Un exmilitar de 44 años fue enviado a prisión luego de que aceptara los cargos por el feminicidio de su compañera sentimental, Keila Ortiz Salas, y el asesinato de su hijastra de 11 años.
El caso se presentó el 7 de septiembre en una de las viviendas del barrio Betania, ubicado en la localidad de Usme, suroriente de Bogotá, pero los hechos salieron a la luz la noche del miércoles 9 de septiembre, cuando se reportó el hallazgo de dos cuerpos sin vida alrededor de las 8:30 p. m., y justo en el kilómetro 17+300 de la vía al Llano, en el sentido Villavicencio-Bogotá, jurisdicción del municipio de Chipaque (Cundinamarca).
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De acuerdo con lo que señaló el comunicado de la Fiscalía General de la Nación emitido la mañana del martes 15 de septiembre de 2026, el hoy procesado Dionnys David Fonseca Turizo, habría atacado primero a la menor, cuando se disponía a salir hacia el colegio.
De acuerdo con la hipótesis del ente acusador, el hombre la asfixió como represalia tras una discusión que había tenido con la madre de la niña.
Horas después, cuando la mujer regresó de trabajar, el señalado agresor le habría dicho que tenía una sorpresa. Según la investigación, le vendó los ojos y la atacó con un arma cortopunzante, lo que causó su muerte.
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La Fiscalía asegura que el hombre intentó ocultar lo ocurrido dentro de la vivienda
El comunicado indicó que, después de los ataques, el exmilitar habría limpiado las manchas de sangre en el inmueble con el propósito de eliminar rastros de lo ocurrido.
La indagación también señala que, durante la madrugada del 9 de septiembre, cambió la ropa de las víctimas y trasladó los cuerpos en su vehículo.
Fonseca Turizo ubicó a una de ellas en el asiento delantero y a la otra en la parte trasera del automóvil.
Acto seguido, el exmilitar emprendió un viaje con destino a La Guajira, según la Fiscalía. Hacia el mediodía regresó a Bogotá y posteriormente tomó la vía hacia Villavicencio, capital del Meta.
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Fonseca Turizo era soldado profesional retirado del Batallón de Apoyo y Servicios para el Combate n.º 59 y trabajaba como vigilante en una tienda ARA.
La menor era hija de Ortiz Salas e hijastra del hombre capturado, oriundo del departamento del Cesar.
La captura se produjo en Chipaque tras la alerta de varios ciudadanos
La captura ocurrió a la altura de Chipaque, Cundinamarca, luego de que varios ciudadanos alertaran a las autoridades por la presencia de dos personas dentro de un vehículo que no respondían a sus llamados.
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Un fiscal de la Seccional Cundinamarca le imputó los delitos de feminicidio agravado y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio.
El procesado aceptó los cargos de forma libre y voluntaria durante las audiencias preliminares, y por este motivo un juez de control de garantías ordenó que permanezca bajo medida de aseguramiento en un centro carcelario mientras avanza el proceso judicial.
Las verificaciones iniciales relacionan ese episodio con una alteración emocional y psicológica del hombre ante una presunta infidelidad, pero las autoridades no han confirmado que esa situación haya sido el móvil, destacó un informe del diario El Tiempo.
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La hipótesis deberá ser contrastada mediante necropsias, testimonios, resultados forenses y otros elementos que sean incorporados al proceso judicial.
Los investigadores también intentan establecer cuánto tiempo permaneció el detenido en La Dorada, cuál era su destino final y qué hizo durante el trayecto.
El automóvil regresó hacia Bogotá y quedó estacionado en la vía al Llano durante la noche del miércoles. Cuando el supervisor de Coviandina pidió al conductor que retirara el vehículo, advirtió una actitud que consideró sospechosa.
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Desde el exterior, el trabajador observó a una mujer aparentemente inconsciente en la parte delantera. En el sector posterior detectó objetos personales y una cobija, circunstancias que motivaron el aviso inmediato a las autoridades.
El vehículo avanzó algunos metros, pero fue interceptado para que los funcionarios verificaran su interior. Allí constataron que Ortiz Salas no presentaba signos vitales y encontraron el cuerpo de la niña en la parte trasera.
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