Hoy Gustavo Puerta es uno de los futbolistas colombianos con mayor proyección internacional. Su nombre aparece cada vez con más fuerza en las convocatorias de la selección Colombia y su crecimiento en el fútbol europeo lo ha convertido en una de las grandes apuestas para el futuro de la Tricolor. Sin embargo, cuando llegó a Bogotá siendo apenas un adolescente, hubo algo que generaba más dudas que ilusión: su físico.
“Yo fui quien lo trajo a Bogotá. Me lo habían recomendado unos seis meses antes, pero les pedí que esperaran un poco. Después lo trajimos para observarlo y hacerle seguimiento”, contó Pacheco sobre el inicio de su historia en entrevista con Infobae.
Cómo llegó Gustavo Puerta a Bogotá F.C.
Puerta llegó junto a otros jóvenes futbolistas para realizar pruebas. Entre varios candidatos, rápidamente llamó la atención por sus condiciones técnicas y por su personalidad dentro del terreno de juego.
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“Era un muchacho callado, no tan tímido, pero sí muy reservado. Jugaba más como volante creativo y algo que me gustaba mucho era cómo pedía la pelota. Siempre quería participar”, recordó.
Sin embargo, existía un aspecto que no terminaba de convencer a muchos entrenadores. A pesar de encontrarse en una categoría sub-20, el futbolista tenía una contextura física muy delgada para los estándares del fútbol profesional.
“Era un chico menudito. Uno lo veía fuerte de carácter, pero físicamente era delgado. Muchos entrenadores no se convencían por el físico que tenía”, explicó Pacheco.
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Las dudas no eran menores. En una etapa en la que muchos jugadores ya comienzan a mostrar una estructura física desarrollada, Puerta todavía debía fortalecer su musculatura para competir al máximo nivel.
“Ya era una categoría sub-20 y debía estar más formado físicamente, pero todavía no tenía esa parte muscular tan desarrollada”, recordó el entrenador.
Por esa razón comenzó un proceso de formación que buscaba transformar sus virtudes en herramientas más útiles para el equipo. El cuerpo técnico empezó a enseñarle conceptos tácticos y a modificar poco a poco su función dentro del campo.
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“Yo le decía que el volante debía ser una transición de juego. Tenía buena pegada, así que comenzamos a trabajarlo como volante mixto”, explicó.
El cambio resultó determinante. Poco a poco, Puerta empezó a combinar su talento ofensivo con mayores responsabilidades defensivas y una mejor comprensión de los movimientos colectivos. Además, comenzó un trabajo físico específico para fortalecer su cuerpo.
Su evolución fue tan rápida que no tardó en ganarse un lugar más importante dentro de la estructura deportiva del club. Uno de los momentos que marcó ese crecimiento ocurrió cuando el equipo Sub-20 enfrentó al plantel profesional en un partido de práctica.
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Contra muchos pronósticos, los juveniles ganaron 2-1. “Ese día nos preguntaron qué jugadores íbamos a dejar y yo dije inmediatamente que Puerta debía quedarse. Después de eso comenzó a estar más cerca del primer equipo”, recordó Pacheco.
La apuesta terminó siendo acertada. Tras instalarse en la casa hogar del club, donde inició un proceso más intenso de fortalecimiento físico y formación integral, el mediocampista comenzó a acelerar su crecimiento.
La llegada de Gustavo Puerta al fútbol internacional
Bogotá FC le brindó un entorno que facilitó su desarrollo. Según Pacheco, el club cuenta con una de las casas hogar mejor organizadas del fútbol colombiano, ofreciendo alojamiento, alimentación, espacios de recreación y condiciones adecuadas para que los jóvenes puedan concentrarse únicamente en crecer como deportistas.
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“Tenían sus habitaciones, televisión, cocina, canchas para entrenar. El club les daba todas las herramientas para desarrollarse”, explicó. Los resultados no tardaron en aparecer. Puerta siguió acumulando minutos, ganó experiencia y terminó explotando definitivamente en el Sudamericano Sub-20, torneo en el que fue una de las figuras de Colombia.
Fue entonces cuando comenzaron a aparecer los scouts internacionales. “Cuando lo llevan al Sudamericano sub-20 sale figura y ahí lo empiezan a observar desde muchos lugares del mundo”, recordó Pacheco.