por la nafta. Cuando frene la guerra, rebotarán los mercados”.
El informe agrega que “los datos macro no cambiaron mucho. Lo positivo es que el dólar sigue ofrecido y las tasas de interés bajaron para impulsar el crédito, pero por otro lado la aceleración de la inflación (cuarta semana: +0.6%; marzo 3%, pero 3.1% si nafta sigue subiendo el fin de semana) hizo caer de nuevo el salario real (-3% anual) y afectó a la actividad, que en el primer trimestre estuvo estable (enero +0.4% y +1.9% anual). Para el segundo trimestre esperamos mayor nivel de actividad de la mano del rebote del salario (inflación más cerca de 2%), la cosecha de abril a junio y mayor movimiento de la inversión. Por el momento, seguimos proyectando 4% de rebote, a pesar de un comienzo de 2026 más débil que el proyectado”.
Cosecha y después
FMyA advierte que “el dólar seguirá ofrecido durante la cosecha, pero en niveles de $1.370 y tasas de 2,2%, puede gatillar que parte del mercado empiece a dolarizar un porcentaje de las ganancias de los últimos meses”. La consultora señala que el mayor riesgo sigue siendo la calle, “no tanto la macroeconomía, que está mejor parada que en el pasado, por eso fue acotado el impacto de la crisis internacional. Esperamos que menores niveles de inflación en los próximos meses mejoren el humor. Hoy las mayores preocupaciones de la población según la UDESA son el salario, el desempleo (7,5%) y corrupción. La política, más allá del ruido de Adorni, no tuvo grandes movimientos. Nadie de la oposición está capitalizando el mal momento del Gobierno en la calle ni en el Congreso, que hoy tiene buen número de apoyo. Por ahora, Milei tiene margen de maniobra y apoyo, pero debe acotar errores porque el contexto cambió desde las elecciones: los salarios caen hace 7 meses”.
La consultora 1816 opinó sobre las declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, cuando se refirió al “riesgo K”. El informe señala “esto es el temor de los inversores a un regreso del kirchnerismo. En 2026 parecía todo dado para que la Argentina recupere el acceso al mercado internacional, pero la guerra en Medio Oriente complicó las cosas. A partir de ahí, y por una sucesión de datos, empezó a instalarse la idea de otro “riesgo K”, que ya no tiene que ver con el kirchnerismo, sino con el modo en que está creciendo la economía, de manera heterogénea (en forma de K). Por el momento esa narrativa no tuvo impacto en los activos (porque, considerando el contexto, el peso está super firme y tanto los bonos como el Merval tuvieron mejor desempeño entre los emergentes en marzo)”.
Más adelante la consultora se pregunta si la baja de tasas es porque el Gobierno empieza a enfocarse en la actividad. “Podría ser, pero para confirmar un cambio habría que ver una política monetaria tan laxa como la actual, pero en un contexto de tipo de cambio demandado. Para los activos es fundamental que el “riesgo K” económico no incremente la ansiedad en torno a 2027, es decir, que no pasemos del nuevo “riesgo K” (económico) al viejo “riesgo K” (político).
Historia compleja
EconViews, la consultora que dirige Miguel Kiguel. señala que si bien los datos dan un crecimiento de la economía “la tendencia revela una historia más compleja: los sectores más dinámicos son el agro, la energía, la minería, la pesca y la intermediación financiera, todos (salvo este último) más ligados a las exportaciones que al mercado interno. En contrapartida, sectores intensivos en mano de obra como la industria, la construcción y el comercio registran una tendencia negativa, a lo que se suma que los salarios reales continúan perdiendo terreno frente a la inflación. Esto explica por qué, pese al mayor nivel de producción agregada, la mejora no se percibe en el día a día y, según las últimas encuestas, ya se observa un deterioro en la imagen del Gobierno”.
EconViews observa que “el Gobierno apuesta por tasas más bajas para impulsar la economía, aprovechando que el tipo de cambio está tranquilo. A pesar de los pesos que absorbió el Tesoro en la última licitación, estimamos que la liquidez del sistema seguirá relativamente holgada, manteniendo las tasas bajas. En parte, porque el BCRA decidió no renovar la norma que incrementaba los encajes sobre depósitos a la vista en 5 puntos porcentuales, por lo que estos descenderán a partir de abril. La medida debería contribuir a reducir el elevado spread entre tasas pasivas y activas: mientras los plazos fijos ya se ubican en torno al 25%, los préstamos personales siguen rondando el 70%. Esta postura más expansiva es positiva para el crédito y para reducir la morosidad”.
