Hoy empieza la edición número cincuenta de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires en el predio de La Rural, marcando medio siglo de uno de los eventos culturales de mayor magnitud en la región. Esta edición especial, que se extiende hasta el lunes 11 de mayo, debuta con una apuesta innovadora: en lugar del discurso inaugural tradicional, habrá un diálogo literario protagonizado por las escritoras Gabriela Cabezón Cámara, Selva Almada y Leila Guerriero, bajo la coordinación de la periodista María O’Donnell.
Este cambio refleja cómo la organización prioriza un ambiente inclusivo y pacífico, evidenciado también en la presencia confirmada de autoridades nacionales y locales como Leonardo Cifelli, secretario de Cultura, y Jorge Macri, jefe de gobierno porteño. Y, aunque se descuenta el buen tono, esto no quita que haya reclamos del sector, como los que en ocasiones anteriores se hicieron desde los discursos de los representantes de la industria editorial.
En diálogo con Infobae Cultura, Christian Rainone, presidente de la Fundación El Libro, destacó la vocación de diálogo y pluralidad: “Queremos que se hable de los libros, de las discusiones, no que se hable de que hubo abucheos o de alguna otra cosa. La institución hoy cumple cincuenta años: merece educación, merece estar a la altura. Pero el público tiene su libertad”. Rainone subrayó el carácter de espacio abierto y plural del encuentro cultural.
Ayer, entre los pasillos ya activos de La Rural, la actividad editorial anticipó la apertura al público. Las Jornadas Profesionales reunieron a editores, libreros, autores y responsables de prensa, quienes destacaron el fenómeno actual de la publicación en Argentina: el informe más reciente de la Cámara Argentina del Libro registra un crecimiento de 17% en la cantidad de títulos editados, aunque con una “caída drástica en la tirada total” de ejemplares. Este es el escenario en que se desarrolla la feria.
¿Javier Milei participará de la Feria del Libro de Buenos Aires? El Presidente le dijo a Infobae Cultura que su participación no figura en la agenda, e indicó que la razón principal es que todavía no está listo para ser lanzado su nuevo libro, titulado La moral como política de Estado, que continúa en proceso de edición. La expectativa sobre su asistencia responde a antecedentes recientes marcados por fricciones entre su gobierno y la Fundación El Libro. Pero eso parece haber quedado atrás.
La edición de “Bodas de Oro” suma un fuerte componente de memoria: el pabellón central y la tradicional maratón de lectura estarán dedicados a autores y libros censurados durante la dictadura, que coincide con el año fundacional del encuentro. La curadora Judith Gociol comanda la exposición. Además, el pabellón Ocre presenta un laberinto interactivo en homenaje a Borges, a cuarenta años de su fallecimiento.
La feria es escenario de un despliegue internacional sin precedentes, reflejado en la asistencia de J.M. Coetzee y Mo Yan, ambos premios Nobel de Literatura, y en la participación destacada de Perú como país invitado. El homenaje a Mario Vargas Llosa se complementa con una exposición fotográfica de Morgana Vargas Llosa y la presencia de figuras como Arturo Pérez Reverte, Leonardo Padura, María Fernanda Ampuero, Nona Fernández, Kim Ho Yeon y Héctor Abad Faciolince.
La entrada cuesta 8 mil pesos de lunes a jueves y 12 mil los fines de semana y feriados. Cada entrada incluye un “chequelibro” de 12 mil pesos, utilizable como crédito para la compra de ejemplares en librerías adheridas, lo que busca convertir el ingreso en una inversión directa en libros. Además, las editoriales ofrecen descuentos y promociones. La organización decidió mantener el precio de las entradas por debajo de la inflación y evalúa la gratuidad en el acceso a partir de las 20 horas durante algunos días.
El evento se realiza de lunes a viernes de 14 a 22 y los sábados, domingos y feriados de 13 a 22 en el predio de La Rural, en el barrio de Palermo, ciudad de Buenos Aires. En su aniversario número 50 la feria amplifica su misión. “El próximo objetivo que tiene esta Feria es hacer perdurar el hábito, que siga existiendo y que lo sigan generando nuevos públicos... Nosotros buscamos posicionar al libro como el punto fuerte donde toda la cultura converge”, dijo Rainone.