Bomberos y Cruz Roja de Guanacaste en Costa Rica rescataron este lunes a un hombre que cayó en un pozo utilizado como mina, detalla una nota de la La Nación en Costa Rica.
El operativo de rescate en Las Juntas de Abangares movilizó a decenas de socorristas tras la caída de un hombre a un túnel de unos 25 metros de profundidad. El incidente, asociado a una estructura usada para minería, puso en marcha una respuesta urgente de las autoridades en Guanacaste.
Desde la superficie, varias personas escucharon los pedidos de auxilio del afectado. Esta alerta permitió que los servicios de emergencia fueran notificados con rapidez, según informaron las autoridades.
La Cruz Roja Costarricense indicó que, al recibir la llamada de emergencia, organizó el envío de seis ambulancias, una unidad operativa y un vehículo de rescate especializado.
Al mismo tiempo, el Cuerpo de Bomberos desplegó personal de primera respuesta junto a especialistas en rescate de cavernas y montañas.
La institución detalló: “Nuestro personal se mantiene en ruta y al arribo iniciará las labores de valoración y rescate”, en referencia al estado del hombre que aún pedía ayuda cuando llegaron los equipos.
Coordinación de los equipos de rescate en el sitio
En el lugar del accidente, ambos cuerpos de socorro coordinaron la extracción del paciente. La operación requirió técnicas especializadas debido a la profundidad del pozo y las condiciones del sitio.
El hombre, una vez rescatado, fue trasladado en condición crítica a la clínica local de Abangares. Las autoridades no han proporcionado detalles sobre su identidad ni el motivo preciso que lo llevó a ingresar al túnel.
El incidente pone de manifiesto el riesgo que representan los espacios vinculados a la minería informal en la región. La rápida respuesta de los equipos de emergencia evitó un desenlace fatal, aunque la víctima permanece bajo observación médica.
La investigación sobre las circunstancias del hecho continúa. Las autoridades buscan determinar si el túnel era de uso legal o parte de una explotación minera sin permisos, un fenómeno que ocurre recurrentemente en la zona.
La situación ha generado inquietud en la comunidad, donde la presencia de estructuras subterráneas significa un peligro constante para quienes transitan o trabajan cerca de ellas.
Antecedentes en la zona minera
En Las Juntas de Abangares, localidad histórica de la provincia de Guanacaste, Costa Rica, la minería aurífera (extracción de oro de yacimientos, incluyendo métodos aluviales en ríos y minería subterránea) sigue marcando la vida cotidiana con episodios de riesgo y tensión.
Los desafíos para los trabajadores se mantienen, tanto en el terreno de la seguridad laboral como en el de la economía regional, mientras los incidentes graves, las protestas y la exposición a sustancias tóxicas subrayan la necesidad de cambios urgentes en la regulación y el apoyo estatal, tal como lo documentan los medios amprensa.com, lateja.cr, guanacastealaaltura.com, kerwa.ucr.ac.cr y gda.com.
En marzo de 2026, el conflicto alrededor de la comercialización del oro llegó a un nuevo punto crítico. Mineros artesanales bloquearon la carretera Interamericana Norte, impactando severamente el flujo vehicular hacia Guanacaste, en especial durante un fin de semana largo, según gda.com.
La protesta planteaba una demanda a las autoridades: encontrar mecanismos legales y viables que permitan vender el oro extraído en la zona sin caer en la informalidad.
La minería no solo enfrenta obstáculos administrativos. Los sucesivos accidentes evidencian condiciones laborales precarias y una tradición de peligros persistentes.
En octubre de 2024, un derrumbe en el túnel El Garrobo provocó que dos mineros quedaran atrapados. Uno de ellos fue rescatado con vida, en estado grave y trasladado de inmediato, mientras el segundo continuó atrapado por varias horas, informaron amprensa.com y el Cuerpo de Bomberos.
La región suma antecedentes trágicos: en abril de 2023, un joven de 28 años falleció tras caer en una de las minas, luego de que los rescatistas confirmaran su muerte por lesiones múltiples, publicó amprensa.com.
En octubre de 2021, Paulino Gerardo Arguedas Trejos, de 56 años, murió en Las Minas del Siete tras precipitarse junto a un compañero al interior de un túnel de 75 metros. Su compañero, de 40 años, sobrevivió y fue hospitalizado, consignó lateja.cr. Estos episodios recientes mantienen vigente el debate sobre la urgencia de reforzar la seguridad minera.
Los incidentes como deslizamientos, caídas en túneles y la exposición tóxica son parte de una problemática estructural arraigada en la minería de Abangares. La precariedad se evidencia en la persistencia de muertes y lesiones graves año tras año, mientras la respuesta institucional resulta insuficiente para garantizar la seguridad de quienes dependen de esta actividad.
De acuerdo con la información de amprensa.com y lateja.cr, los accidentes ocurridos entre 2021 y 2024 dejaron un saldo de al menos tres víctimas mortales y varios heridos graves. Se mantienen factores de riesgo asociados tanto a la inestabilidad del terreno como a la ausencia de regulación integral y alternativas económicas para la comunidad.
El futuro de Las Juntas de Abangares sigue atado a una tradición minera centenaria que exige, de manera cada vez más urgente, un enfoque estatal que priorice la seguridad, salud y formalización del sector.