La versión de Marelbys Meza sobre el caso del dinero en la casa de Laura Sarabia parte de una negación: asegura que no robó nada y que, tras ese episodio, la sometieron a preguntas, toma de huellas, un polígrafo y, según su relato, interceptaciones y seguimientos.
Según su testimonio, el dinero supuestamente perdido desató un interrogatorio en el apartamento de Laura Sarabia en Bogotá, donde también estaba Andrés Fernando Parra, entonces esposo de Sarabia. Meza sostiene que el maletín nunca desapareció, que ella rechazó la acusación desde el primer momento y que el caso derivó después en consecuencias judiciales.
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Marelbys Meza, exniñera de Sarabia, recordó el momento en que regresó a la vivienda y encontró a varias personas esperándola. “Cuando yo ya llego, pues yo ya veo el poco de gente en el comedor que ya me estaban esperando. O sea, policías y gente de bata y toda la vaina, bata blanca”, dijo para el programa Los Informantes,
En ese primer episodio, contó que Parra pidió hablar a solas con ella. “Mari, acá toda esta gente es porque aquí se perdió una gruesa suma de dinero. Dime si tú la cogiste y si tú me dices que la cogiste, pues yo paro todo esto y no pasó nada, me devuelves la plata. Yo le dije: Yo no he cogido nada”.
También rechazó que el maletín hubiera desaparecido. “El maletín nunca se perdió. El maletín ahí estaba. A mí me tomaron las huellas, me tomaron muestra de allá del maletín y me tomaron, eh, todas las huellas acá en unos aparatos que ellos llevaron”.
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Meza además puso en duda toda la premisa del caso. “La verdad le digo que para mí eso fue puro invento de que esa plata se perdió, porque ahí no se perdió ninguna plata. De pronto yo era una piedra en el zapato para ella”.
Cómo llegó Marelbys Meza a la casa de Laura Sarabia
Antes de ese episodio, relató que llegó a trabajar con Sarabia después de pasar por la casa de Armando Benedetti. Según dijo, la recomendó Adelina Guerrero, esposa de Benedetti, cuando ella estaba sin trabajo.
“La señora me dice: Mari, Laura te necesita. ¿Te quieres ir a trabajar donde ella? Yo le dije: Sí, claro, yo estaba sin trabajo”, contó al programa de Caracol Televisión. También afirmó que ya conocía a Sarabia y que la relación entre ambas había sido buena desde antes.
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“No, superbien. Yo nunca tuve un inconveniente con ella, nunca. Yo le decía a usted como si fuera mi hija, porque ella tiene la edad de mi hija”, señaló Meza, al recordar el inicio de su trabajo con el bebé recién nacido.
Sobre su paso previo por la casa de Benedetti, explicó cómo se instaló en ese entorno durante la campaña presidencial. “Ya yo era la nanita de don Armando, yo era la nanita de todos los hijos, yo era la nanita, o sea, yo me llevaba bien con todo el mundo”.
En su reconstrucción de los hechos, situó el comienzo del problema en una llamada de Parra. “Cuando me llama Andrés: ‘Mari, ¿dónde está un maletín que estaba en la sala, la, la que trajo Laura de Villa de Leyva?’ Entonces yo le dije: ‘No, está ahí al lado del, del mueble’”.
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Después, dijo, recibió otra llamada para que regresara de inmediato. “Cuando otra vez me vuelve a llamar Andrés, me dijo: ‘Mari, necesito que te vengas ya para la casa’”. Al llegar, relató que un policía la apartó del grupo y la acusó de haberse llevado 150 millones de pesos. “Es que usted se robó ciento cincuenta millones de pesos, devuelva la plata, que usted se lo robó”.
Meza respondió que no había tomado nada y cuestionó las distintas cifras que surgieron sobre el supuesto dinero perdido. “Primero dicen que USD 4 mil, después dicen que USD 7 mil y ciento cincuenta millones de pesos”. También mencionó que a la casa llegaban regalos dirigidos a su nombre y que ella se los entregaba a Sarabia. “Regalos, cosas, joyas, relojes”.
En medio de ese relato, expuso su sospecha sobre el trasfondo del episodio y lo vinculó con su paso por la casa de Benedetti. “Yo venía de trabajar con don Armando, la relación con él, don Armando con ella no, no estaba muy bien. Digo yo, porque nosotros estábamos lo más de bien”.
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A partir de ahí, dejó planteada una pregunta que, según dijo, sigue sin resolver. “Yo siempre me he preguntado por qué Laura me hizo esto”.
Meza contó que la llevaron al polígrafo en un vehículo conducido por el chofer de Sarabia. Cuando le preguntaron por qué aceptó esa prueba, respondió que sintió que negarse equivalía a admitir el robo. “Si usted dice que no, usted está aceptando que se lo robó. En cambio, si dice bueno, espera la cita para el polígrafo, listo”.
Según su versión, desde antes del examen ya había un resultado decidido. “Lo que pasa es que ya todo eso estaba maquinado. Hubo uno que dijo: Ella tiene que perder el polígrafo sí o sí”.
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También recordó el miedo con el que vivió ese traslado. “Nadie sabía que yo estaba haciendo un polígrafo, nadie. A mí me han podido desaparecer cuando esos estaban apareciendo las bolsas esas negras”.
Ya en ese lugar, dijo que recibió un mensaje atribuido a Sarabia. “Le manda a decir la doctora que si usted cogió algo de plata, pues que tranquila, no pasa nada, pero que le devuelva el resto”.
Meza respondió con una frase que, según relató, resumía su situación económica de entonces. “Pero qué le voy a devolver, yo lo que tengo aquí son cuarenta mil pesos”.
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Sobre las presuntas interceptaciones, sostuvo que su teléfono ya estaba intervenido cuando hablaba con una amiga. “Como ya tenía el teléfono interceptado, pues se daba-- yo estaba hablando con una amiga, que la pobre mujer también entró en el baile”.
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