Hay títulos de la deuda argentina con rendimientos del 37% en dólares pero el mercado no los quiere

Hay aversión al riesgo y muchos inversores no quieren hacerse de papeles con valores de default. La deuda en pesos también genera preocupaciones

Foto de archivo - Un hombre observa una pantalla que muestra el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), Argentina. Sep 26, 2018. REUTERS/Marcos Brindicci
Foto de archivo - Un hombre observa una pantalla que muestra el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires (BCBA), Argentina. Sep 26, 2018. REUTERS/Marcos Brindicci

Los empresarios ya saben que la ley por la renta inesperada no se va a aprobar en el Congreso. Pero de la misma manera que tienen sus fuentes en el oficialismo, contratan a economistas vinculados a la oposición para que den panoramas del futuro a grupos reducidos.

La mayoría coincidió en que la deuda en pesos es impagable y que lo único que puede hacer el actual Gobierno es renovar todo lo que pueda colocando bonos de muy corto plazo y dejársela aumentada a los que vienen.

Ninguno de los economistas dudó en decir que la única forma de solucionar esa herencia es prolongando los plazos de vencimiento. Y hay dos formas de lograrlo. La primera es colocando nuevos bonos para canje voluntario, algo que no van a poder hacer porque para eso tienen que bajar la inflación, y la segunda, y la más factible, es reperfilar los bonos, es decir cambiar las condiciones en las que fueron emitidos. En otras palabras, un default, pero sin negociación entre deudores y acreedores, hecho de manera compulsiva.

De allí la fuerte caída de los bonos que ajustan por CER, es decir por la inflación. El 82% de la deuda del Tesoro está en Lecer y Boncer, dos instrumentos indexados. En el mercado no se habla de otro tema. Los fondos están saliendo al rescate porque los inversores les piden salir de los plazos más largos. Eso obliga a los fondos a vender los Boncer. Por día, se están yendo entre $3.000 y $4.000 millones de los fondos de inversión.

Los bonos más largos no tienen compradores. Las órdenes de venta llegan a las mesas, pero no aparecen interesados.

“Nos cuesta conseguir compradores de los bonos CER más largos porque la plaza está invadida de rumores. Yo creo que el mercado va a apuntar a los bonos más cortos, se van a orientar a las posiciones más defensivas posibles. Y esto se va a ver licitación tras licitación del Tesoro, donde los inversores van a rechazar canjes por títulos largos”, señaló Nicolás Rivas, trader de Buenos Aires Valores SA (BAVSA).

Los números hablan. Al bajar de precio los Boncer, aumenta la tasa de rendimiento. El TX23 perdió 0,44%, pero el TX24 que vence en el próximo Gobierno, bajó 0,90% y el TX26, 1,53% con lo que este bono rinde 10% por encima de la inflación y aun así cuesta venderlos. Su tasa original de emisión es de 2% sobre CER. Con el nuevo precio, por debajo de la par, quintuplicó su sobretasa.

Los bonos con los que se operan los dólares financieros padecieron el mismo calvario por la aversión al riesgo. El AL30 era ofrecido de manera desmesurada y nadie quería comprarlos. Bajaron 1,09% y su cotización es de USD 25,77. Su tasa de retorno alcanzó a 37,36%, pero así y todo el mercado no los quiere porque está en zona de default, de acuerdo con sus valores. El GD30 perdió 0,64%. De esta manera, el dólar MEP cedió 47 centavos y bajó a $208,68, mientras el contado con liquidación quedó sin cambios en $210,17.

El dólar libre, en tanto, subió $1 a $206 pero con escasas operaciones y sigue por abajo del dólar solidario que aumentó a $208,97. En la plaza mayorista, donde el dólar subió 18 centavos a $121,30, el Banco Central compró USD 10 millones, pese al elevado monto de negocios por USD 291 millones donde la mayoría se destina a la importación de combustibles. Las reservas, en estas circunstancias, crecieron USD 19 millones a 41.640 millones.

Lo curioso es que los dólares libres bajan en la Argentina mientras suben en el mundo. En Brasil el dólar aumentó 1,47% a 4,87 reales y en el mundo 0,10% frente a las 6 principales divisas.

Los bonos de la deuda con legislación extranjera bajaron más de 1% y el riesgo país creció 27 unidades (+1,4%) a 1.931 puntos básicos. Estuvieron a contramano de los bonos de países emergentes, donde el indicador EEM aumentó 0,78%.

La Bolsa tuvo un leve rebote, al conocer que no se va a aprobar la ley de renta inesperada. El S&P Merval subió 0,64% con un escaso volumen de negocios de $747 millones.

Los ADR’s -certificados de tenencia de acciones que cotizan en las Bolsas de Nueva York- negociaron $3.107 millones. La rueda finalizó mixta.

Entre los ETF’s, los índices que reproducen indicadores de bolsas o materias primas, se destacaron American Airlines (+2,29%) que debutó esta semana en el mercado local, y el del oro (+3,03%). La suba del petróleo y el gas impulsó 3% al XLE.

Para hoy se espera otra rueda negativa. Los indicadores overnite de las Bolsas de Nueva York estaban negativos. Estas operaciones nocturnas son jugadas a futuro hasta la apertura de las Bolsas, en algunos casos.

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