Dujovne y Lagarde (AP)
Dujovne y Lagarde (AP)

En la capital norteamericana se observa la crisis argentina como una carrera de obstáculos salpicada de riesgos. El último de ellos, salvado con éxito por parte del oficialismo, fue la sanción del Presupuesto 2019, aprobado anoche por mayoría en el Senado en una sesión que fue seguida de cerca por los técnicos del Fondo Monetario Internacional.

El Fondo ya había fijado posición en más de una ocasión con respecto a la ley de leyes, que consagra los recortes comprometidos por el Gobierno. En su última conferencia de prensa el vocero principal del FMI, Gerry Rice, al responder a una pregunta de Infobae consideró como "un paso muy importante" la aprobación del Presupuesto en Diputados, que era el escollo legislativo más difícil para el Gobierno.

En el FMI, como entre los analistas de la capital norteamericana y de Wall Street, le asignaban una importancia central a la aprobación del presupuesto

No hubo todavía una comunicación oficial de parte del organismo multilateral con motivo de la sanción de la ley en el Senado. Con dos horas de diferencia respecto de la Argentina, las luces de las oficinas del Fondo en la capital norteamericana se apagaron mucho antes de la votación en la Cámara alta. Pero Infobae pudo saber que el debate era seguido con atención tanto en Washington como en Buenos Aires, donde la misión del Fondo liderada por el italiano Roberto Cardarelli está próxima a concluir su segunda evaluación de la gestión que lleva adelante el ministro Nicolás Dujovne.

El ministro Nicolás Dujovne y Guido Sandleris, de BCRA, junto a Alejandro Werner, Roberto Cardarelli y otros funcionarios del FMI
El ministro Nicolás Dujovne y Guido Sandleris, de BCRA, junto a Alejandro Werner, Roberto Cardarelli y otros funcionarios del FMI

En el FMI, como entre los analistas de la capital norteamericana y de Wall Street, le asignaban una importancia central a la aprobación del presupuesto, porque le da valor de ley y respaldo político a las metas que fueron incorporadas al acuerdo stand by con el Fondo Monetario. Entre ellas, el logro del equilibrio fiscal tan pronto como el año que viene, piedra angular del programa revisado por USD 57.000 millones firmado con el gobierno de Mauricio Macri.

Con ese obstáculo removido, estiman en Washington y en Nueva York, la Casa Rosada podrá concentrarse ahora en los próximos desafíos. Es decir, se abre la etapa que Rice caracterizó como "la hora de la implementación", en referencia a la aplicación sostenida del acuerdo y el logro de las metas fiscales y monetarias previstas.

En el mercado también quieren ver esos resultados macroeconómicos, con la esperanza, además, de que una estabilización de la dinámica inflacionaria ayude a que caigan las tasas de los niveles actuales y eso contribuya a mejorar la actividad.

Lagarde y Macri
Lagarde y Macri

Pero al mismo tiempo observan la situación con un ojo puesto en la escena política. En Wall Street, según comentó a Infobae Pilar Tavella, economista para América Latina en Barclays Capital, van a estar muy atentos "a la popularidad de Macri, al nivel de conflictividad en diciembre y, luego, a las encuestas y las candidaturas". Se despejó una incógnita, pero hay otras en el horizonte: en el cálculo de riesgos asoman siempre las elecciones presidenciales del año que viene.

En ese contexto, la aprobación legislativa del presupuesto "reafirma lo que se esperaba después de que se aprobara en Diputados", dijo Tavella. "Hubiese sido una sorpresa negativa y una mala señal para el mercado si no se aprobaba", completó.

Por ahora pareciera que los opositores reconocen la importancia de la disciplina fiscal y prefieren que sea Cambiemos quien absorba el daño político de equilibrar el presupuesto (Gedan)

En la misma línea, Benjamin Gedan, director del Argentina Project dentro del Wilson Center de la capital norteamericana, opinó que la sanción del presupuesto "envía la señal correcta a los inversores sobre el compromiso de la Argentina con el programa acordado con el FMI".

"Fuera de la Argentina nadie duda del compromiso de Macri con las metas presupuestarias del Fondo, aunque el ajuste en el gasto va a ser políticamente costoso", afirmó el analista. Aunque a más largo plazo la continuidad del acuerdo stand by puede estar atada a la reelección del Presidente, "por ahora pareciera que sus opositores reconocen la importancia de la disciplina fiscal y prefieren que sea Cambiemos quien absorba el daño político de equilibrar el presupuesto", agregó.

Hubiese sido una sorpresa negativa y una mala señal para el mercado si no se aprobaba (Tavella)

Por otro lado, para los especialistas no pasa inadvertido que después de un trimestre turbulento Macri les va a poder mostrar un escenario político y económico un poco más previsible a Christine Lagarde, directora gerente del FMI, y a los jefes de Estado que llegan a fin de mes para la cumbre de líderes del G20 en Buenos Aires.

No es un dato menor. Algunos de esos mandatarios, entre ellos el norteamericano Donald Trump, apostaron fuerte por la Argentina desde que en abril pasado las dudas de los mercados comenzaron a impactar en la economía.

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