Por Ariel Pukacz

Durante el siglo XX las publicaciones periódicas tuvieron un rol decisivo en el intercambio intelectual, político y cultural de la Argentina. Fue un medio desde donde se puede leer la historia de la Argentina. El Archivo Histórico de Revistas Argentinas (AHIRA) viene a recuperar parte de esa lectura al digitalizar más de media centena de revistas literarias y culturales de todo el país, impresas durante el el siglo pasado.

AHIRA se fundó en el marco de los proyectos de investigación Ubacyt Polémicas estéticas e ideológicas en revistas culturales de izquierda (2011-2014) y Cercanías: literatura argentina y publicaciones periódicas (2014-2017), dirigidos por Sylvia Saítta. El grupo, conformado por investigadores de la UBA y del CONICET, obtuvo un subsidio que llevó a la idea de armar un sitio para poner en circulación todo ese material relevado a lo largo del proyecto inicial.

"Las revistas son el mejor modo de leer el presente de cualquier momento del siglo. Es ver qué se está discutiendo, quiénes son los que participan. Las revistas se contestan, se arman las polémicas. Si vamos a la década del ochenta, sale la revista Punto de vista de Beatriz Sarlo, después estaba el Ojo Mocho de Horacio González y también estaba la Bizca. Ya desde los títulos entraron en diálogo. O tenés la revista Contorno de los años cincuenta, de los hermanos Viñas, que se llamaba así porque antes había habido una que se llamaba Centro", explica Saítta.

Entre las joyas que se pueden encontrar en el sitio de AHIRA se destacan publicaciones como El Cielo, una ignota revista dirigida por César Aira que era prácticamente desconocida; Destiempo, revista que con seudónimo dirigieron Borges y Bioy Casares; la colección completa de Crisis, Ciento y Una, que es un número único de la década del cincuenta; Literatura y Sociedad que es un número único que dirigió Ricardo Piglia o el suplemento cultural del diario Crítica; la Revista Multicolor que fue dirigida por Borges y Petit de Murat en los años treinta. El abanico es muy amplio, hay revistas de izquierda, anarquistas y revistas universitarias como Mardulce; entre los planes a futuro pretenden digitalizar todos los números de la revista de cine El Amante.

Sin dudas las colecciones completas de Crisis, El Péndulo y Satiricón abrieron el juego de manera increíble y lograron uno de sus objetivos: que el sitio fuese un espacio de consulta no sólo para la academia, sino para el lector medio. Uno de los puntos centrales de AHIRA es fomentar el diálogo e intercambio crítico entre investigadores, lectores, estudiantes y docentes y también entablar redes con diferentes grupos que estén trabajando la investigación de revistas en distintos puntos de la Argentina.

El trabajo de AHIRA es artesanal, las primeras digitalizaciones comenzaron con publicaciones propias que muchos de los investigadores e investigadoras habían comprado con dinero propio o con subsidios de la UBA para sus proyectos; con el tiempo entraron en diálogo con coleccionistas privados que prestaron material, y con dinero del subsidio pudieron comprar dos scanners e ir equipándose: ahora ya trabajan con el Instituto de Literatura Argentina de la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA o con las revistas que están en su biblioteca central.

Además se esmeran para conseguir números faltantes a fin de armar colecciones completas; la idea no es sólo la preservación sino también el intercambio, más una pata más académica que consiste en el armado de los índices y el agregado de estudios críticos.

Desde un inicio la intención era hacer un relevamiento de las publicaciones periódicas de todo el país. El alcance llevó a buscar financiamiento de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica para crear una plataforma más sólida, con servers más grandes para poder almacenar todo el material e incluir las secciones críticas

El grupo dirigido por Saítta lo conforman Manuela Barral, Diego Cousido, Magalí Devés, Martín Greco, Soledad Quereilhac, Ana Lía Rey, Claudia A. Román y Martín Servelli, y se reúne mensualmente para ponerse al día con la inmensa cantidad de material que llega de todas partes del país, tanto de personas particulares como de académicos e instituciones que quieren aportar a esta red de acceso público.

Una de las últimas adquisiciones publicadas fue la colección completa de Capítulo, editada originalmente por CEAL de manera facsimilar durante los sesenta, aunque tuvo una segunda etapa durante los ochenta, y se dedicó a la historia de la literatura argentina. Están embarcados en digitalizar Babel, la revista de los años ochenta, Diario de Poesía de Daniel Samoilovich y Más Allá.

"La idea es avanzar sobre publicaciones que sean muy diferentes entre sí, no que sean sólo revistas literarias o culturales, sino más bien tratar de mostrar la gran variedad de publicaciones que ha tenido la Argentina a lo largo de todo el siglo XX", aclara Saítta, quien creó, desde la mera voluntad de compartir, un espacio decisivo para poder leer nuestra propia historia.  

*Más información sobre las colecciones de revistas, acá.

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