
Tras anunciar que habrá facilidades para importar alimentos y productos de higiene y limpieza de la canasta básica con el objetivo de generar mayor competencia y reducir los precios, el equipo de la Secretaría de Comercio trabajaba hasta anoche en la lista de posiciones arancelarias que estarán alcanzadas por los beneficios. El Gobierno está convencido de que los precios de muchos productos quedaron demasiado elevados en dólares y que si no se coordinan expectativas, la recesión que está viviendo la Argentina será más prolongada.
Lo dijo el ministro de Economía, Luis Caputo, durante la Amcham Summit realizada ayer en el Centro de Convenciones porteño: “Hay precios que no pueden estar ahí. No estamos pidiendo una baja, pero que reflejen más o menos las condiciones que estamos viviendo. Hay que dar un empujoncito para que puedan negociar con los productores, forzar la competencia. Este momento lo amerita. La gente está haciendo un esfuerzo y si los precios no reflejan un nivel razonable, no está bueno. No es en todos los productos sino canasta básica”, dijo Caputo.
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Según lo informado este martes por el Gobierno, los productos incluidos podrán importarse y abonarse a los 30 días, cuando hoy deben cumplir con la norma general del pago en cuatro meses, así como también las empresas que compren estos ítems en el exterior contarán con la ventaja de la suspensión, por 120 días, del cobro de la percepción de IVA adicional e impuesto a las Ganancias.
¿Cuáles serán los productos que estarán incluidos en ese listado? Según pudo averiguar Infobae, estarían los alimentos básicos incluidos en la canasta básica que mide el Indec, entre los cuales se encuentran el pan; las galletitas (de agua y dulces); el arroz; las harinas de trigo y de maíz; los fideos; el azúcar; los dulces; las legumbres secas; frutas y verduras; carnes; huevos; queso; yogur; aceite; manteca; leche; café; yerba; bebidas (alcohólicas y no alcohólicas); sal fina; vinagre y otros condimentos. También estará incluido el atún y los productos hechos con cacao.
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Entre los artículos de limpieza e higiene personal, será más fácil importar algodones e hisopos; crema de enjuague y acondicionador; crema para manos y cuerpo; desodorantes corporales; detergentes; espuma de afeitar; insecticidas; jabon de tocador; jabón/detergente para ropa; lavandina; limpiadores; maquina de afeitar descartable; pañales descartables; pañuelos descartables; papel higiénico; pastas dentales; preservativos; productos para bebes; proteccion femenina; rollo de cocina; servilletas; shampoo y suavizantes, entre algunos otros.

Fuentes oficiales precisaron que no habrá plazo para el beneficio de acceder antes al dólar oficial y que estarán alcanzadas todas las firmas que importen estos productos, ya sea supermercados, distribuidores o las mismas compañías que decidan importar determinado producto en lugar de producirlo. O las que ya lo importan, que puedan hacerlo a un menor costo, lo que generará, a su vez, un mejor precio al retail.
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El anuncio fue realizado por la mañana por el vocero presidencial, Manuel Adorni, horas antes de que el Indec informará la inflación de febrero. El registro fue 13,2% respecto de enero y mostró una fuerte desaceleración, festejada con bombos y platillos por el Gobierno. Sin embargo, “una cosa es la inflación, que está bajando, y otra son algunos precios que quedaron demasiado altos”, dijo a este medio una fuente oficial.
El tema fue debatido con directivos de empresas de consumo masivo la semana pasada y el lunes con supermercadistas. En ese contexto, Caputo cuestionó la estrategia de las promociones porque esconden el verdadero precio y les pidió moderación. Incluso, a las cadenas les había deslizado la posibilidad de avanzar con ventajas para que les sea menos costoso importar y que puedan generar otro tipo de negociación con los proveedores locales. La medida ya estaba cocinada. Horas más tarde, llegó el anuncio, que despertó un fuerte malestar entre los industriales y una buena expectativa por parte del supermercadismo.
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La UIA no tardó en reaccionar, luego de su reunión de junta directiva. En un comunicado emitido al finalizar el encuentro, “los representantes manifestaron su preocupación por lo que consideran un trato desigual para la industria. Mientras los productores nacionales deben pagar en 4 cuotas mensuales y con impuesto PAIS los insumos necesarios para la fabricación, los importadores de bienes terminados estarán exentos de impuestos y tendrán acceso total a las divisas necesarias en un solo pago a 30 días”, dice el comunicado de la central fabril. Y agrega: “El anuncio realizado hoy afecta seriamente la competitividad de las empresas que operan, producen y emplean en el país”.
Las cadenas de supermercados, en tanto, comenzarán a analizar en las próximas horas, más precisamente cuando conozcan la letra chica de la medida, si conviene comprar en el exterior a un mejor precio productos que hoy adquieren localmente. Las importaciones hoy no están prohibidas ni limitadas, a diferencia de lo que sucedía con otros gobiernos años atrás. La única restricción hoy es la falta de dólares, y es por eso que hoy las compras al exterior se pagan en cuatro cuotas de 25% cada una. Frente a este escenario, a las empresas, entre ellas los supermercados, no les resultaba negocio importar productos básicos.
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“En 2016 habíamos evaluado importar leche de Uruguay, pero hay varias cuestiones que analizar. En primer lugar, que te lo autoricen, luego que se pueda pagar a un plazo corto y que haya una diferencia de precio con el local; y además está el tema logístico. Traer leche o azúcar implica una regularidad que nunca tenés en el comercio exterior”, dijo una fuente de una cadena.
Desde la Asociación de Supermercados Unidos (ASU) afirmaron que “en un país donde se vende el pan lactal más caro del mundo, es una buena noticia saber que habrá mayor competencia”. La fuente explicó que hasta ahora no se estaba importando demasiado porque había plazos de pagos que no acepta ningún proveedor en el exterior. “Por eso fue la crisis de las bananas. Ahora los alimentos los vas a poder pagar a 30 días”, festejó el directivo.
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“¿Por qué no me sacás la carga tributaria para que compita en igualdad de condiciones? Son cosas que las tiene que hacer el Estado. La industria más competitiva es la de alimentos”, se quejó un industrial del sector afectado, al tiempo que advirtió que la medida afectará a la industria nacional y “los supermercados podrán hacer su gran negocio”.
“Si esto viene acompañado de una reforma, una modernización laboral y tributaria que hace que los fabricantes nacionales tengan las mismas posibilidades que los fabricantes del exterior te vuelve competitivo. Pero si uno va a cargar un producto lleno de impuestos, es complicado. Hoy el 50% del precio de un alimento son impuestos”, señaló otro empresario miembro de la Coordinadora de Industrias de Productos Alimenticios (Copal).
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