
El ministro de Economía Sergio Massa recibirá a un grupo de ejecutivos de bancos y de compañías de seguros para definir cómo será la nueva oferta de canje de deuda en pesos por el que el Ministerio de Economía buscará despejar el horizonte de vencimientos de bonos en moneda local, que suma en los próximos cuatro meses más de 12,3 billones de pesos.
El trabajo para llegar a un acuerdo con esos dos sectores, algunos de los que más títulos en pesos del Tesoro poseen en sus carteras, había arrancado hace algunas semanas desde la Secretaría de Finanzas que encabeza Eduardo Setti. Ya con parte de ese camino recorrido, las tratativas pasarán a la órbita del jefe del Palacio de Hacienda y sostendrá un encuentro con banqueros este mediodía en el Salón Belgrano, a metros de su despacho en el quinto piso.
El núcleo de las conversaciones entre los despachos oficiales y los de ejecutivos de entidades financieras fue darle forma a un canje de deuda -el segundo en lo que va de 2023- para bajar el monto de obligaciones de pago previstas para los próximos meses, que están concentrados en su enorme mayoría antes de las elecciones primarias. Por eso, el mecanismo de conversión de títulos que busca Finanzas empieza a mirar ya a 2024 o 2025 como opciones preliminares.
La cuestión del aplazamiento de pagos más allá de la instancia electoral es espinosa para los tenedores de los bonos, hasta el momento reticentes a aceptar plazos más allá de septiembre. Por esa razón, precisamente, es que la negociación con el sector privado fue iniciada con anticipación. La última operación de colocación de deuda fue una muestra del comportamiento de los inversores respecto a la deuda en pesos: plazos más cortos y tasas más altas.

Un informe de Invecq señaló, en ese sentido, que febrero finalizó con un roll over (porcentaje de cobertura de vencimientos) de 139% frente a las obligaciones de pago que quedaron en el cronograma tras el primer canje, en enero. Esto significa que consiguió casi 40 pesos por cada 100 que vencieron a lo largo del segundo mes del año, lo que implican uno $405.000 millones para financiar el déficit fiscal y que evitan así que el Banco Central tenga que emitir pesos para asistir al Tesoro.
De todas formas, el informe remarcó que “febrero marcó el mínimo plazo de colocación desde que se normalizó el mercado de deuda en pesos tres años atrás. El Tesoro colocó deuda a un promedio de 3,2 meses (versus 3,7 en noviembre, 4 en diciembre y 4,1 en enero)”, señaló Invecq. “Los motivos del acortamiento de plazos son obvios: el tipo de instrumentos ofrecidos permitió sortear las dificultades de corto plazo, pero no incentiva demanda alguna por financiar al Tesoro luego de las elecciones”, consideraron.
La cuestión de las tasas de interés también fue particular en febrero. En noviembre las colocaciones de deuda en pesos habían tocado un techo máximo de tasa cuando Finanzas adjudicó una Letra a Descuento, que configura el principal instrumento de financiamiento en pesos más allá de los indexados, a una tasa efectiva anual de 118 por ciento. En diciembre y enero el interés fue recortado a 114% y 112%, respectivamente, aunque en febrero se cortó esa racha y volvió a repuntar hasta 119% anual.
El informe puso además sobre la mesa el creciente peso que tuvieron los bonos que pagan en línea con la inflación por el repunte de los índices de precios. “Un 45% del financiamiento total del mes fue indexado (40% CER y 5,2% dólar linked) vs 14,5% en enero, 25,2% en diciembre y 18,6% en noviembre”, cerró Invecq.
Al respecto, la propuesta que terminan de definir en Economía en el ida y vuelta con bancos y compañías de seguros, tal como reflejó Infobae, incluiría una canasta compuesta en un 80% por títulos indexados a la inflación y un 20% de bonos duales, que ofrece a los tenedores cobertura cambiaria y de precios en pesos, de acuerdo a qué termine siendo lo más conveniente para el inversor. El alcance final de esa propuesta se determinará en la reunión de este lunes en Economía entre Massa y los banqueros.
Las “torres” de vencimientos para los próximos meses ascienden a más de 12 billones de pesos entre marzo y julio y que asciende a 16 billones hasta octubre. De acuerdo a una estimación hecha por la consultora Equilibra, “si miramos el perfil de vencimientos dinámico (proyectando la evolución del CER y el tipo de cambio hasta el vencimiento de cada instrumento) deben pagarse más de 16 billones de pesos (10% del PBI) entre marzo y octubre”, estimaron.
No todo ese monto está en manos privadas, por lo que se descuenta que una parte de relevante, que forma parte de las carteras de inversión del propio sector público, ingresará al canje propuesto. “Los bancos, tanto públicos como privados, estarían dispuestos a ingresar en este canje, lo que garantizaría la conversión de más del 70% de las tenencias”, estimó Equilibra.
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