La eliminación de América de Cali en los cuartos de final de la Liga BetPlay, tras perder 4-0 con Independiente Santa Fe el 14 de mayo de 2026, motivó la llegada de la barra Barón Rojo Sur a la Sede Deportiva Cascajal, según informó el club en un comunicado oficial.
El encuentro entre directivos, jugadores y cuerpo técnico, liderado por David González y representantes de la hinchada, tuvo como objetivo abordar las inconformidades tras la derrota, en un contexto en el que la entidad compite por avanzar en la Copa Conmebol Sudamericana, y donde se jugará la clasificación ante Tigre de Argentina, el 30 de mayo de 2026 en el estadio Pascual Guerrero de Cali.
El club precisó en su mensaje que el diálogo con la barra brava buscó atender reclamos e inquietudes de los aficionados.
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“En este espacio participaron directivos, jugadores y cuerpo técnico, permitiendo generar escenarios de conversación, diálogo y entendimiento entre las partes. Aunque durante algunos momentos se presentaron situaciones de tensión, la jornada finalizó dentro de los canales de comunicación y respeto”, publicó América de Cali.
Desde la institución recalcaron su compromiso con el diálogo y la resolución pacífica de diferencias:
“Reiteramos el fortalecimiento de espacios de diálogo, la sana convivencia y el trabajo conjunto en favor de la institución y de toda su hinchada. Hacemos un llamado permanente a la no violencia e invitamos a continuar manifestando opiniones e inconformidades de manera pacífica, promoviendo siempre el respeto, el diálogo y la construcción colectiva en beneficio del club”.
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Qué pasó en la sede del América de Cali
El 14 de mayo de 2026, un grupo de hinchas del América de Cali de la barra popular del Barón Rojo Sur protagonizó un grave incidente durante la tarde del 14 de mayo en la sede de Cascajal, donde interrumpió la jornada de entrenamiento y agredió a dos futbolistas tras la eliminación del club ante Santa Fe en la Liga BetPlay. El hecho ocurre en un momento crítico para el equipo, que acumula más de cinco años sin conquistar títulos y enfrenta resultados adversos en la Copa Sudamericana.
De acuerdo con las versiones recogidas por los periodistas Jhon Páramo y Jaime Dinas, los miembros de la barra Barón Rojo Sur ingresaron a las instalaciones para confrontar a los deportistas, reclamándoles por el fracaso en el torneo local y los malos desempeños en el certamen continental. Durante este episodio, los extremos Dylan Borrero y Jhon Murillo fueron señalados especialmente: ambos, refuerzos de las últimas temporadas, sufrieron agresiones físicas y les fueron retirados elementos del club.
La intervención de compañeros como Jean Fernándes, arquero del plantel, impidió que la situación escalara aún más, como se observa en imágenes divulgadas en redes sociales.
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Los hechos se produjeron dos días después de la derrota por 4-0 ante Santa Fe en Bogotá, resultado que decretó la eliminación de los dirigidos por David González de la competencia local. Al arribar a Cali, la plantilla ya había sido recibida con insultos por parte de un grupo de simpatizantes en el aeropuerto de Palmira, y la tensión se trasladó a la sede del club en su siguiente práctica.
Durante el altercado, según Páramo, los deportistas se comprometieron ante los hinchas a buscar el triunfo en los dos partidos restantes de la fase de grupos en la Copa Sudamericana y a pelear por terminar en el primer lugar, lo que garantizaría el pase directo a los octavos de final.
Actualmente, el América de Cali ocupa la segunda posición del grupo A, con siete puntos, y debe vencer a Tigre de Argentina y Macará de Ecuador en los partidos programados para el 19 y el 28 de mayo de 2026, respectivamente.
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Las autoridades del club, representadas por Marcela Gómez, presidenta, y Tulio Gómez, el principal accionista, intervinieron para dar por finalizado el enfrentamiento. Según la información que entregó el periodista Jaime Dinas, la directiva habría otorgado su visto bueno al cruce entre aficionados y jugadores, una situación que el periodista describió como “inaceptable e injustificable”.
El equipo liderado por González enfrenta el desafío de revertir la crisis futbolística en el plano internacional, mientras los hinchas, según palabras recogidas por Páramo, exigen “compromiso, respeto y entrega” de parte de la plantilla para el próximo semestre.