Un simulacro nacional coordinado por Costa Rica puso a prueba la respuesta ante emergencias masivas para proteger a casi el 80 % de sus visitantes extranjeros. La iniciativa reunió a 11 embajadas y a 15 entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo con el objetivo de perfeccionar los protocolos de actuación conjunta frente a desastres naturales, dada la alta exposición del país a sismos, inundaciones y otros fenómenos. Así lo informó la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) en una comunicado que destaca la articulación diplomática en la seguridad turística costarricense.
La magnitud del desafío no es menor. Más de 2,6 millones de turistas ingresaron a Costa Rica durante 2025, conforme a registros del Instituto Costarricense de Turismo (ICT). Datos del Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (OVSICORI) revelan que, ese año, la población percibió 121 sismos relevantes, una alerta de tsunami en julio y varios eventos meteorológicos graves que desencadenaron lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos en rutas clave para el turismo. En este contexto, la respuesta organizada ante emergencias constituye un componente central de la gestión turística nacional.
Siete de cada diez turistas extranjeros representados en el simulacro
El ejercicio incluyó a las representaciones de Canadá, Alemania, España, Francia, Estados Unidos, Australia, México, Reino Unido, Países Bajos, Italia y la Unión Europea. El Instituto Costarricense de Turismo señaló que las personas originarias de estos países suman el 79,85 % de todos los turistas que llegaron al país en el último año. Esto convierte al simulacro en un ensayo real sobre el trabajo conjunto entre diplomacia, sistemas de seguridad y autoridades locales.
Entre las instituciones nacionales que participaron están la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), la Cruz Roja Costarricense, el Organismo de Investigación Judicial, el Consejo Nacional de Personas con Discapacidad, el Benemérito Cuerpo de Bomberos, la Caja Costarricense de Seguro Social, el Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, el Ministerio de Seguridad Pública, el Sistema de Emergencias 9-1-1, el Aeropuerto Internacional de Liberia, la Policía Turística y el Patronato Nacional de la Infancia.
Walter Fonseca, director de Gestión del Riesgo de la CNE, detalló: “Estos ejercicios de simulación permiten identificar buenas prácticas, fortalecer los mecanismos de coordinación y continuar mejorando la capacidad de respuesta para salvaguardar la vida de las personas extranjeras que residen en el país, lo visitan como turistas o lo utilizan como punto de tránsito”.
La coordinación diplomática incluye contacto con familiares y asistencia especializada
Ante una emergencia, las embajadas activan sus protocolos; gestionan el contacto con familiares en el exterior, monitorean a sus nacionales en territorio nacional y atienden incidentes frecuentes como robos o extravío de documentos, además de brindar apoyo en casos médicos o legales.
La vicecónsul de Canadá, Caroline Roy, subrayó la magnitud de la colaboración: “La presencia de 15 organizaciones y 11 representaciones diplomáticas demuestra ese compromiso compartido con la preparación ante emergencias”.
Las cifras y testimonios reflejaron que Costa Rica, ante la amenaza constante de fenómenos naturales y la importancia de su industria turística, ha consolidado la integración de la red diplomática extranjera a sus esquemas de respuesta ante emergencias.