“No preguntes”: la ópera prima de Agustín Palleres Yoffe que reivindica el “cine publicitario”

“Decidí convertir mi lenguaje dinámico en uno cinematográfico“, sostiene este joven cineasta en diálogo con Infobae Cultura. El filme narra la historia de una joven que ingresa al mundo del trabajo (y a la adultez) luego de años de evasión

“No preguntes”: la ópera prima de Agustín Palleres Yoffe que reivindica el “cine publicitario”

Cuando Agustín Palleres Yoffe conoció a Francisco Furgang, el autor de No preguntes, pensó: “Esta historia y esta sinergia es la que necesito para que todo salga como quiero. Y ahí dije: esta es la película”. Luego llegó la propuesta de Digicine para que filme vaya directamente a los cines comerciales. “Fue la caricia al alma que necesitaba para darme cuenta que no estaba loco, y significó que todo el proceso, que sí fue una locura, valió la pena”, cuenta ahora el director, todavía emocionado. Esta es su ópera prima.

No preguntes relata la historia de una joven que enfrenta el caos de la adultez: Lisa ingresa al mundo laboral, luego de años de evasión. Se estrenó hace unos días y todavía sigue en cartelera. El elenco está formado por Micaela Riera, Nacho Di Marco y Alfredo Castellani. Representa el debut cinematográfico de su director, reconocido anteriormente por su trabajo internacional en publicidad y televisión. Palleres Yoffe, nacido en Buenos Aires en 1980, construyó una carrera premiada en el sector publicitario y televisivo, con trabajos en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa.

El filme narra la historia de una joven que ingresa al mundo del trabajo (y a la adultez) luego de años de evasión

La película formula, a través de su trama, preguntas existenciales sobre el sentido del trabajo y los límites entre la adaptación y la sumisión al sistema social contemporáneo. Las experiencias de Lisa en la empresa se convierten en una experiencia de autodescubrimiento: ¿Qué significa realmente trabajar? ¿Dónde se traza el límite entre adaptarse y perderse en el sistema?

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“Decidí convertir mi lenguaje dinámico en uno cinematográfico. Ejemplo: tiempos de rodaje, la película es de 90 minutos y la filmamos en 19 días hábiles, 8 horas. Metíamos entre 15 y 18 escenas por día. Todas en movimiento, no hay casi nada estático. Inventábamos planos en el momento. Y la capacidad de resolver todo rápidamente. Fue más como grabar una tira diaria de los 90 que el cine tradicional. ¡Fue cine publicitario!“, dice en diálogo con Infobae Cultura.

“Decidí convertir mi lenguaje dinámico en uno cinematográfico" (Fotos: Prensa "No preguntes")

El mayor desafío narrativo fue “hacer entretenido y dinámico un tema tan aburrido como la vida corporativa, la burocracia y el choque generacional en ese universo laboral”, confiesa. “Y nos quedó muy bien. Hice bastante guion de dirección para que tenga el resultado de hoy y la película te lleve todo el tiempo a ritmos desiguales pero movidos”, dice y agrega: “La mirada autoral fue todo pensada desde la conexión con el público masivo. Entendía que debía generar empatía y para eso debía jugar un tema tan absurdo como la burocracia laboral para que la gente que la vivió se sienta identificada y la que no la vivió entienda qué es lo que se siente”.

Que la película haya sido realizada de manera independiente “influyó 100 por ciento en todo, ya que el objetivo fue optimizar todos los recursos para dar tiempo en la creatividad. Y nos pudimos dar el lujo de tener tiempo para inventar planos, entre otras cosas. Optimizar recursos y tiempos es lo fundamental para esto”. No preguntes ganó varios premios internacionales. “Pudimos demostrar que somos capaces de internacionalizar el cine argentino”, concluye.

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