Luz y gas: empezó una audiencia clave que va a definir quiénes perderán el subsidio en mayo

La secretaría publicó un documento con algunos de los detalles de los nuevos criterios de asignación de subvenciones, con eje en la Canasta Básica Energética (CBE). Quiénes quedarán excluidos y quiénes continuarán con la asistencia

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El Gobierno quiere aplicar desde mayo un esquema de asignación de subsidios más restrictivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)
El Gobierno quiere aplicar desde mayo un esquema de asignación de subsidios más restrictivo. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La Secretaría de Energía de la Nación, conducida por Eduardo Rodríguez Chirillo, realiza este jueves desde las 10 una audiencia pública para redeterminar el esquema de asignación de subsidios a la luz y el gas vigente. La consulta, que no es vinculante, se celebra de manera virtual a través del canal oficial de Youtube de la dependencia y busca avanzar con el ajuste en el gasto en subvenciones que definió el Gobierno nacional para 2024. Eso implica que muchos usuarios dejen de percibir el beneficio.

La audiencia es encabezada por la subsecretaria de Planeamiento Energético, Mariela Beljanski, quien estuvo a cargo de llevar adelante el nuevo esquema. Esta semana se adelantaron algunos detalles de cómo será el nuevo esquema de otorgamiento en la asistencia para las tarifas de servicios públicos en estudio.

“Modificada la política energética hacia un sinceramiento del costo del servicio en virtud del contexto económico señalado por el Decreto 70 del 2023, se impone un cambio en la concepción de los subsidios. Justamente el objetivo es desterrar las prácticas que conducen a una opacidad de la tarifa que no permite conocer los costos reales del servicio público involucrado con la consiguiente afectación de los derechos de los consumidores y usuarios de dichos servicios”, sostuvo Beljanski.

La Secretaría detalló que durante 2023 los usuarios de electricidad pagaron solo el 45% del costo real de la tarifa. El resto fue cubierto por el Estado con subvenciones a partir de un aumento del déficit, el endeudamiento y la emisión monetaria. Esa política, generó en los últimos años un gasto de USD 104.000 millones.

El eje de la nueva política de subvenciones será la conformación de una Canasta Básica Energética (CBE) por la cual se determinará el consumo básico “para una vida digna” de electricidad y gas natural, dependiendo la zona bioambiental del país en la que resida cada usuario y la cantidad de integrantes del hogar. Como el acceso de gas natural por redes no es universal en el país, se tendrá en cuenta la situación de quienes consumen GLP envasado o utilicen solo la luz, que sí está presente en casi todas las regiones.

La determinación de la CBE tendrá en cuenta los precios y tarifas vigentes en cada punto del suministro. El Estado subsidiará a los usuarios residenciales cuando el costo de esa cesta supere un porcentaje de los ingresos del “grupo conviviente” que será definido por Energía.

Eduardo Rodríguez Chirillo, secretario de Energía.
Eduardo Rodríguez Chirillo, secretario de Energía.

El secretario Chirillo había anticipado que podría estar en torno al 10% (5% gas y 5% luz) y que la diferencia es la que será subsidiable a través de una transferencia directa al beneficiario, a través de tarjeta virtual o CBU, o mediante un descuento en la factura. Para considerar las necesidades básicas de consumo energético del hogar, se definieron tres tipologías según el número de convivientes: tipo 1 (hasta dos personas), tipo 2 (3 0 4 personas) y tipo 3 (5 o más personas).

¿Quiénes van a poder acceder al subsidio?

Que el hogar solicitante que cumpla con los criterios de inclusión (bajos ingresos medidos en relación con la CBE) se determinará a través de la información declarada en el Registro de Acceso a los Subsidios a la Energía (RASE), implementado durante la gestión de Alberto Fernández y Sergio Massa como ministro de Economía.

En el RASE tiene una serie de tablas, de las que se desprende cierta información:

• Una con datos del solicitante y de los medidores de energía y gas, sus distribuidoras y el ID de cliente. Una cantidad total de convivientes (mayores y menores), también los ingresos del solicitante.

• Otra vinculada a esta con los datos de cada conviviente mayor de 18 años, con sus datos personales y los ingresos de cada uno.

Con la fecha de la última actualización de los ingresos declarados en el registro (solicitante incluido), se ajustarán los montos por el coeficiente de variación salarial (CVS) que para Energía es el indicador que mejor aproxima la evolución de los salarios registrados. La suma de los ingresos de los convivientes ajustados por el CVS al mes de cálculo se usaría como Ingreso del Grupo Conviviente (IGC).

