La crisis energética en Cuba se agudiza este viernes con extensos cortes eléctricos que, según datos de la estatal Unión Eléctrica (UNE), dejarán hasta el 72 % del territorio nacional desconectado de manera simultánea. La medida afecta a millones de habitantes, tras el reciente restablecimiento parcial del Sistema Electroenergético Nacional (SEN) en la zona oriental, donde una oscilación en las líneas de transmisión provocó la desconexión entre Holguín y Guantánamo la noche anterior, según informó la agencia EFE.
La UNE reportó en sus redes sociales que el SEN quedó restablecido cerca de las 22:00 horas locales del jueves, después de que varios bloques de generación termoeléctrica salieran de servicio por la falla en la red. Las unidades afectadas corresponden a la CTE Lidio Ramón Pérez “Felton”, la CTE Diez de Octubre, la CTE Ernesto Guevara De La Serna y la CTE Antonio Maceo. De acuerdo con información difundida por EFE, solo la unidad de la CTE Lidio Ramón Pérez había retornado al sistema eléctrico al cierre de la jornada, mientras el bloque 6 de la CTE Diez de Octubre avanzaba en su proceso de arranque.
La situación limita severamente la capacidad de generación del país: once de las dieciséis unidades termoeléctricas permanecen fuera de operación, una condición atribuida tanto a averías recurrentes como a largos periodos de mantenimiento, resultado de años de insuficiente financiamiento estatal. La generación termoeléctrica representa el 40 % del mix energético cubano y depende casi exclusivamente del crudo nacional.
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El otro 40 % de la matriz energética, basado en generadores alimentados por diésel y fueloil importados, se encuentra paralizado desde enero, consecuencia directa del bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, según recalcan los portavoces oficiales consultados por EFE. A esta problemática se suma la escasez de divisas para la importación de combustibles, un factor que ya dificultaba el abastecimiento energético antes de 2026.
El 20 % restante del mix cubano proviene de gas y fuentes renovables, principalmente solar, con respaldo de tecnología procedente de China. No obstante, la oferta actual resulta insuficiente para cubrir la demanda nacional. Para la tarde-noche de este viernes, la UNE prevé una capacidad máxima de 930 megavatios (MW) frente a una demanda estimada de 3,250 MW, lo que provoca un déficit de 2,320 MW y una afectación real de hasta 2,350 MW.
Esta brecha entre oferta y demanda obliga a la autoridad eléctrica a programar cortes que pueden durar hasta 20 horas consecutivas en La Habana y hasta 40 horas seguidas en provincias del interior, según detalla EFE. Desde el inicio de agosto, la isla ha experimentado al menos tres apagones masivos, incluyendo dos generales que dejaron sin energía a casi la totalidad del país durante tres jornadas consecutivas.
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La crisis energética que atraviesa Cuba ha escalado en los últimos meses a niveles inéditos, con un total de doce apagones generales en los últimos veinticuatro meses, de los cuales siete ocurrieron solo en lo que va de 2026, conforme al recuento de la agencia EFE. El gobierno cubano reconoce que la situación del SEN es “crítica”, marcada tanto por el endurecimiento del embargo estadounidense como por la antigüedad y obsolescencia de la infraestructura energética nacional.
El deterioro del sistema eléctrico cubano tiene antecedentes prolongados. Desde 2021, los apagones se han convertido en una constante, con cortes diarios extendidos en casi todas las provincias. La falta de inversiones en modernización, la imposibilidad de acceder a piezas de repuesto y la dependencia de combustibles importados han llevado a una situación en la que la capacidad de generación efectiva está sistemáticamente por debajo de la demanda mínima requerida para el funcionamiento cotidiano del país.
La UNE continúa anunciando diariamente nuevos cronogramas de cortes, a la espera de que condiciones internacionales y recursos internos permitan restituir gradualmente la estabilidad del sistema. Mientras tanto, la población afronta jornadas de hasta 40 horas sin electricidad, un récord negativo que refleja la profundidad de la crisis energética actual, según el seguimiento realizado por EFE.
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