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El Niño y La Niña golpean el bolsillo de los colombianos: el Banco de la República explicó cómo elevan los precios de los alimentos

Un borrador del Emisor encontró que los cambios extremos de temperatura y lluvia tienen un impacto significativo en los precios mayoristas de los alimentos

Un estudio del Banco de la República encontró que las variaciones extremas de temperatura y lluvia tienen efectos sobre los precios mayoristas de los alimentos en Colombia - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

El Banco de la República publicó un borrador económico que advierte sobre el impacto directo que el cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos generan en los precios mayoristas de los alimentos en Colombia.

De acuerdo con la investigación, las variaciones drásticas en la temperatura y en los niveles de lluvia influyen en el comportamiento de la inflación de la canasta familiar a escala nacional y regional.

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El documento Efectos heterogéneos de los choques de clima sobre los precios de alimentos en un país con agricultura diversa analiza el comportamiento del mercado de alimentos utilizando información de precios, redes de distribución y variables climáticas para 40 cultivos comercializados en 20 centrales mayoristas del país durante el periodo comprendido entre 2015 y 2022.

El estudio concluye que los efectos climáticos de alcance nacional explican una mayor parte de las variaciones de precios que los impactos locales - crédito Colprensa

La publicación oficial del Emisor explica la forma en que los eventos climáticos generales afectan la producción agrícola y el costo final que pagan los consumidores en los centros urbanos.

“Este documento estudia cómo los cambios extremos de precipitación y temperatura afectan de forma diferenciada los precios mayoristas de alimentos en Colombia”, posteó el banco central en X.

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Además, el Emisor señaló en la red social que: “Se encuentra que las condiciones climáticas promedio del país explican la mayor parte de las variaciones de los precios y, además, hay una marcada variación entre cultivos, por lo que son necesarias políticas de adaptación a los riesgos climáticos asociados a cada uno de ellos”.

El estudio del Banco de la República analiza la relación entre las condiciones climáticas y las variaciones de los precios mayoristas de productos agrícolas - crédito @BancoRepublica/X

El análisis del equipo de investigaciones del Banco de la República precisó que los efectos climáticos de gran alcance territorial, asociados a los fenómenos de El Niño (más calor y menos lluvias) y La Niña (más lluvias y menos calor), tienen una incidencia mucho mayor sobre el costo de la comida que las afectaciones puntuales o locales en municipios específicos.

“El estudio distingue entre efectos locales, asociados con cambios climáticos en las zonas que abastecen un producto específico a una central mayorista determinada, y efectos globales, que capturan las condiciones climáticas promedio del país en cada periodo”, se señala en el borrador del estudio.

Además, explica que: “Esta distinción permite evaluar si los precios responden principalmente a afectaciones puntuales en ciertas zonas productoras o a eventos de mayor alcance territorial”.

El Niño y La Niña generan efectos diferentes sobre los alimentos: el primero está asociado con altas temperaturas y menor precipitación, mientras el segundo se relaciona con exceso de lluvias y bajas temperaturas - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

Esto pasa cuando varias regiones agrícolas son golpeadas al mismo tiempo

Los resultados técnicos confirman que las alteraciones climáticas simultáneas en amplias regiones agrícolas limitan la capacidad de las centrales de abastos e intermediarios para sustituir el suministro de alimentos desde otras zonas que no hayan resultado golpeadas por el clima: “Los efectos globales del clima explican la mayor parte de las variaciones observadas en los precios, mientras que los efectos locales son más pequeños”.

“Durante los episodios de El Niño, los aumentos de precios están principalmente asociados con cambios globales de altas temperaturas y baja precipitación; en contraste, durante los episodios de La Niña predominan los efectos de excesos de precipitación y bajas temperaturas”, añade la publicación económica.

Cuando varias regiones productoras resultan afectadas al mismo tiempo, disminuyen las posibilidades de reemplazar el abastecimiento desde otras zonas - crédito Imagen Ilustrativa Infobae

El Emisor resaltó la relevancia de este fenómeno para la estabilidad económica, recordando que los hogares en países en desarrollo destinan una parte representativa de sus ingresos mensuales a la adquisición de productos de primera necesidad, por lo que los aumentos en la comida impactan los indicadores de pobreza y seguridad alimentaria.

Asimismo, el informe evidencia que la vulnerabilidad frente al clima varía según el tipo de producto y el grado de tecnificación del sector agrícola en las zonas de producción.

“El documento también encuentra una marcada variación entre cultivos, explicada en parte por características productivas y de finca como el acceso a electricidad, fuentes artificiales de agua, crédito y asistencia técnica, lo que sugiere que las políticas de adaptación deben ajustarse a los riesgos climáticos específicos que enfrenta cada cultivo”, concluye el texto del Banco de la República.

El impacto sobre los alimentos resulta especialmente relevante para los hogares que destinan una proporción importante de sus ingresos a productos de primera necesidad - crédito Luisa González/Reuters

Ante este panorama, los investigadores recomiendan priorizar inversiones en infraestructura de riego, financiación agrícola y cobertura técnica para reducir la vulnerabilidad del abastecimiento de alimentos frente a futuros eventos climáticos extremos en el territorio nacional.

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