Con la información de los DNI / CUIL de los integrantes del grupo conviviente, se cruzará con los ingresos declarados con información del Sistema de Identificación Nacional Tributario y Social (SINTyS) y otras fuentes del Estado, para corroborar la verosimilitud de las declaraciones registradas.

¿Quiénes quedan excluidos del subsidio?

Pero la Secretaría de Energía tendrá en cuenta otros ítems ante la posibilidad de que existan ingresos “subdeclarados”. Para eso publicó una lista de los criterios que podrían tomarse en consideración para el rechazo o exclusión de la asistencia, por lo se considera que ese segmento de la población tiene capacidad plena de pago:

Para minimizar los errores de ingresos no declarados, el Gobierno determinó que si el usuario cumple con alguna de estas condiciones, no podrá acceder al subsidio, más allá de que la CBE supere el porcentaje de ingresos determinado por la Secretaría:

  • a. Titularidad de una aeronave.
  • b. Titularidad de embarcación de lujo o con fines recreativos.
  • c. Titularidad total de dos o más inmuebles.
  • d. Titularidad de al menos un automóvil con una antigüedad inferior a 5 años o dos automóviles con una antigüedad menor a 10 años.
  • e. Titularidad de al menos un automóvil de lujo o colección independientemente de la antigüedad que registra.
  • f. Titularidad de medicina prepaga no vinculada a empleo en relación de dependencia (total o por derivación).
  • g. Más de una salida a países no limítrofes en los últimos 5 años.
  • h. Pertenencia al directorio o ser propietario de una empresa privada (IGJ).
  • i. Consumos en tarjeta de crédito superiores a cinco Salarios Mínimos Vitales y Móviles (SMVM), lo que equivale a $1 millón.
  • j. Compra de moneda extranjera en al menos uno de los últimos tres meses.
  • k. Consumos en billeteras virtuales superiores a cinco Salarios Mínimos Vitales y Móviles (SMVM), lo que equivale a $1 millón.
  • l. Consumos en telefonía móvil superiores al 25% del Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM), lo que equivale a $50,700 desde marzo. El valor del Salario Mínimo Vital y Móvil para marzo será de 202.000 pesos.

Zonas bioambientales

A los efectos de la determinación de la CBE, se utilizó una división geográfica que permite considerar las heterogeneidades existentes en los accesos, usos y consumos energéticos en las diferentes zonas bioambientales del país. Se adoptaron para ese objetivo seis zonas bioambientales para considerar los requerimientos de energía para todos los usos, especialmente refrigeración, calefacción, calentamiento de agua sanitaria, conservación y cocción de alimentos, iluminación, entre otros.

Las 6 zonas adoptadas por Energía son las que se muestran en el mapa siguiente:

Las zonas bioambientales que determinó Energía serán seis, desde muy cálido a muy frío.
Las zonas bioambientales que determinó Energía serán seis, desde muy cálido a muy frío.

El esquema de segmentación de subsidios que aplicó el Gobierno anterior desde finales de 2022 contemplaba tres niveles: N1 altos ingresos, N2 bajos ingresos y N3 ingresos medios. Los usuarios cuyos ingresos superaran 3,5 veces la Canasta Básica Total del Indec ($2.088.880,5 en enero), que mide la línea de pobreza para una familia tipo de cuatro integrantes, son catalogados como N1 y no reciben subvención.

También están excluidos los hogares ubicados en el partido de Patagones (Buenos Aires), Chubut, La Pampa, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz o Tierra del Fuego, que superen los $2.548.434,89 mensuales en ingresos. A eso se suman quienes posean tres o más vehículos con una antigüedad menor a cinco años, tres o más inmuebles, una embarcación, una aeronave de lujo o sean titulares de activos societarios que demuestren una capacidad económica plena. Tampoco tienen la posibilidad de acceder al Mercado Único Libre de Cambios para comprar dólares.

El norte del ministro de Economía, Luis Caputo, continúa centrado en la necesidad de recortar el gasto en subsidios. Para el año 2023, el volumen de estas erogaciones alcanzó el 2,1% del Producto Interno Bruto (PIB), contribuyendo el sector energético con 1,6 puntos porcentuales, lo que representa aproximadamente 9.683 millones de dólares, de acuerdo a estimaciones realizadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la consultora Economía & Energía. Se ha establecido como objetivo para el año 2024 reducir estos subsidios a un 1,3% del PIB en términos generales, y a un 1,1% específicamente en el ámbito energético.