Las compras del BCRA en el mercado ya superaron los USD 3.000 millones en abril

Este martes la entidad absorbió USD 124 millones por su intervención en la plaza mayorista. A falta de cinco ruedas operativas acumula un saldo neto a favor de USD 3.020 millones

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El BCRA es comprador neto de divisas por sexto mes seguido. (REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración/Archivo)
El BCRA es comprador neto de divisas por sexto mes seguido. (REUTERS/Dado Ruvic/Ilustración/Archivo)

El monto operado en el mercado mayorista se mantuvo por encima del promedio diario, aunque debajo de los máximos en torno a USD 600 millones de algunas de las ruedas de abril. Este martes se negociaron USD 359,8 millones en el segmento de contado, lo que acotó las compras del Banco Central a USD 124 millones, que capturó el 34,5% de la oferta privada.

La entidad monetaria acumula un saldo a favor por su intervención cambiaria de USD 3.020 millones en lo que va de abril, en el sexto mes con resultado positivo. A falta de cinco rondas de negocios en la plaza mayorista, este saldo ya supera a las compras netas de febrero (USD 2.357 millones) y marzo (USD 2.882 millones).

Desde el lunes 11 de diciembre, tras la asunción de Javier Milei, la entidad monetaria efectuó compras netas por 14.440 millones de dólares.

El Central solo efectuó ventas en tres ruedas operativas a partir del 11 de diciembre y la de este viernes 19 fue la única con saldo neutro desde que Santiago Bausili asumió la presidencia del organismo.

Por otro lado, las reservas internacionales finalizaron este martes con una leve caída de USD 12 millones, a USD 29.894 millones, debido a una nueva baja en la cotización del oro (-0,4%), que en una parte integra el menú de activos. Las reservas brutas mejoran bajo la administración de La Libertad Avanza en USD 8.686 millones (+41%) desde los USD 21.208 millones del 7 de diciembre.

Un informe de Invecq Consultora Económica estimó que “las perspectivas de corto plazo son favorables: el volumen de exportaciones liquidadas debería repuntar con la cosecha gruesa, y por ende el BCRA podría incrementar aún más el stock de reservas internacionales netas. Aunque algunos factores matizarían esta mejora; en particular: i) el Gobierno deberá pagarle USD 1.900 millones al FMI a fines de abril; ii) la demanda de divisas por importaciones debería crecer (esta semana comenzó a cancelarse el 100% de las compras externas de los meses previos). Y, a mediano plazo, la situación será menos holgada: el atraso del Tipo de Cambio Real, la baja en el precio de la soja y el maíz, y la depreciación de las monedas emergentes presionarán al Mercado Libre de Cambios”.

“Tendemos a pensar que van a ir de a poco sacando restricciones para liberar primero el contado con liquidación y luego el dólar oficial. Dicho lo anterior, reconocemos que el Gobierno podría querer sorprender con los tiempos, para adelantarse al mercado -considerando el perfil del ministro Caputo-. Si la liberación del FX oficial es en el 2do semestre, parece probable que en algún momento aceleren las devaluaciones mensuales. De lo contrario, luego sería necesario un salto muy grande para unificar”, describió Walter Morales, presidente y estratega de Wise Capital.

“El Ejecutivo ni siquiera eliminó controles más simbólicos, como la obligación de girar dólar MEP y Cable a cuentas bancarias, la norma de la CNV (Comisión Nacional de Valores) que exige avisar con cinco días las compras corporativas de divisas o la que impide comprar dólares con caución. Es decir, el Gobierno sigue sin testear cuán genuino es el valor del contado con liquidación, un posible paso previo a su liberación”, agregó Morales.

“Mantener contenido el precio del dólar contribuye a bajar la inflación. Pero, para lograrlo, hay que reprimir el acceso a dólares lo cual implica reprimir la actividad económica. Para que la actividad económica se reactive se necesita reactivar las importaciones de bienes y servicios y permitir la movilidad de capitales desde y hacia el extranjero para que se revitalice la inversión. La cuestión es que eliminar el “cepo” cambiario genera incertidumbre en torno a lo que pueda pasar con el precio del dólar y cómo esto puede impactar en la inflación. El dilema parece sin solución: si se flexibiliza la política cambiaria se pone en riesgo la baja de la inflación; si se mantienen los controles cambiarios se pone en riesgo la reactivación”, explicó IDESA (Instituto para el Desarrollo Social Argentino) en un informe.