Mary Cassatt, nacida en 1844 en Pensilvania, dedicó la mayor parte de su carrera artística en Francia y se consolidó como una de las figuras centrales del impresionismo. Su obra destaca por la representación de mujeres y niños, con un enfoque en escenas cotidianas y la intimidad familiar.
La mirada de Cassatt contribuyó a la incorporación de nuevas perspectivas sobre la infancia y el entorno doméstico dentro del arte moderno. Expuso junto a artistas como Edgar Degas y Claude Monet, y su legado influyó en la valoración del rol de las mujeres en el arte. Falleció en 1926, en Francia.
Entre sus trabajos más reconocidos se encuentra Niña en un sillón azul [Little Girl in a Blue Armchair], realizada en 1878. La pintura reproduce una escena doméstica y sencilla: en el centro, una niña se recuesta de manera espontánea y despreocupada sobre un amplio sillón azul, acompañada por un pequeño perro.
Cassatt tenía un vínculo estrecho con niños y familias en su entorno artístico; la protagonista de este cuadro era hija de unos amigos de Edgar Degas, quien también mantenía una amistad cercana con la artista.
Cassatt evitó retratar a los niños como adultos en miniatura. Los pintó como individuos con estados de ánimo propios y personalidades diferenciadas. En esta obra, la niña aparece recostada, con las piernas abiertas y una expresión que sugiere fastidio.
Su postura y lenguaje corporal permiten distintas interpretaciones: ¿está cansada después de jugar?, ¿alguien le pidió que se comporte con más formalidad? ¿O simplemente se aburre? El perro, con pelaje oscuro y cara marrón, permanece dormido en la silla frente a ella, en una escena de tranquilidad doméstica.
Los detalles refuerzan la atmósfera íntima: el vestido blanco de la niña, con una faja a cuadros que mezcla tonos verde, azul, naranja y amarillo, las medias haciendo juego hasta la pantorrilla y los zapatos negros con hebillas plateadas. Los sillones tapizados en azul celeste, decorados con pinceladas de verdes, rosas y rojos, crean un entorno cálido y acogedor y dan cuenta de cierta clase social media o alta.
Al fondo, un sofá y un sillón sin brazos completan la composición, con una luz blanquecina que entra a través de varias ventanas e inunda la sala.
En la actualidad, Niña en un sillón azul pertenece a la colección de la National Gallery of Art de Washington. La pintura resume la capacidad de Cassatt para capturar la naturalidad de la infancia y transmitir escenas familiares sin idealización, desde una mirada que marcó su tiempo y continúa vigente en la historia del arte.