El fenómeno de El Niño ya se manifiesta en Costa Rica, según el Instituto Meteorológico Nacional (IMN), y el sector agropecuario advierte impactos directos sobre la producción de alimentos. El evento podría extenderse hasta inicios de 2027, con menos lluvias y hasta 2 °C más de temperatura, con efectos distintos según la región, destaca el periódico El Observador.
De acuerdo a la nota, el IMN prevé que Guanacaste sea una de las áreas más expuestas, con una reducción de precipitaciones de hasta 50%. En el Pacífico la caída sería de entre 30% y 40%, mientras que el Valle Central también registraría una baja, aunque menor. En el Caribe, en cambio, podrían aumentar las lluvias.
El reclamo central de los gremios es la falta de un plan gubernamental definido para mitigar el impacto. Dirigentes del agro sostienen que, pese a las alertas de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), el IMN y el Ministerio de Agricultura y Ganadería, no hay una hoja de ruta con medidas por región y por actividad.
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“El Niño no es solo un fenómeno climático. Es un riesgo económico, es un riesgo social que exige acción inmediata de parte del Gobierno para proteger la producción de comida de todos los costarricenses”, dijo el presidente de la Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria, Óscar Arias en la nota. Planteó que el ministerio debe asumir un rol de conducción y definir estrategias específicas para cada cadena productiva.
El impacto sobre los cultivos y la ganadería
El déficit de lluvias podría afectar tanto cultivos de ciclo corto como plantaciones permanentes. Productores de hortalizas que dependen de la lluvia anticipan problemas en las cosechas. En el caso del café y la palma aceitera, la disponibilidad de agua influye en la floración y el desarrollo del fruto, con consecuencias en la producción de la temporada y en la siguiente.
La Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria pidió facilitar almacenamiento de agua y reducir trabas para habilitar nuevos pozos y puntos de captación en ríos. También propuso reforzar reservas de alimento para el ganado con heno y silos elaborados con residuos de cultivos como piña o naranja.
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El escenario también favorece la aparición de plagas asociadas a baja humedad, como los ácaros en el maíz, de acuerdo con advertencias del sector. Para reducir pérdidas, los productores solicitan acompañamiento técnico y acceso a soluciones de riego y manejo de plagas adaptadas a cada zona.
En ganadería, la combinación de menos agua y menos pasto presionaría la producción de carne y leche. Isaías Gómez, de la Corporación Ganadera (Corfoga), también citado en la nota, explicó que un recorte de hasta 50% del recurso hídrico podría traducirse en una reducción de 23% del consumo de alimento seco, con impacto en la producción lechera y la condición corporal de los animales.
Corfoga recomendó priorizar el suministro de agua, ajustar la alimentación con suplementos y subproductos agrícolas, y evitar el sobrepastoreo. También sugirió limitar la movilización de animales en las horas de mayor calor para disminuir el estrés térmico.
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Reclamos del sector y respuesta de la CNE
Durante el Día del Agricultor, la presidenta Laura Fernández anunció la activación de una comisión de seguimiento del evento. La oficina de prensa de la CNE indicó que el plan de acción todavía está en elaboración. “Se está trabajando. Pronto se le comunicará a la población y a los medios de comunicación las medidas que se tomarán”, señaló la institución al medio citado.
El presidente del Centro Agrícola de Escazú, José Oviedo, sostuvo que las advertencias sobre la intensidad del fenómeno llevan meses y que productores han pedido medidas preventivas como reservorios de agua y sistemas de riego tecnificado. “Al sector agro no se nos escucha; no ha pasado nada. La gente está a la expectativa de lo que pueda venir con el fenómeno de El Niño”, afirmó.
Según la nota, la Unión de Pequeños Productores Agropecuarios Costarricenses (UPA) también pidió definiciones. Su vocero, Guido Vargas, describió el escenario como “una tormenta perfecta” por la suba de costos y la presión sobre el ingreso del productor. Mencionó el encarecimiento de insumos y combustibles y el efecto de la caída del dólar, y advirtió que el aumento de temperatura empeorará la merma de rendimientos en cultivos y plantaciones como café y caña de azúcar.
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Medidas preventivas en la industria lechera
La Cooperativa de Productores de Leche Dos Pinos informó que mantiene medidas preventivas ante riesgos climáticos, con monitoreo de recursos hídricos, actualización de mapas de riesgo y acompañamiento técnico a productores. Entre las acciones, mencionó ajustes en el manejo alimenticio, mejoras en el confort animal y optimización del uso del agua.
Dos Pinos advirtió que un episodio intenso de El Niño puede reducir la disponibilidad de pastos, aumentar el estrés térmico y elevar los costos de alimentación por el mayor uso de suplementos y forrajes, por lo que trabaja con sus asociados para sostener la productividad y amortiguar el impacto en la producción lechera.