“Inmunidad de rebaño”, la estrategia de contagio controlado de coronavirus que divide a las autoridades sanitarias

Desde la provincia de Buenos Aires plantearon la necesidad de encaminarse hacia un período de infección “administrado”. Sin embargo, tanto el gobierno nacional como la ciudad de Buenos Aires se oponen a esta idea y buscan que el número de contagiados sea el menor posible

En varios países plantearon la posibilidad de dejar que muchas personas se contagien con el COVID-19 y así frenar las infecciones (Adrián Escandar)
En varios países plantearon la posibilidad de dejar que muchas personas se contagien con el COVID-19 y así frenar las infecciones (Adrián Escandar)

Dejar que se infecten muchas personas para generar la llamada “inmunidad de rebaño” y así frenar el avance de la epidemia (o pandemia) es la propuesta que varios sugieren para luchar en este momento contra el coronavirus. Se trata de una estrategia de “contagio controlado” que propone básicamente permitir el aumento de casos positivos y de circulación de personas en la vía pública para acelerar la generación de anticuerpos en la ciudadanía y la creación de una barrera inmunológica.

Sin embargo, se trata de un plan que genera polémica y divide las opiniones de expertos y autoridades de Salud a nivel mundial.

Y la Argentina no es la excepción. El primero en plantear esta posibilidad fue el ministro de Salud de la Provincia de Buenos Aires, Daniel Gollán, quien la semana pasada transmitió la necesidad de encaminarse hacia un “contagio administrado” y afirmó que se trabaja para “encontrar un equilibrio” entre las medidas sanitarias de combate al coronavirus y la economía.

“Algunas provincias creen que el éxito es no tener ningún caso, eso no va a suceder, salvo que se queden encerrados hasta que aparezca una vacuna; el tema es cómo vamos logrando que (los contagios) sean administrados, que no explote de golpe, y estamos en sintonía con todos los científicos”, dijo Gollán. En ese sentido, el ministro destacó hoy nuevamente que la curva de contagios crece muy lentamente, “algo que se buscó con esta cuarentena muy rígida”. Advirtió en diálogo con radio Provincia que en el país “los casos van a seguir progresando pero queremos que sean lentos, que no nos desborde el sistema sanitario”.

Sin embargo, autoridades sanitarias de otros distritos de gran importancia se expresaron en contra de la “inmunidad de rebaño”. Uno de ellos fue el ministro de Salud porteño, Fernán Quirós, quien le cerró las puertas a un cambio de enfoque de la Ciudad de Buenos Aires con respecto a la pandemia.

“No creemos en la estrategia del contagio controlado”, sostuvo. “Nosotros lo que queremos es tener la menor cantidad de contagios posible, pero entendemos las múltiples dimensiones del ser humano y una esencial es la económica, porque no se trata de que no se enfermen de una enfermedad y se enfermen de tantas otras cosas”, planteó.

El funcionario dijo además que no tienen una forma de proyectar un “contagio controlado” porque los elementos técnicos no son precisos. Por eso, continuarán analizando semana tras semana cómo evoluciona la curva de casos positivos y en virtud de ello se establecerán nuevas pautas para la cuarentena. “Tiene que tener en claro la población que esas decisiones primero vayan para un lado y luego vayan hacia otro, de acuerdo a cómo veamos la evolución”, remarcó.

En la Ciudad temen que la estrategia produzca un pico incontrolable de la enfermedad que colapse los hospitales y espacios especialmente preparados para atender a los enfermos de coronavirus. Por eso, el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta no tiene previsto esta semana adoptar medidas de relajamiento de la cuarentena más allá de algunas actividades puntuales como el take away en negocios gastronómicos.

Otro que cuestionó esta posibilidad fue el subsecretario de Calidad en Salud de la Nación, Arnaldo Medina, que también se se refirió a la continuidad de la pandemia. “Donde se ha aplicado la inmunidad de rebaño ha fracasado. Lo que generó la estrategia es un gran número de muertos. El Reino Unido es de los lugares con más muertos y se descontroló la situación”, dijo el funcionario en diálogo con El Destape Radio.

Es muy peligroso hablar de “inmunidad de rebaño”. Son experimentos sociales que no se deben hacer, no se puede jugar con eso. En el mundo hay una recomendación muy fuerte de aislamiento social para ganar tiempo y evitar muertes” y “no se está evaluando pasar a un modelo de contagio administrado”, agregó.

Por su parte, el médico infectólogo Pedro Cahn y uno de los asesores del presidente Alberto Fernández calificó duramente la propuesta. “El contagio controlado se basa en el planteo de dejar que se infecten muchas personas para generar una especie de inmunidad de rebaño y es un absurdo epidemiológico”, sostuvo. Aseguró que esta estrategia no es efectiva por dos razones: “Primero porque se basa en asumir que los anticuerpos que el organismo genera como respuesta al virus son protectores, es decir, generan inmunidad, y esto no está comprobado”.

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