La Fiscalía Adjunta de Heredia en Costa Rica propuso una condena de 48 años de prisión contra un hombre de apellido Ávila, declarado responsable de cometer los delitos de abuso sexual y violación en perjuicio de dos niñas en la comunidad de La Milpa, en Guararí de Heredia. La sentencia fue dictada por el Tribunal Penal de la provincia durante una audiencia realizada, luego de que el Ministerio Público presentara las pruebas que permitieron acreditar la responsabilidad penal del imputado por los hechos investigados.
El fallo representa el cierre de la etapa de juicio de un caso que involucró agresiones sexuales cometidas contra dos personas menores de edad en diferentes momentos. De acuerdo con la investigación desarrollada por la Fiscalía, los delitos ocurrieron entre los años 2021 y 2024, período durante el cual el ahora sentenciado aprovechó la cercanía que tenía con las víctimas para cometer las agresiones.
Según estableció el Ministerio Público durante el debate, una de las niñas fue víctima de los delitos entre enero de 2021 y algún momento del año 2022. Las agresiones ocurrieron en la localidad de La Milpa, en el distrito de Guararí, una comunidad del cantón central de Heredia donde residían las personas involucradas en el proceso.
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En el caso de la segunda víctima, la investigación determinó que las agresiones sexuales ocurrieron entre el 1 de octubre y el 31 de diciembre de 2024. Al igual que en el primer caso, los hechos se registraron en la misma comunidad herediana y fueron incorporados en una única causa penal que permitió juzgar al imputado por los delitos cometidos contra ambas menores de edad.
Uno de los aspectos relevantes que logró acreditar la Fiscalía fue la relación que existía entre el condenado y las víctimas. De acuerdo con el expediente judicial, Ávila era el abuelastro de las dos niñas, circunstancia que le permitió mantener una relación de confianza y cercanía con ellas.
Para el Ministerio Público, esa condición fue determinante en la comisión de los delitos, ya que el imputado utilizó el vínculo familiar para acceder a las menores y aprovecharse de la vulnerabilidad propia de su edad. Ese elemento fue considerado durante el juicio para establecer la forma en que ocurrieron los hechos y la responsabilidad del acusado.
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Durante el debate oral y público, la representación fiscal presentó pruebas testimoniales, periciales y documentales que fueron valoradas por el Tribunal Penal de Heredia. Tras analizar todos los elementos incorporados al proceso, los jueces concluyeron que existía prueba suficiente para declarar culpable al imputado por los delitos de abuso sexual y violación.
Como resultado, el Tribunal impuso una pena total de 48 años de prisión, una de las condenas más severas previstas para este tipo de delitos cuando existen múltiples víctimas y se acumulan varias conductas delictivas en un mismo proceso penal.
Aunque la sentencia ya fue dictada, esta aún no se encuentra en firme, por lo que las partes conservan el derecho de presentar los recursos que contempla la legislación costarricense. Mientras esos plazos procesales se cumplen y la resolución adquiere firmeza, el Tribunal ordenó que Ávila permanezca en prisión preventiva.
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El Ministerio Público destacó que este tipo de sentencias refleja el trabajo coordinado entre fiscales, investigadores judiciales y demás operadores del sistema de justicia para esclarecer delitos sexuales cometidos contra personas menores de edad y procurar que los responsables enfrenten las consecuencias penales de sus actos.
Las autoridades también recordaron que, en cumplimiento de la legislación nacional y de los principios de protección de la niñez, la identidad de las víctimas permanece bajo estricta reserva para evitar cualquier forma de revictimización y salvaguardar sus derechos.