La Fuerza Aérea Colombiana (FAC) insertó un equipo de rescate a 9.200 pies de altura para localizar a los ocupantes de una avioneta Cessna T-206 que se estrelló en el cerro Tatamá, entre Chocó y Risaralda. La operación se realizó en una zona montañosa de difícil acceso y bajo condiciones meteorológicas que complicaron el acercamiento de los helicópteros.
La aeronave había desaparecido el 13 de septiembre de 2026 cuando cubría la ruta entre Condoto, Chocó, y el aeropuerto Guaymaral, en Bogotá. Tras una búsqueda de aproximadamente dos días, fue localizada a unos 9.000 pies de altura, cerca del Parque Nacional Natural Tatamá.
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El general Luis Díaz, comandante de CACOM-5, explicó, en diálogo con Caracol Radio, que el helicóptero no podía aterrizar en el terreno. Por esa razón, los rescatistas fueron desplegados mediante una grúa: “Logramos insertar un equipo de rescatistas de su Fuerza Aérea. Son personas entrenadas en búsqueda, rescate y combate”.
Conforme a sus declaraciones, están “usando esta capacidad de entrenamiento que la FAC tiene para poder lograr encontrar los ocupantes y poder dar las noticias. La aeronave no puede aterrizar, no puede ni siquiera posar una rueda, entonces fue necesario insertarlos con una grúa de rescate”.
El grupo, que llevó abastecimientos para permanecer hasta tres días en el área, cuenta con dispositivos de comunicación para mantener contacto permanente con los equipos de apoyo. “Nosotros no hemos terminado la búsqueda, todavía no hemos encontrado los ocupantes, eso es lo que estamos haciendo”, dijo Díaz a la cadena radial.
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El comandante destacó que “es una zona de geografía difícil. En esta parte del país, la Cordillera Occidental, la montaña tiene un ángulo de incidencia muy alto, lo cual dificulta el movimiento de las personas que ya insertamos y que el helicóptero se pueda acercar para poderlas incorporar”.
Fuentes cercanas al equipo de rescate confirmaron a La FM que la avioneta no explotó, sino que se dividió en partes tras el choque. Además de que por condiciones meteorológicas las labores del equipo se han visto mermadas.
En el avión viajaban el piloto Mehmet Cankaya y las pasajeras Perla Costanza Álvarez, Sandy García, María Guzmán y Yuliza Figueredo. Según las autoridades, las cuatro mujeres habían estado en el municipio de Condoto, Chocó, para brindar atención médica y realizar actividades de promoción de la salud antes de emprender el regreso.
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Los rescatistas de la FAC continúan las labores de búsqueda y rescate en el área, de acuerdo con la información publicada por la institución en su página web.
Habló la esposa del piloto de la avioneta
Adriana Revelo, esposa de Cankaya, habló con el piloto antes de que se perdiera el contacto. La última llamada se produjo a las 9:23 a.m. “A las 9 y 23 de la mañana se produce la última comunicación por parte de él y después se activa la radiobaliza, que es como la alarma del avión, donde el Aerocivil se entera que algo pasó”, dijo a Caracol Radio.
La esposa del piloto pidió que la Fuerza Aérea utilizar todos los recursos tecnológicos disponibles para acelerar la operación. “Ellos pueden estar heridos, están a la intemperie, sometidos a lluvia, frío y cambios térmicos. Cada hora, cada minuto cuenta”, expuso.
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La búsqueda se había orientado inicialmente hacia las cercanías de Tadó, en Chocó, pero la localización en Pueblo Rico modificó el acceso de los rescatistas. “Es más fácil o bueno, más cercano el acceso a partir de esta zona, que ya es Risaralda, y no Chocó”, explicó Revelo.
El piloto participaba como voluntario de la Patrulla Aérea Civil Colombiana, una actividad que combinaba con su trabajo en el sector turístico y con vuelos humanitarios hacia regiones apartadas. Revelo aseguró que conocía los riesgos de operar en zonas con baja conectividad.
La pareja había comprado la aeronave aproximadamente tres años antes del accidente y la utilizaba para viajar junto a sus hijas. Sobre los cuidados de Cankaya antes de despegar, Revelo dijo en el mismo diálogo: “Conozco la responsabilidad de Mehmet como piloto... era muy precavido con los mantenimientos, con el clima y con las revisiones”.
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