La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) de Costa Rica contará con una de las mayores inversiones en infraestructura y fortalecimiento operativo de los últimos años luego de que la Asamblea Legislativa aprobara por unanimidad el expediente N.° 24.761, correspondiente al “Programa de Reconstrucción y Desarrollo Territorial Resiliente al Clima”.
La iniciativa, respaldada mediante un empréstito de 350 millones de dólares provenientes del Banco Mundial, permitirá al país ejecutar una serie de obras estratégicas enfocadas en mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias, reducir riesgos asociados a fenómenos naturales y fortalecer la protección de comunidades vulnerables.
Entre los principales proyectos destacan la construcción de 39 bodegas modulares en distintos puntos del territorio nacional y el acondicionamiento de 46 edificios que funcionan como albergues temporales durante situaciones de emergencia.
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El presidente de la CNE, Alejandro Picado, señaló que estas obras permitirán disminuir significativamente los tiempos de respuesta ante desastres naturales, especialmente en regiones frecuentemente afectadas por inundaciones, deslizamientos y fuertes lluvias.
Actualmente, uno de los principales retos que enfrenta la institución es la logística para movilizar suministros y coordinar la atención de personas damnificadas durante eventos climáticos extremos. Con las nuevas bodegas regionales, la entidad podrá distribuir ayuda humanitaria y equipos de forma más rápida y eficiente.
Además de las bodegas y los albergues, el proyecto contempla por primera vez la construcción de un edificio inteligente destinado a albergar el Centro de Operaciones de Emergencia (COE), considerado el principal espacio de coordinación interinstitucional del país durante emergencias nacionales.
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La nueva infraestructura permitirá garantizar la continuidad operativa de las instituciones de primera respuesta incluso durante eventos extremos, gracias a condiciones tecnológicas y estructurales diseñadas para operar sin interrupciones.
El programa también incluye la construcción de cinco salas de situación distribuidas estratégicamente en las diferentes regiones del país, con el objetivo de descentralizar la coordinación y mejorar la capacidad de monitoreo y toma de decisiones en tiempo real.
Otro de los componentes prioritarios del empréstito será la modernización de 40 Sistemas de Alerta Temprana (SAT) ubicados en cuencas propensas a inundaciones. Según estimaciones de la CNE, más de 1,3 millones de personas se beneficiarán directamente con estas mejoras.
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Los sistemas permitirán fortalecer la vigilancia hidrometeorológica, el análisis de riesgos y la emisión de alertas preventivas, factores considerados clave para salvar vidas y reducir daños materiales durante eventos climáticos severos.
Costa Rica enfrenta cada año importantes afectaciones provocadas por inundaciones y deslizamientos asociados a lluvias intensas, especialmente durante la temporada lluviosa y la influencia de fenómenos como ondas tropicales y huracanes.
En ese contexto, las autoridades consideran que la inversión aprobada representa una herramienta estratégica para aumentar la resiliencia climática del país y responder de manera más eficiente ante futuros desastres.
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El proyecto también contempla la reconstrucción de más de 50 obras que resultaron afectadas durante los últimos cinco años por eventos naturales.
Entre ellas destacan trabajos de estabilización de taludes en la Ruta Nacional N.° 32, una de las principales carreteras que conecta el Valle Central con la provincia de Limón y que históricamente ha enfrentado cierres y deslizamientos debido a las lluvias.
Asimismo, se desarrollarán obras de protección contra inundaciones en la cuenca del río Coto Colorado, una zona que recurrentemente genera afectaciones en comunidades de los cantones de Golfito y Corredores, en la Zona Sur del país.
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Las intervenciones incluirán muros de protección, obras fluviales y trabajos de mitigación orientados a disminuir el impacto de las crecidas de ríos y proteger tanto viviendas como infraestructura pública.
Desde la CNE señalaron que el empréstito no solo permitirá atender emergencias de forma más rápida, sino también avanzar hacia un modelo preventivo y de planificación territorial más resiliente frente al cambio climático.
La aprobación unánime en el Congreso fue vista por las autoridades como un respaldo político a una de las iniciativas más ambiciosas impulsadas por la institución en materia de gestión del riesgo y atención de desastres.
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Con esta inversión, Costa Rica busca fortalecer su capacidad de reacción ante emergencias futuras y reducir la vulnerabilidad de miles de personas que habitan en zonas de alto riesgo alrededor del territorio nacional.