La actividad de las pyme industriales se estancó en marzo y dudan que pueda sostenerse “si no se estabilizan los costos”

Según un informe de CAME, aunque aumentó en la comparación interanual, el sector enfrenta crecientes dificultades para operar. A su vez, el Índice de Producción Industrial de FIEL mostró una caída de 3,1 por ciento. Ambos índices contrastan con uno difundido por el área que encabeza José de Mendiguren

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Un empleado trabajando en una pyme del calzado
Un empleado trabajando en una pyme del calzado

Aunque creció 2,4% anual respecto de marzo de 2022, el nivel de actividad de las pyme industriales no varió en marzo respecto del nivel que había exhibido en febrero, que por cuestiones estacionales sue ser el mes de menor actividad del año.

“En la comparación con febrero, la actividad se mantuvo sin variación. Si bien la demanda sigue firme por ahora, hay empresas que dudan que pueda sostenerse ese ritmo en los próximos meses si no se estabilizan los costos”, dijo en un comunicado la Cámara Argentina de la Mediana Empresa, al difundir los resultados del Índice de Producción Industrial Pyme (IPIP), elaborado a partir de una muestra que alcanzó 384 industrias pyme “a nivel federal”.

Incertidumbre

La entidad advirtió: “el sector industrial pyme está fabricando en un contexto de mucha incertidumbre marcada por la inestabilidad macroeconómica y en un esquema productivo de administración de importaciones”.

Aún así, en el primer, la industria acumuló un ascenso de 5,2% respecto el mismo trimestre del 2022. Este resultado, sin embargo, puede deberse más al crecimiento hasta fines del año pasado, ya que desde entonces los niveles de actividad dan signos de retracción o estancamiento.

Según el informe, el uso de la capacidad instalada de las empresas de la muestra subió a 73,3%, unos 1,6 puntos por encima de febrero, y los niveles más elevados se encontraron en “Papel e Impresiones” (82,4%), y los más bajos en “Metal, Maquinaria y Equipo, y Material de Transporte”, y en “Productos químicos y plásticos”, levemente por debajo del 70 por ciento.

El gráfico exhibe las variaciones interanuales de los últimos 18 meses
El gráfico exhibe las variaciones interanuales de los últimos 18 meses

Al mismo tiempo, destaca CAME, “hay sectores, como los productores de químicos, plásticos o metalmecánicos, donde sorprende el dinamismo inversor, casi desacoplado de la coyuntura”. Ese dinamismo, sin embargo, no es atribuido a una buena causa. “La mayoría de esas pymes se están financiando con recursos propios, y encuentran que, en este contexto, la mejor opción es reinvertir rápidamente las utilidades en la misma empresa”, dice el informe.

A nivel sectorial, el mejor resultado fue el de “Alimentos y Bebidas”, con incremento anual de 9,1% a precios constantes para el mes, pero de 6% para el acumulado trimestral, y el peor, el de “Papel e Impresiones”, con una caída de 10,4% anual. Esto también sugeriría un efecto de la erosión del poder adquisitivo de la población, a causa de la inflación, concentrándose en la demanda de lo más esencial.

A diario

La producción trepó 9,1% anual en marzo, a precios reales, y acumula un aumento de 6% en el primer trimestre del año (frente a los mismos meses de 2022). En la comparación mensual, subió 4,4%. Las industrias trabajaron con demanda a pleno, pero con muchas dificultades con los costos de la materia prima, donde muchas firmas manifestaron que en marzo se encontraron con alzas a diario.

“En marzo cubrimos nuestras expectativas, nos fue bien, pero para abril bajaron los pedidos, se está notando menor consumo”, comentó en el relevamiento una Fábrica de aceites y jugos de la ciudad de Córdoba, en tanto otra pyme, de elaboración de fiambres y embutidos de Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires, señaló que sigue “con los precios de diciembre de 2023, porque es la única manera de vender y competir con las góndolas de los supermercados. Pero ya no lo podemos sostener”.

El sector de Alimentos y bebidas fue el que más aumentó, por buen margen
El sector de Alimentos y bebidas fue el que más aumentó, por buen margen

En el sector Indumentaria y textil, a la vez, la producción aumentó 1,8% anual en marzo, pero registra un retroceso de 1,2% en el acumulado trimestral. “El rubro sigue muy trabado por los obstáculos para importar materias primas, y la menor calidad en los sustitutos nacionales resulta en entregas de igual o mayores costos, pero con menos atributos”, señala el informe de CAME.

Los datos y el tono del informe sobre la actividad de las pyme industriales contrastan con información difundida ayer por la Secretaría de Industria y Desarrollo Productivo, que encabeza José Ignacio de Mendiguren, según la cual el primer trimestre de 2023 fue el de mayor actividad de los últimos 5 años y que el uso de la capacidad instalada industrial (UCII) es el mayor desde 2016, cuando se empezó la elaboración de ese indicador.

En tanto, el Índice de Producción Industrial (IPI) que elabora FIEL, uno de los indicadores más tradicionales sobre la actividad fabril, mostró en marzo una caída del 3,1% interanual.

“En el mes, los desempeños sectoriales han sido diversos y el resultado para la industria en su conjunto ha combinado múltiples factores determinantes entre los que se cuentan más turnos de producción, efectos asociados a la ampliación de capacidad y paradas de planta, adecuación de la producción a la merma de la demanda, administración de stock de insumos importados, faltantes de materia prima, entre otros”, señaló FIEL en un comunicado, en el que destacó el resultado positivo del sector automotor y el de refinación de petróleo, no precisamente dos sectores de alta participación de las pymes.

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