El presidente Javier Milei afirmó durante su discurso en el Congreso que la economía argentina dejó atrás la recesión y mostró dos años consecutivos de crecimiento. El mandatario indicó que el país transitó de una inflación superior al doscientos por ciento en 2023 a un índice cercano al treinta por ciento en 2025, proceso que, según sus palabras, no derivó en una mega-recesión ni en un impacto devastador sobre la actividad. “Estamos saliendo del pozo”, aseguró.
En su intervención, Milei señaló que la actividad económica, medida por el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), registró en 2024 un crecimiento del seis coma seis por ciento, al comparar diciembre de ese año con el mismo mes de 2023. El jefe de Estado remarcó que en 2025 ese mismo indicador arrojó un avance adicional del tres coma tres por ciento. “Hace dos años seguidos que la economía crece y acumula una mejora de más del diez por ciento”, subrayó Milei ante los legisladores, ministros y jueces presentes en el recinto.
El mandatario atribuyó estos resultados a la eliminación del déficit fiscal y de la emisión monetaria. Según sus palabras, el proceso permitió “retornar al sendero de crecimiento económico” y evitar episodios extremos como expropiaciones, default o hiperinflaciones. Milei enfatizó que el avance respondía a una gestión estatal orientada “con seriedad y adultez, respetando los derechos de propiedad y devolviendo la libertad a los argentinos”.
El discurso también abordó el contexto de partida. Milei recordó que, dos años atrás, la Argentina se encontraba en una situación de “crisis terminal”, con desequilibrios monetarios que superaban los registros previos al “Rodrigazo” y un Banco Central en peor estado que antes de la hiperinflación de 1989. El mandatario mencionó que los indicadores sociales se ubicaban por debajo de los niveles de 2001 y que la combinación de estos factores podía haber convertido al país “en Venezuela”.
En el apartado económico, el jefe de Estado destacó que el primer presupuesto sin déficit fiscal y libre de default en cien años constituyó un hito clave de la gestión. El mandatario sostuvo que el equilibrio de las cuentas se alcanzó “sin subir impuestos” y, por el contrario, con una reducción equivalente a dos puntos y medio del Producto Bruto Interno (PBI). “No solo creemos que los impuestos son un robo, sino porque además el ajuste tenía que hacerlo la política”, expresó Milei, quien recibió aplausos y cánticos de sus seguidores.
En relación a la política monetaria, el presidente afirmó que se interrumpió la emisión para financiar el déficit, lo que permitió frenar la inflación. Milei agradeció de manera pública a los funcionarios responsables del área económica y del Banco Central, destacando la labor de Santiago Bausili y Pablo Quirno. Detalló que el déficit cuasifiscal, que ascendía al diez por ciento del PBI, fue eliminado en seis meses y que el proceso de recomposición de reservas avanzó incluso en un contexto de pagos de deuda en dólares sin acceso a los mercados internacionales de crédito.
El mandatario subrayó que estas medidas se implementaron “sin expropiar, sin hacer controles de precios y todo a libre mercado”. Milei enfatizó que la baja del gasto primario en treinta por ciento durante 2024 resultó fundamental para alcanzar los objetivos. El presidente se refirió también a la situación laboral, señalando que la tasa de desempleo cayó y que el mercado de trabajo se alineó con la transformación económica impulsada desde el Gobierno.
A lo largo de su exposición, Milei reiteró que la administración anterior dejó un “estado fallido en todos los ámbitos”, con empresas estatales deficitarias, un entramado regulatorio complejo y un sistema fiscal que perseguía a los contribuyentes. En materia social, mencionó “una pobreza camuflada por los controles de precios” y un sistema educativo con altos índices de alumnos sin habilidades básicas.
El presidente remarcó que la nueva etapa se apoya en valores de ética y moral, la eficiencia económica y el respeto a la propiedad. La conducción del Estado, dijo, debe estar alineada con estos principios para evitar desvíos que afecten la justicia y el crecimiento.