Los daños en la infraestructura del Museo Británico despiertan preocupación mundial

El sitio web Artnet News reporta grietas en techos, filtraciones de humedad y problemas de climatización, lo que puede afectar seriamente algunas de las las valiosas colecciones de la institución

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Vista exterior del Museo Británico, en Londres, cuya infraestructura presenta graves problemas de mantenimiento
Vista exterior del Museo Británico, en Londres, cuya infraestructura presenta graves problemas de mantenimiento

El Museo Británico enfrenta graves problemas de infraestructura, con filtraciones de agua y humedad afectando a valiosas colecciones, incluyendo los Mármoles del Partenón y antigüedades asirias. Las goteras y el daño a los techos se han agravado tras recientes tormentas en Gran Bretaña, poniendo en riesgo obras de incalculable valor. Las autoridades han tomado medidas paliativas, como la instalación de finas láminas en las ventanas y calefactores industriales en las galerías afectadas. Según informó la web Artnet News, se trata de un problema de larga data que ha llegado a un punto crítico debido al estado anticuado de la estructura del edificio.

El deterioro de los techos del célebre museo británico quedó más en evidencia por las sucesivas tormentas que se registraron en Gran Bretaña a fines de enero, por lo que el material que cubría las claraboyas se agitaba y ondeaba con los fuertes vientos y la lluvia.

Las áreas más comprometidas incluyen las galerías dedicadas a exposiciones griegas, romanas, y asirias, con especial atención sobre los daños a los relieves asirios y una estatua de Venus del 1-200 d.C. El deterioro se extiende a la climatización y al mantenimiento general del edificio, aspectos que han puesto en alerta tanto a las autoridades del museo como a la comunidad internacional. Reportes de The Art Newspaper destacan que los niveles de humedad también han causado problemas en el archivo central, obligando al traslado de registros históricos valiosos.

Plan de renovación del Museo Británico busca asegurar la integridad de las colecciones
Plan de renovación del Museo Británico busca asegurar la integridad de las colecciones

Estas salas están ubicadas en la parte más antigua del edificio, que data del siglo XIX. Uno de los problemas más importantes y que llevan al deterioro tiene que ver con los niveles de humedad, que afectaron los relieves asirios, considerados particularmente valiosos debido a la pérdida de paneles similares en Irak que fueron destruidos por los extremistas del Estado Islámico en 2015. La humedad también provocó problemas en el archivo central del museo y los valiosos registros históricos debieron trasladarse en 2017 desde su almacén del sótano y ubicarlos temporalmente en la sala de lectura redonda, que permanece cerrada a los visitantes.

En respuesta a esta situación, el museo, que celebra 270 años de existencia, ha anunciado un ambicioso plan de renovación valorado en 1.260 millones de dólares. Este proyecto busca modernizar sus instalaciones y garantizar la seguridad de sus colecciones. Además, recientemente se anunció una controversia relacionada con el financiamiento de esta renovación por parte de BP, lo cual ha generado protestas y críticas en torno al museo. Activistas del grupo Embargo Energético para Palestina se han manifestado demandando que el museo corte vínculos con la compañía, acusada de beneficiarse de políticas consideradas coloniales por los manifestantes.

Modelos en el backstage del controversial desfile en el Museo Británico, durante el London Fashion Week
Modelos en el backstage del controversial desfile en el Museo Británico, durante el London Fashion Week

El museo también ha sido el centro de atención por otras razones, incluyendo la realización de un desfile de moda frente a los frisos del Partenón, lo cual reavivó el reclamo de Grecia por la devolución de estas obras, y una campaña por la devolución de una estatua moai a la Isla de Pascua. Estos eventos han incrementado la presión pública sobre la institución, en un momento en que se enfrenta a desafíos significativos para mantener en buen estado su legado cultural.

La polémica se generó por la decisión del diseñador británico Erdem Moralioglu de elegir la sala de exposición de estas prestigiosas obras antiguas del Museo Británico para presentar la colección otoño-invierno 2024 de su marca homónima, Erdem, inspirada en la cantante griega María Callas y su interpretación de la ópera Medea en 1953. Grecia lleva décadas pidiendo la devolución de este friso de 75 metros desprendido del Partenón, que es una de las joyas del espacio londinense y todavía no ha tenido respuestas claras.

Fuente: Télam S. E.

[Fotos: Europa Press/Contacto/Vuk Valcic; REUTERS/Hollie Adams]