Federico Sturzenegger no se iría solo. Junto a él también podrían renunciar dos hombres de peso en la entidad monetaria: Lucas Llach y Demian Reidel.
Llach, vicepresidente de Stuzenegger durante todo su mandato al frente del Central, viene de la academia pura. Antes de coquetear con la política cuando fue compañero de formula presidencial de Ernesto Sanz durante las PASO de 2015, el economista contaba con un sinfín de títulos. Entre ellos se destaca un doctorado de Historia en la Universidad de Harvard, vía un posgrado en Economía de la Universidad de Di Tella.
Ávido tuitero, en varias ocasiones se lo podía ver intercambiando análisis económicos en la red social, tanto con compañeros como con críticos. Es, después de Sturzenegger, la cara más visible del Central.
Entre sus pasiones de políticas económicas, Llach se fanatizaba ante cualquier posibilidad de mencionar los avances en bancarización que instalaban desde el BCRA. Más de una vez se lo podía escuchar compartiendo en forma irónica su ideal de algún día poder pagarle a su plomero a través de una transferencia bancaria con su celular.