En el inicio del año queda más claro que una demanda de los inversores se centraba en el refuerzo de reservas netas en las arcas del Banco Central.
Dado que en enero la autoridad monetaria argentina volvió a intervenir en el mercado de cambios con paulatinas compras de contado, que suman casi USD 600 millones en el mes, la señal de solvencia de dicha iniciativa pasó a ser un “driver” para apuntalar las cotizaciones de la deuda soberana.
El Gobierno afrontó sin sobresaltos los pagos de capital e intereses de títulos Bonares (con ley argentina) y Globales (con ley extranjera) enero por unos USD 4.200 millones, aunque apeló para ello a un préstamo REPO (del inglés Repurchase Agreement) o préstamo garantizado con activos con bancos internacionales por USD 3.000 millones con bancos internacionales.
Por eso los agentes del mercado ven con buenos ojos que el BCRA acopie divisas propias en cartera más allá de otras maniobras financieras, dado el objetivo oficial de conseguir entre USD 10.000 millones a USD 17.000 millones este año a través de la participación cambiaria.
Este viernes los títulos públicos en dólares promedian una ganancia de 0,3%, mientras que el índice de riesgo país de JP Morgan descuenta 10 unidades a las 11:40 horas, en los 560 puntos básicos para Argentina. Por la mañana tocó los 556 puntos, un mínimo desde el 27 de julio de 2018 (551 puntos).
Más débiles vienen las acciones argentinas, con un índice S&P Merval que asciende un 0,1%, en los 2.920.000 puntos. El panel de acciones líderes mantiene en enero un descenso de 4% en pesos y 2,8% medido en dólares “contado con liquidación”.
“El Banco Central sostuvo compras diarias durante las primeras dos semanas del año, en la mayoría de los casos superando el umbral de 5% del volumen diario operado que el propio BCRA comunicó como nivel de referencia. Las compras fueron más rápidas de lo anticipado inicialmente, luego de que el BCRA no comprara divisas en el primer día hábil del año. Si este ritmo se mantiene, debería ser positivo para los bonos en dólares”, reportó Max Capital.
El jueves la vocera del FMI (Fondo Monetario Internacional), Julie Kozack, destacó el avance en la acumulación de reservas, confirmó que la segunda revisión del programa tendrá lugar en algún momento de febrero, y explicó que allí se discutirán los waivers, pues el Gobierno argentino cerró diciembre USD 11.000 millones por debajo de la meta de reservas netas de diciembre, según el acuerdo de facilidades extendidas vigente con el organismo.
El economista Gustavo Ber destacó que “los activos domésticos responden de manera mixta mientras los operadores monitorean el escenario económico, con los bonos en dólares reaccionando mejor ya que entusiasma el ritmo de compras del BCRA y la licitación” de bonos en pesos de corto plazo para renovar más de $9 billones en vencimientos esta semana.
“Actualmente los inversores se encuentran atentos a la dinámica entre las tasas, la inflación, la actividad y la acumulación de reservas, toda vez que esperan que un equilibrio entre dichos componentes pueda contribuir a retomar una más decidida mejora en las valuaciones”, continuó el titular del Estudio Ber.
“Las reservas aún siguen negativas y, desde ya, se descuenta la solicitud de un nuevo waiver para la próxima revisión del FMI, donde aún falta la confirmación de que se podría aplazar para el mes de febrero y dar más tiempo al Gobierno para acumular reservas”, aportó Ignacio Morales, Chief Investments Officer de Wise Capital.
“El mercado sigue de cerca la efectividad de la estrategia oficial para anclar expectativas, con especial atención en las tasas de interés de corto plazo y en la intervención del BCRA como factores clave para la estabilidad cambiaria”, añadió Morales.