En el Área Metropolitana de Buenos Aires, una prueba piloto de garrafas de plástico para uso hogareño marca un cambio relevante en el mercado del Gas Licuado de Petróleo (GLP) del que dependen muchas zonas del país no conectadas a la red de gas. La iniciativa, lanzada por YPF Gas, incorpora un envase 65% más liviano que los tradicionales de acero, con el objetivo de evaluar su aceptación entre consumidores residenciales. La compañía confirmó a Infobae que el ensayo se limita, por el momento, a cinco distribuidores en la provincia de Buenos Aires.
El plan piloto que desarrolla YPF Gas se apoya en la experiencia previa de la empresa con envases plásticos para uso industrial, lanzados en 2021. Aquella iniciativa incluyó la introducción de un envase liviano, fabricado en material plástico avanzado, destinado a abastecer autoelevadores en entornos empresariales. El antecedente industrial logró buena aceptación, según fuentes consultadas por este medio, y sirvió como punto de partida para explorar aplicaciones en el segmento domiciliario.
El nuevo producto se diferencia principalmente por su tamaño reducido, adaptado a las necesidades de los hogares. En estos días YP lleva adelante plan piloto, especialmente en cinco distribuidores de la provincia de Buenos Aires, con una garrafa del mismo material, pero es un poco más chica. El acceso a estas garrafas, de acuerdo a la empresa, es limitado a los canales de distribución seleccionados para este ensayo inicial.
A diferencia de los envases tradicionales, el modelo industrial que ya se comercializa pesa solamente 7,5 kilogramos cuando está vacío y 21 kilogramos lleno. En comparación, una garrafa de acero estándar alcanza los 20 kilogramos vacía y los 35 kilogramos llena. Esta diferencia, que se espera sea similar en el formato más pequeño aún a prueba, ofrece una ventaja concreta para usuarios residenciales que suelen manipular el envase por su cuenta.
Características técnicas y seguridad
El envase liviano utiliza fibra de vidrio y resinas, recubiertas por una estructura plástica de alta resistencia. Entre los atributos que destacan los especialistas figura su condición de producto 100% reciclable, la resistencia al impacto y a las altas temperaturas, y la posibilidad de comprobar el nivel de combustible de manera visual gracias al cuerpo traslúcido. Estas cualidades, junto con la eliminación del riesgo de explosión por efecto BLEVE (sigla en inglés para el estallido de envases a alta presión) en caso de incendio, posicionan la propuesta como una alternativa moderna en términos de seguridad.
De acuerdo con la información técnica disponible, la vida útil de la garrafa depende de las revisiones periódicas que practica YPF Gas, del mismo modo que ocurre con los envases de acero. El reemplazo del acero por materiales plásticos también evita problemas de corrosión, lo que prolonga el rendimiento y reduce la necesidad de mantenimiento.
La empresa destaca que los estándares internacionales de homologación cubren este tipo de envases, incluyendo normas como ISO 9001, ISO 11119-3, EN 12245, EN 14427, DOT-SP 12706 y TC-SU-5931. La ingeniería del producto responde a desarrollos realizados en Noruega, aunque la comercialización para el segmento domiciliario en Argentina permanece en fase experimental.
Además, el material plástico de la garrafa es reciclable en su totalidad, lo que responde a una tendencia de la industria energética por adoptar soluciones más sostenibles. La sustitución del acero por compuestos plásticos busca reducir el impacto ambiental asociado a la fabricación y el descarte de envases, además de mejorar la salud laboral para quienes manipulan garrafas de manera frecuente.
La posibilidad de reutilizar la totalidad del material refuerza el perfil ecológico del producto. Este aspecto cobra relevancia en un contexto donde el sector energético enfrenta demandas crecientes respecto a la sustentabilidad y la eficiencia en el uso de recursos.
La prueba piloto de YPF Gas responde a la apertura regulatoria que permite ofrecer nuevos productos con precios diferenciales en el mercado argentino. Según explican en la empresa, a partir de la desregulación que hubo en el mercado el año pasado y la posibilidad de de ofrecer nuevos productos con precios diferenciales es que aparece esta opción. Es decir, serán más caras que las garrafas tradicionales.
El ensayo actual busca determinar si la demanda doméstica responde de manera favorable a un envase más liviano, aunque el precio de la garrafa resulta más alto que el de las alternativas convencionales. La limitación de la experiencia a cinco distribuidores responde a un criterio de evaluación progresiva, antes de definir una eventual expansión a escala masiva.
Hasta el momento, el acceso de consumidores particulares a la garrafa plástica se circunscribe a los puntos de venta que participan en el plan piloto. La empresa analizará los resultados para decidir si la propuesta se integra de manera permanente al portafolio de productos para uso hogareño.
En 2021, YPF Gas introdujo en el mercado industrial argentino la primera versión del envase liviano, de mayores dimensiones, utilizado en autoelevadores alimentados a GLP. Este producto, dirigido exclusivamente al segmento empresarial, incorporó desde un principio los atributos de menor peso, mayor seguridad y reciclabilidad total. La compañía, en ese momento, aclaró que el uso doméstico no estaba contemplado y que el desarrollo para hogares permanecía en evaluación.
El entorno normativo y las demandas del mercado impulsaron la exploración de variantes adaptadas a las necesidades residenciales. La actual etapa piloto implica una transición desde el uso industrial hacia la diversificación de aplicaciones, con la intención de evaluar ventajas competitivas y posibles nichos de mercado.
La continuidad y eventual ampliación del plan piloto dependen de los resultados que obtenga la experiencia en los cinco distribuidores seleccionados. Según la fuente de YPF consultada por Infobae, la evolución de la prueba definirá si la garrafa plástica se distribuye de manera masiva o si su uso se concentra en segmentos específicos, debido a cuestiones de precio y demanda.
La empresa no precisó plazos para la decisión final ni detalló condiciones comerciales para una eventual expansión. Por el momento, el proyecto se mantiene como una iniciativa acotada, con seguimiento permanente de la respuesta del mercado y de los consumidores residenciales.