La familia de Alejandro Calderón Hernández, comerciante costarricense de 42 años, atraviesa horas de incertidumbre tras confirmar su desaparición en la ciudad de Bogotá, Colombia, el pasado viernes 29 de mayo. El último contacto que mantuvo Calderón fue mediante una llamada a su pareja sentimental desde un hotel en la localidad de Santa Fe, donde informó que saldría a cenar a unas pizzerías cercanas, lugares que, según relató, ya había visitado en anteriores ocasiones.
El caso de Alejandro Calderón Hernández ha movilizado tanto a sus seres queridos en Costa Rica como en el extranjero. El comerciante viajó a la capital colombiana con el objetivo de adquirir productos para comercializarlos posteriormente en su país natal. Según los datos recabados, se alojaba en un hotel en el centro de Bogotá y mantenía comunicación regular con su entorno cercano. El viernes 29 de mayo, durante la noche, Calderón contactó a su novia para informarle sus planes. Desde ese momento, no se ha tenido ninguna noticia sobre su paradero.
La desaparición fue reportada por la familia ante el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en Costa Rica y ante las autoridades colombianas. Sus hermanos decidieron viajar el domingo siguiente a Bogotá para intentar obtener información directa sobre la situación e iniciar una búsqueda en los alrededores del hotel y de los comercios que el comerciante frecuentaba.
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De acuerdo con la información disponible, Calderón tenía previsto permanecer en Colombia durante varios días ocupándose de gestiones comerciales. En sus comunicaciones previas no manifestó preocupaciones ni señales de alerta. La última vez que se supo de él, se encontraba en la localidad de Santa Fe, donde expresó su intención de salir a cenar. Desde entonces, no respondió llamadas ni mensajes.
Las autoridades de Colombia han comenzado a recopilar datos en torno al caso, aunque hasta el momento no se han divulgado avances oficiales. Según el reporte presentado, la habitación de hotel donde se hospedaba Calderón no presentaba signos de violencia ni alteraciones, y sus pertenencias se encontraban en el lugar. La policía local y el personal del hotel han sido interrogados para reconstruir los movimientos del comerciante el día de la desaparición.
En declaraciones a los medios, los familiares de Alejandro Calderón Hernández manifestaron su preocupación y solicitaron la colaboración de la comunidad costarricense y colombiana para aportar cualquier información que permita dar con su paradero. “La familia necesita saber qué ocurrió, cualquier dato puede ser relevante”, expresaron los allegados, quienes también han recurrido a redes sociales para difundir la fotografía y los datos personales del comerciante.
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El caso ha generado atención en Costa Rica, donde la comunidad de comerciantes independientes se solidarizó con la familia. El OIJ confirmó que mantiene comunicación con sus pares colombianos para intercambiar información que facilite la investigación. Las embajadas de ambos países han sido notificadas y se encuentran brindando asistencia consular a los familiares.
Hasta la fecha, no existe una hipótesis oficial sobre lo sucedido con Alejandro Calderón Hernández. Las diligencias de búsqueda continúan y la familia insiste en que cualquier pista puede ser fundamental. “No hemos perdido la esperanza de encontrarlo sano y salvo”, subrayaron los hermanos del comerciante.
Las autoridades reiteraron la importancia de que cualquier persona que haya visto a Calderón o disponga de datos sobre su ubicación se comunique con las líneas habilitadas. La investigación permanece abierta, mientras el entorno del comerciante aguarda respuestas en medio de la incertidumbre.
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