Estimamos que la liquidez del sistema seguirá relativamente holgada, manteniendo las tasas bajas
Agrega la consultora que la guerra “complica la desinflación. Después del 2,9% de febrero, marzo se perfila para ser otro mes difícil. A los aumentos estacionales por el inicio de clases y el cambio de temporada, y a los ajustes tarifarios (en torno al 4,2%), se suma el impacto de la suba de combustibles por el conflicto en Medio Oriente, que aportaría alrededor de 0,7 puntos porcentuales a la inflación general del mes. La dinámica en alimentos también siguió elevada, con un alza promedio del 3,4% mensual en las últimas cuatro semanas. Con todo, el dato de marzo podría acercarse al 3,5%. La buena noticia es que la carne bajó en la última semana y abril tendrá un impacto más acotado del lado de los combustibles. Pero el mercado sigue sin internalizar plenamente los efectos de segunda ronda derivados de la suba del petróleo y otros commodities, que irán trasladándose a precios en los próximos meses. Nuestra proyección de inflación para el año completo se mantiene por encima del 30%”.
Búsqueda de refugios
Para la consultora F2. que encabeza Andrés Reschini, “la guerra en Medio Oriente sigue empujando a los mercados hacia la búsqueda de refugio ante expectativas de inflación crecientes, mayores tasas y menor nivel de actividad. El crudo (WTI) cerró la semana en USD 101 acumulando un alza de casi 55% en los últimos 30 días y reaviva la incertidumbre. Durante 2025, excepto Chile y Arabia Saudita, todos los bancos centrales de las economías emergentes acumularon reservas y luego del inicio del operativo Epic Fury la gran mayoría de los que reportaron su situación de reservas para marzo muestran disminuciones. Sin considerar a la Argentina que aún se encuentra en un proceso de estabilización, la caída de reservas del mes en curso en emergentes se combina con devaluación frente al dólar”.
F2 agrega que “la economía local enfrenta, entre otros desafíos, el de conseguir financiamiento para renovar los vencimientos de deuda en moneda extranjera y a la vez seguir mostrando un sendero de desinflación, algo que se ha visto obstaculizado en los últimos meses y que el alza en el precio de los combustibles hace aún más cuesta arriba. Mientras tanto, el Ministerio de Economía logró abrir un canal de financiamiento doméstico en moneda extranjera pero la performance del AO28 deja en claro que el mercado mantiene una prima para todo lo que cruce 2027. Lo bueno es que hay una fuente de financiamiento abierta, pero a una tasa relativamente alta”.
Licitación y señales del mercado overnight
Hoy habrá otra licitación, la segunda rueda de colocación de los AO27 y AO28 por USD 100 millones cada uno. La tasa a la que se colocarán será la misma de la del viernes. Pero habrá que ver como afecta a la demanda -los inversores- el agravamiento del conflicto con Irán.
De hecho, en Estados Unidos, el VIX; llamado “Indice del Miedo” volaba a 28,78 puntos. Cuando toca los 30 se encienden las alarmas porque es señal de altísima volatilidad. Los inversores buscan refugio y no ganancias.
Las principales Bolsas de EEUU operaban anoche en el mercado overnight, con decididas caídas de más de 0,70%. Europa la pasaba peor: sus Bolsas mostraban, sin excepción, caídas superiores a 1% y Oriente estaba con sus principales mercados en rojo.
El petróleo Brent comenzaba a subir y estaba en USD 110 (+3%), pero amenazando con seguir en alza porque las cotizaciones cambiaban a alta velocidad. El oro perdía 1 por ciento. La buena noticia para la Argentina es que el trigo, el maíz y la soja estaban en verde. El dólar abría en leve alza frente a las seis principales monedas del mundo. Este anticipo de lo que puede ser la apertura de los mercados de hoy va a incidir a pleno en bonos y acciones y tal vez en el dólar. Será una semana corta pero intensa.