El presidente Abelardo de la Espriella confirmó, el 6 de septiembre de 2026, la aprobación de dos medidas del Plan Energía YA de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg). Las decisiones consisten en fijar a cada usuario una meta individual según su consumo histórico, con incentivos para quienes reduzcan su consumo mensual en más de 10% y cobros adicionales para quienes superen esa meta en más de 10%, además de activar un mecanismo para garantizar la generación térmica y preservar las reservas de los embalses.
El esquema excluye a los usuarios regulados de los municipios afectados por el terremoto de magnitud 7,4 del 10 de agosto de 2026 y busca reducir el riesgo de desabastecimiento y contener el precio promedio nacional de la energía. El paquete se presentó como una respuesta para anticiparse a las consecuencias de la sequía asociada a El Niño.
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Por medio de X, el jefe de Estado advirtió que el sistema enfrenta una crisis de liquidez en la cadena de pagos, “agravada por el fenómeno de El Niño 2026-2027, que ha reducido los aportes hídricos a entre 76% y 80% de la media histórica”. También señaló que el Gobierno destinó $1,5 billones para proteger el servicio de energía.
“Activamos un mecanismo para garantizar la generación térmica necesaria, cuidar desde ahora las reservas de nuestros embalses y reducir el riesgo de desabastecimiento durante el verano 2026-2027”, afirmó.
El mandatario dijo que, aunque algunos usuarios podrían enfrentar aumentos, “el precio promedio nacional será inferior al que los colombianos habrían tenido que pagar de mantener el esquema anterior”. Además, remarcó que las medidas también buscan “evitar incrementos desbordados en el precio de la energía y proteger especialmente a las regiones más expuestas, como el Caribe y el Chocó”. Ese objetivo acompaña la preservación de embalses y el respaldo a la generación térmica.
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Un día después de lo anunciado, la presidenta del sumó el respaldo de la presidenta de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), Natalia Gutiérrez, también presidenta del Consejo Gremial, respaldó la decisión. Afirmó que “ahorrar energía hoy, preservar los embalses y garantizar la generación térmica necesaria son decisiones fundamentales para llegar a los meses más fuertes de sequía con mayores respaldos y menor riesgo para el suministro”.
Sostuvo que la seguridad energética debe construirse con anticipación, con señales adecuadas sobre el consumo y con reglas que permitan contar con todas las fuentes de generación disponibles. “Es fundamental seguir trabajando de manera coordinada para que Colombia tenga la energía que necesita, cuando la necesita”, señaló.
Cómo funcionará la meta individual de consumo
La funcionaria Natalia Gutiérrez explicó el alcance de las resoluciones 101 120 y 101 126 de 2026 de la Creg, dirigidas a hogares, comercios y empresas. Aclaró que la medida responde a las condiciones que enfrenta el sistema eléctrico colombiano y a la posibilidad de meses de sequía asociados al fenómeno de El Niño.
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También afirmó que se trata de “una medida valiente” que, según dijo, les correspondió implementar al presidente y a la ministra de Minas y Energía, María Noemí Arboleda, frente al estado crítico en que el Gobierno anterior dejó al sistema eléctrico.
La base del esquema será una referencia calculada con el historial de cada usuario, sin comparaciones entre hogares o negocios. “La lógica de la Creg es sencilla. Cada usuario tendrá una meta calculada con base en su propio consumo histórico”, dijo Gutiérrez.
De acuerdo con su ejemplo:
- Si un hogar tiene una referencia de 100 y consume entre 90 y 110, no habrá cobro adicional ni incentivo. Si supera 110, deberá pagar un cargo sobre la energía que exceda ese límite.
- Si el consumo queda por debajo de 90, es decir, si registra una reducción superior al 10%, el usuario podrá recibir un beneficio asociado al ahorro alcanzado.
Gutiérrez resumió ese punto así: “Si usted ahorra, recibe un incentivo”. Sobre este punto, De la Espriella planteó el mismo criterio al anunciar que “quienes reduzcan su consumo mensual en más de un 10% frente a su meta individual podrán recibir un beneficio en su factura”. Para la presidenta de Acolgen, el esquema no busca castigar, sino promover un uso más eficiente de la electricidad.
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Qué cobros e incentivos prevé el nuevo esquema
La presidenta de Acolgen detalló que el cobro adicional variará según el estrato socioeconómico y el tipo de usuario.
- Estratos uno, dos y tres: será del 30% sobre el consumo que supere el límite fijado.
- Estratos cuatro, cinco y seis: el cobro será del 50%.
- Usuarios comerciales e industriales: llegará al 70%.
Natalia Gutiérrez remarcó que esos recursos no irán al Gobierno ni representarán ingresos adicionales para las empresas prestadoras del servicio. “Ese dinero no va al Gobierno ni es un ingreso adicional para las empresas. Los recursos recaudados de quienes consuman por encima de su límite se utilizarán para pagar a quienes efectivamente reduzcan su consumo”, afirmó.
Agregó que el incentivo estará diferenciado por estratos y por tipo de usuario.
Primera factura, excepciones y llamado a evitar un apagón
La presidenta de Acolgen precisó que la primera factura bajo este esquema tendrá carácter pedagógico. Si un usuario consume por encima de su referencia, verá cuánto habría pagado por ese exceso, pero todavía no tendrá que cancelarlo.
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En cambio, quien reduzca su consumo desde ese primer ciclo empezará a acumular a su favor el ahorro conseguido. Aclaró que la medida no busca suspender el uso de aire acondicionado o ventiladores, sino recortar consumos evitables con acciones como desconectar cables sin uso, cambiar bombillos por tecnología LED y evitar gastos innecesarios de electricidad. Defendió el costo político de promover el ahorro de energía y lo vinculó con la necesidad de reducir el riesgo de apagón.
“Hablar de ahorro de energía tiene un costo político, pero este programa es por el bien del país”, afirmó.
Resaltó que la excepción territorial prevista en la regulación. “Hoy la medida no aplica para los municipios oficialmente identificados como afectados por el terremoto del 10 de agosto”, indicó.
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En la parte final de su explicación, Gutiérrez centró la atención en el manejo de los recursos hídricos. “Necesitamos guardar agua y gastarla lentamente”, sostuvo, al explicar que la reducción del consumo busca ayudar a que los embalses recuperen sus niveles antes de la fase más fuerte de la sequía.
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