La presidenta electa de Costa Rica, Laura Fernández, confirmó que dará a conocer la integración de su gabinete el próximo 5 de mayo, en un acto formal que se realizará en el Teatro Popular Melico Salazar, a tan solo tres días de asumir oficialmente la Presidencia de la República.
El anuncio se dará en el marco de la recta final de la transición de gobierno, en la que Fernández ha intensificado reuniones con distintos sectores políticos, incluyendo la fracción saliente del Frente Amplio en la Asamblea Legislativa, con quienes sostuvo un encuentro el lunes.
Durante esa reunión, la también ministra de la Presidencia detalló que su equipo de trabajo estará conformado por ministros, viceministros y presidentes ejecutivos de instituciones, quienes serán juramentados el 8 de mayo, día del traspaso de poderes, en el Estadio Nacional.
Ese mismo día, Fernández tiene previsto realizar el primer Consejo de Gobierno de su administración y, como una de las novedades, anunció que será un acto público, abierto a la ciudadanía. En ese espacio, además de la juramentación de los jerarcas, se firmarán los primeros decretos del nuevo gobierno.
La decisión de presentar el gabinete el 5 de mayo responde, según explicó la presidenta electa, a la necesidad de contar con el equipo completo listo para asumir funciones de inmediato tras el cambio de mando. Esto permitirá iniciar la gestión sin retrasos y con una hoja de ruta clara desde el primer día.
Continuidad y posibles cambios en el equipo
Aunque los nombres oficiales aún no han sido revelados, Fernández ha dejado entrever que su gabinete combinará figuras de la actual administración con nuevos perfiles. De hecho, varios ministros han manifestado su interés en continuar en sus cargos, mientras que otros podrían asumir nuevas responsabilidades dentro del Ejecutivo.
Entre los nombres que suenan con fuerza para mantenerse figuran la presidenta ejecutiva del Instituto Mixto de Ayuda Social, Yorleni León, así como el actual ministro de Comercio Exterior, Manuel Tovar, quien incluso ha sido mencionado como posible canciller.
También se ha señalado la posible permanencia de jerarcas como Leonardo Sánchez en Educación, Efraím Zeledón en Obras Públicas y Transportes, Paula Bogantes en Ciencia y Tecnología, Arnoldo André en Cancillería y Rudolf Lücke en Hacienda.
En cuanto a movimientos internos, una de las posibilidades que ha trascendido es el traslado de Gerald Campos desde el Ministerio de Justicia hacia el Ministerio de Seguridad Pública, en un intento por reforzar la estrategia contra el crimen organizado y el narcotráfico.
Por otro lado, ya se confirmó que dos figuras no continuarán en sus cargos: la ministra de Salud, Mary Munive, y el ministro de Agricultura, Víctor Carvajal, quien recientemente dejó su puesto para asumir la dirección del Sistema de Banca para el Desarrollo.
Un proceso más extenso de lo habitual
A diferencia de administraciones anteriores, Fernández ha optado por extender el proceso de selección de su gabinete. Esto se debe, en parte, a que su victoria electoral en primera ronda le permitió contar con más tiempo para planificar la transición y evaluar perfiles.
Desde febrero, la mandataria electa ha sostenido entrevistas tanto con miembros del actual gabinete como con figuras externas, con el objetivo de definir quiénes continuarán, quiénes cambiarán de cartera y qué nuevos nombres se incorporarán.
Según ha reiterado, los criterios clave para integrar su equipo serán la idoneidad profesional y la vocación de servicio, elementos que considera fundamentales para enfrentar los retos del país en los próximos cuatro años.
Expectativa en la antesala del cambio de gobierno
El anuncio del gabinete se dará apenas un día después del último informe de labores del presidente saliente, Rodrigo Chaves, ante la Asamblea Legislativa, lo que añade un componente simbólico al inicio de la nueva administración.
Con la mirada puesta en el periodo 2026-2030, la expectativa crece en torno a los nombres que conformarán el equipo de Fernández, así como en las señales políticas que enviará con sus designaciones.
El acto en el Melico Salazar marcará, en ese sentido, el primer gran paso público de la futura mandataria antes de asumir el poder, en un contexto donde se espera una combinación de continuidad, renovación y ajustes estratégicos en áreas clave del gobierno.