Un juez penal de Pococí, en Costa Rica, investigado por presuntamente favorecer a la estructura criminal de Alejandro Arias Monge, alias “Diablo”, preguntó a la hermana del líder de la banda si podía recibir uno de los puestos de venta de lotería que, según la pesquisa, formaban parte de sus actividades ilícitas.
“¿Por qué no me da un puestito de esos de lotería?”, dijo el funcionario de apellido Valverde en una conversación intervenida por las autoridades.
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El diálogo consta en la orden de allanamiento del expediente, según publicó Teletica. La investigación está a cargo de la Fiscalía Adjunta de Probidad, Transparencia y Anticorrupción (FAPTA), con apoyo del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Las escuchas incluyen conversaciones entre Valverde y Gelen Arias Monge, hermana de alias “Diablo”. Para los investigadores, los audios reflejarían el grado de cercanía entre ambos y el acceso del juez a asuntos internos de la organización que las autoridades vinculan con narcotráfico, legitimación de capitales y otras actividades delictivas en la provincia de Limón.
La resolución judicial citada por Teletica sostiene que Arias Monge tenía influencia en decisiones operativas de la estructura. En una de las comunicaciones, se aludió a la apertura de más puestos de lotería y a la intención de “poner a trabajar a toda la familia”. En ese contexto, Valverde planteó la posibilidad de acceder a uno de esos puntos de venta y agregó que “ya está hecho, no hay problema ahí”.
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Para la Fiscalía, esa conversación resulta relevante porque el juez habría conocido el funcionamiento presuntamente irregular de la actividad y, aun así, habría insinuado un eventual beneficio personal. La orden de allanamiento señala que el contenido de los audios muestra una relación de confianza y familiaridad con detalles operativos de la agrupación.
La investigación todavía no estableció que Valverde recibiera dinero a cambio de los supuestos favores a personas ligadas a la banda. No obstante, el Ministerio Público indaga si el funcionario obtuvo otro tipo de contraprestaciones. La hipótesis fiscal indica que habría recibido favores sexuales de parte de Gelen Arias Monge a cambio de asesoría y posibles beneficios dentro de procesos judiciales.
Valverde y Arias Monge fueron detenidos el martes 1 de septiembre y recuperaron la libertad al día siguiente, por decisión del Juzgado Penal de Hacienda y de la Función Pública. El juez quedó suspendido de sus funciones durante seis meses. El medio costarricense informó que intentó obtener la versión de ambos, pero no recibió respuesta antes de la publicación.
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El caso forma parte de una pesquisa más amplia sobre una posible red de apoyo a la organización atribuida a alias “Diablo”, quien durante años fue señalado por las autoridades costarricenses como uno de los delincuentes más buscados del país. La causa también alcanza a otro juez del circuito judicial de Pococí y a una funcionaria del OIJ, pareja de Valverde.
Los investigadores analizan si funcionarios del sistema judicial y policial usaron sus cargos para beneficiar a personas vinculadas con la estructura criminal. Entre los delitos bajo investigación figuran procuración de impunidad, cohecho, penalidad del corruptor y peculado de uso. Los hechos examinados por la Fiscalía habrían ocurrido entre 2023 y 2026.
La pesquisa tiene conexiones con el denominado caso Colorado, una causa abierta contra familiares, allegados y presuntos colaboradores de Alejandro Arias Monge. En esa investigación, las autoridades indagan una supuesta red de legitimación de capitales que habría permitido incorporar al sistema financiero recursos originados en actividades ilícitas.
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Gelen Arias Monge figura entre las personas investigadas en ese expediente. De acuerdo con información divulgada en los últimos días, la Fiscalía la considera una pieza de enlace entre la organización de su hermano y funcionarios públicos que, en apariencia, podían aportar información, asesoramiento o decisiones favorables en causas judiciales.
Las autoridades deberán determinar ahora si los contactos atribuidos a Valverde y al resto de los sospechosos constituyeron delitos y si tuvieron incidencia en expedientes relacionados con la organización. Mientras el proceso continúa, los investigados mantienen su presunción de inocencia.
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