Hace unos años la palabra feminismo está en todos lados. Están quienes la usan como bandera y los que la ponen en duda. El término no es nueva, tiene una larga historia. Surgió alrededor del siglo XVIII con la publicación de la obra Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana de Olympe de Gouges en 1791 y la Vindicación de los derechos de la mujer, de Mary Wollstonecraft en 1792.
Mucha agua corrió bajo el puente desde entonces. Muchas luchas han proliferado, muchos derechos se han conquistado en pos de lograr la igualdad de las mujeres respecto de los hombrea. Quienes han trabajado teóricamente sobre este movimiento tuvieron que incorporar nuevos encuadres acorde a los cambios que surgían en la sociedad. Uno de los nombres claves de las últimas décadas es Judith Butler.
Quizás su libro más importante sea El género en disputa: feminismo y la subversión de la identidad, publicado en 1990. Encuadrado dentro de los debates de la tercera ola del feminismo, Butler propone unir la teoría feminista, la filosofía postestructuralista, el psicoanálisis y la teoría literaria. De esta forma sembró las primeras bases para el desarrollo de la teoría performativa del género.
Allí plantea esta pregunta: “¿Ser mujer es un hecho natural o una actuación cultural? ¿Esa ‘naturalidad’ se determina mediante actos performativos discursivamente restringidos que producen el cuerpo a través de las categorías de sexo y dentro de ellas?" La provocación de Butler está ligada a subrayar la performatividad de los géneros y de los cuerpos quitándole toda marca natural, esencial, precultural.
En El género en disputa, Butler sostiene que el género no es lo que uno es, sino lo que uno hace, que no existe una identidad previa a nuestras acciones; el género se construye mediante la repetición constante de actos, gestos y palabras que la sociedad dicta como “masculinos” o “femeninos”.
En esas páginas desafía la distinción clásica entre sexo (biológico) y género (cultural), analiza con minuciosidad la matriz heterosexual y hace una crítica al sujeto del feminismo argumentando que fue un error asumir que “las mujeres” son un grupo uniforme con características naturales comunes. Además, propone que, como el género es una “actuación”, podemos subvertirlo: prácticas como el drag demuestran que el género es una imitación sin un original, permitiendo romper las normas establecidas al exagerarlas o mezclarlas.
Quién es Judith Butler
Judith Butler es una filósofa, teórica feminista y académica estadounidense nacida en 1956. Es reconocida internacionalmente por sus aportes en los campos de la teoría de género, la teoría queer, la filosofía política y la ética. Sus trabajos han influido de manera decisiva en los estudios de género y sexualidad, así como en la teoría crítica contemporánea.
Es profesora en la Universidad de California, Berkeley, y ha ocupado cargos académicos en diferentes instituciones estadounidenses y europeas. Entre sus principales contribuciones se destaca la teoría de la performatividad de género, expuesta en su obra más influyente, donde sostiene que el género no es una identidad fija, sino el resultado de actos repetidos y socialmente regulados.
Algunos de sus libros más famosos son Cuerpos que importan: Sobre los límites discursivos del “sexo” (1993), donde profundiza en cómo el poder moldea la materialidad de los cuerpos y la hegemonía heterosexual, Deshacer el género (2004), donde examina la normativa del género y cómo estas reglas pueden ser cuestionadas para permitir vidas más vivibles, y ¿Quién teme al género? (2024), que analiza cómo el miedo al género impulsa movimientos reaccionarios y autoritarios a nivel global.